No se que me pasaba, tenia ganas de vomitar, estaba mareada y no aguantaría un momento mas en esta incomoda silla, intente buscar una posición favorable en donde sentarme pero no encontraba ninguna; el nudo en mi estomago seguía ahí, y la angustia en mi garganta también, decido levantar la mano al aire para llamar la atención del profesor de historia quien esta explicando y escribiendo en el pizarrón; de inmediato el anciano profesor de cabello grisáceo me percibe y me señala con un dedo para decir:
- Señorita Vazquez - dice mirándome por arriba de sus anteojos
-Puedo ir al baño? - digo con un hilo de voz, de inmediato en su cara se filtra una expresión de decepción al ver que mi interrupción no viene al tema de la clase, mismo así, esboza una sonrisa el amable señor.
- Claro - dice volviéndose al pizarrón para seguir anotando y explicando como estaba haciendo antes.
Me apresuro en levantarme de mi lugar y dirigirme a paso normal hasta la puerta, cuando salgo de esta no me esfuerzo en lo mas mínimo para disimular mi ansiedad para llegar al baño, así que corro hasta el final del largo pasillo hasta llegar al baño femenino y adentrarme en el, que por mi suerte esta vacío. Entro en el primer cubículo que veo y cierro la puerta con llave, me arrodillo en frente del inodoro, pongo mis manos a sus costados y miro la limpia agua de su interior. No tardo ni 30 segundos en empezar a vomitar, no es mucho pero si es lo suficiente como para asquearme, siento como el nudo en mi garganta y el revoltijo de emociones en mi estomago desaparece poco a poco.
Cuando termino de vomitar me siento en el piso y agarro un poco de papel higienico para limpiarme la boca, pongo el pedazo de papel sucio en la basura y bajo la cadena del inodoro y ahi me quedo, en el piso, mirando al techo, pensando en todo lo que me ha pasado estos ultimos dias, me quedo alrededor de 1 minuto ahi sentada cuando empiezo a escuchar sollozos debiles y bajos, son pausados y provienen de muy cerca. Me levanto del piso y salgo del cubiculo en donde estaba, miro a mi al rededor pero no hay nadie, el sollozo se itensifica un poco mas y logro escucharlo ahora si a la perfeccion; voy caminando entre las cabinas y me detengo en una en donde el sollozo de escucha mas claramente. Me agacho y trato de ver por abajo de la puerta quien esta sollozando, en cambio solo logro ver una chica sentada en el piso con las piernas pegadas a su pecho, me levanto y toco suavemente la puerta de la cabina, se escucha que la chica se para de golpe y los sollozos paran de manera brusca.
- Q-quien es? - dice con voz alterada y entrecortada
- yo...queria, saber si.. estas bien - digo timidamente con un hilo de verguenza en la voz, la chica abre la puerta dejando ver tras de ella una chica de la misma altura que yo, con piel blanca, ojos oscuros y un amarillo cabello corto que no le llega ni a los hombros, tiene las mejillas humedas y los ojos hinchados de tanto llorar. Ella pone una mirada severa a la vez que me mira y dice:
- No necesito tu ayuda, puedes irte ya - dice con ahora, voz grosera y cortante.
- Perdon... - digo bajando la cabeza y retrociediendo unos pasos hacia atras, ella pone una cara de sorpresa y me mira con ojos penetrantes.
Me doy la vuelta y me limito a caminar rapidamente hasta la puerta del baño, cuando estoy a punto de salir escucho su voz atras de mi.
- Quien eres? - dice curiosa y timida, yo me volteo y la miro, me mira fijamente y le respondo:
- Leia - digo sin mas
- Ya he escuchado sobre ti, dicen muchos rumores - dice y no me sorprendo en lo mas minimo, ya lo sabia de antemano - yo soy Aeryn, soy nueva, perdon por haberte tratado asi, solo no estoy acostumbrada a que se preocupen por mi - dice ella mirando hacia un lado con sus ojos aun cristalizados
- Te entiendo - la miro, y es cierto, nunca nadie se mostro amable conmigo, hasta ahora; solo Nathan y eso me inquieta. El no saber porque me trata tan bien me hace desconfiar, me gusta que sea tan amable, pero tengo miedo que sea solo una mascara, para despues apuñalarme por la espalda. el solo pensarlo me dan escalofrios por todo el cuerpo, por eso nunca me relaciono con nadie, por miedo, crudo y puro miedo.
- Eh - dice Aeryn sacandome de mi trance - cuantos años tienes? - dice sonriendo levemente.
- 13, y tu? - digo, sacando los pensamientos de mi cabeza.
- 13 también - dice con amable tono de voz.
Me limito a asentir y decirle brevemente - Me tengo que ir, nos vemos - me volteo para irme pero ella mas una vez me interrumpe y me dice:
- Gracias - su tono es amable y calmado, volteo mi cabeza para verla y preguntarle: - Por que? - frunzo el ceño en confusión.
- Por escucharme - dice mirando al piso, yo hago una sonrisa triste y salgo del baño, voy caminando por el pasillo y me doy cuenta, esa chica.. Es como yo. Aeryn sufre como yo...
-aliencaido
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Heridas Profundas
Romance"Aveces el ser humano no se da cuenta de cuan horroroso, repulsivo y malvado puede llegar a ser. Lo peor es que todo depende de ti; tu decides como llevar tu vida, tu eres el responsable de tus errores, y por un error que cometas nadie te perdona...
