No es fácil- Capitulo 18

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Un mes después...





Las horas parecen ir a pasos de tortugas, siento como me duele la espalda de estar en este sofá, y la sala llena de adornos me hace querer ver detalle a detalle, sin decir una sola palabra, hasta que la hora termine. Como he hecho en todas las otras sesiones. Pero siento que esta vez tarda más , siento que mi cerebro va a explotar en cualquier momento por la tensión del aire.


- Algun día vas a tener que hablar - dice Sam mirandome fijamente con sus ojos azules, yo solo la ignoro - Se que pasaste por un momento difícil, pero estoy aquí para ayudarte - parece paciente, lo cual me hace estar mas impaciente a mí.

- No quiero hablar de nada, estoy bien - digo mirándola seriamente

- Eso no es lo que dicen tus cicatrices - dice señalando mi brazo al descubierto, desde que empezaron nuestras sesiones, Sam me pide para que las deje al aire, para que las vea, como si fuera una especie de tortura.

- No sabes nada - rio secamente

- No, pudiera saber algo si te abrieras un poco conmigo - dice sonriéndome, tan comprensiva, como siempre.

- Como sea - digo tallándome la cara con las manos, esto es una estupidez - Me puedo ir ya? - pregunto aún ya sabiendo la respuesta.

- Faltan treinta minutos - dice mirando su reloj para luego volver su vista hacia mi.

Suspiro y miro el reloj en la pared, mi pie se mueve constantemente, impaciente por irse. Mi cabeza esta dando vueltas y siento que ya me empieza a doler de tanto pensar, todo después del accidente se volvió tan borroso, tan nublado, tan seco.

- Hablemos de algo que te guste - dice acomodandose en su sillón color marron claro - Que te gusta hacer? - dice curiosa

Me quedo en silencio unos minutos, pensando mi respuesta hasta que suelto: - Cortarme - digo seca, lo cual es mentira, no me gusta cortarme, pero si es la única manera de hacer que me sienta bien, lo seguiré haciendo.

- Leia - dice llamandome - Tienes que entender que las cosas no funcionan así, no puedes cortarte solo por que tienes problemas, eres fuerte y grande lo suficiente para entender que solo tienes que afrontar tus problemas, no ocultarlos en eso - señala mi brazo con el bolígrafo rojo que tiene entre sus dedos.

- Enserio crees que es tan fácil? - digo parándome del sofá en el que estaba sentada, la ira me consume y se junta con la impaciencia, haciendo que pierda el control - ¡No es tan simple pensar, "Oh, no tengo nada que hacer; iré a cortarme" No es así como funciona y tú deberías saberlo! - digo mirándola fijamente - Es difícil caer en eso y sobrellevarlo, es difícil hacer eso y seguir como si nada por que te sientes una mierda! Te sientes inútil y patética!  - digo quebrándome y cayendo en el sofá con los ojos aguados, ella me mira triunfante; quería que me abriera con ella, y lo acabo de hacer.

- Ahí es a donde quería llegar - dice  dejando la libreta vacía y el bolígrafo en la mesa central y sentándose al borde del sillón - Dime que sientes con todo esto, dime lo que piensas -  cierro mis ojos y cuento hasta diez, dejo que el aire fluya por mi cuerpo y que llene mis pulmones, que mi cabeza se tranquilice y que mi corazón calme sus latidos.

- Me siento rota - digo mirándola ahora ya mas calmada pero aún con los ojos aguados - Siento que nada de esto tiene sentido alguno - añado, cada parte de mi cuerpo se va relajando, la frustración se va alejando poco a poco de mi.

- No tiene sentido por que tú no se lo das - dice acercándose a mi y agachándose a mi altura  - Entiende que tienes que saber lidiar con esto, el cortarse no te hace más fuerte, al contrario; te debilita cada vez más - dice acariciando mi espalda y mirándome como una madre, yo asiento lentamente y escucho el pitido del reloj. - Ahora si te puedes ir - dice sonriendo y levantándose.
Yo agarro mi suéter sobre el sofá y me lo pongo, agarro mis cosas y salgo de su oficina.

Heridas Profundas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora