Nathan no ha parado de preguntar a donde nos vamos, la curiosidad no le deja estar quieto por un minuto.
- Ya llegamos - digo agarrándole de la mano y dirigiéndole hacia la parte de adentro del parque al que lo traje. No tiene nada en especial, es un parque muy amplio y tiene variedad de arboles y flores sembradas por la tierra, el parece no conocer el parque, ya que esta un poco escondido, algunos vienen solo para pasar un rato sin que nadie les moleste.
- Que bonito - dice Nathan mientras nos dirigimos a un banco de madera que esta debajo de un árbol - Nunca había venido aquí antes - dice separando nuestras manos y sentándose mientras mira el árbol encima de el.
- Si, solía venir aquí cuando... - digo pero me interrumpo, y vuelvo a pensar lo que voy a decir - c-cuando estaba aburrida - miento, el parece no darse cuenta ya que esta mirando su al rededor. Me siento a su lado, un poco mas alejada y cruzo mis piernas para pegarlas a mi pecho y apoyar mi barbilla en una de mis rodillas.
El pasa su mirada a su lado izquierdo y me mira de arriba hacia abajo; lo cual me deja demasiado nerviosa.
- Por que querías venir aquí? - pregunta incorporándose de lado y mirándome.
- No quiero irme a mi casa aun - le digo la verdad, con mis ojos perdidos en los suyos color miel que tanto me gustan.
- Por? - dice, parece ligeramente preocupado.
Yo solo lo sigo mirando a los ojos cuando le digo - Me quiero sentir bien con alguien por un momento - las palabras salen de mis labios sin yo ni siquiera pensarlas antes. Y es que a decir verdad, mirándolo así a los ojos no me deja pensar bien.
- Te sientes bien conmigo? - pregunta entusiasmado.
- Si - digo triste, el parece sonreír tímido y se acerca hacia mi. Pone un brazo en el respaldar del banco y yo pongo mi cabeza entre su hombro y su cuello, me concentro en su aroma, en el momento, en todo.
- Que ha pasado, Leia? - pregunta acariciándome el pelo
Yo niego con la cabeza y dejo que unas pequeñas lagrimas salgan de mis ojos, me trato de tranquilizar, no quiero llorar ahora.
- Oye, oye - el se aparta ligeramente y sujeta mis mejillas con sus manos. - Tranquila, estoy aquí para ti - dice, y sonrió débilmente. Al ver mi sonrisa el se acerca peligrosamente hacia mi, y besa mi mejilla izquierda.
Sabes esos momentos donde sientes que todo a tu al rededor parece ir a cámara lenta? Así paso conmigo y con Nathan, sentí todo a mi al rededor parar de repente, sentí mi corazón ir mas rápido de lo que alguien consideraría normal y un cosquilleo paso por todo mi cuerpo. Como es posible que sienta esto?
Pero creo que la pregunta inicial seria; Que es esto?
Como el puede hacer que todo en mi se desestabilizase? Como puede hacer que este tan nerviosa con solo estar cerca de el?
- Leia? - pregunta extrañado, parece divertido ante mi reacción
Yo salgo de mi ligero trance y lo miro a los ojos, cuando lo hago su reacción pasa de divertida a una avergonzada, mi ceño se frunce .
- Lo siento, no debí hacerlo, fue algo tonto - ríe sin ganas mientras desvía mi mirada.
Niego con la cabeza y digo - No, me ha gustado - digo y siento mis mejillas arder, mi corazón no para de dar saltos y Nathan parece sorprendido.
Siento de esos calores de quemar recorrer todo mi cuerpo, siento por un momento olvidarme de todo. Y es que por una simple acción hace que me sienta diferente, hace que sienta cosas que no se que significan ni de donde vienen. Ni tampoco se por que estoy así. Es tan raro.
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Heridas Profundas
Romance"Aveces el ser humano no se da cuenta de cuan horroroso, repulsivo y malvado puede llegar a ser. Lo peor es que todo depende de ti; tu decides como llevar tu vida, tu eres el responsable de tus errores, y por un error que cometas nadie te perdona...
