Te ayudo - Capitulo 8

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Si antes ya estaba pensando en muchas cosas, ahora mas todavía, en Aeryn, en Carol y Amanda y sobre todo en Nathan. A este punto me volveré loca si sigo pensando y divagando por los hechos, por ahora lo que mas me preocupa es el tema de mis mamas que sin embargo no se que terminaron haciendo al final; no se si se separaron, si siguen juntas, si Carol le perdono o no a Amanda. Dejare que resuelvan sus cosas sin meterme en sus asuntos, por ahora el hecho de haber conocido a Aeryn y saber un poco que es parecida a mi me interesa, me interesa saber lo que esa chica de grandes ojos a pasado y me interesa saber porque lloraba en el baño. Mas que todo eso ultimo, ya que siento la necesitad de querer ayudarla, por mas que no la conozca muy bien, siento que tenemos ese algo en común. 

Voy a paso apresurado hasta mi salón de clases, lo ultimo que quiero es que el profesor me reclame el porque tarde tanto. Llego a la puerta del salón y la abro lentamente esperando la bronca del profesor.


-Porque tardo tanto señorita Vazquez? - dice el profesor muy a mi pesar, empiezo a balbucear cosas intendibles con la cabeza baja. Siento la mirada de todos sobre mi, analizándome, burlándose, criticándome y mas que todo juzgándome.


- Y-yo.. - no sabia que decir, el nerviosismo de que todos me miraran fue increíble, sentia mi cabeza dar vueltas - puedo pasar? - dije despues de unos segundos intentando que mi voz no se cortara.

El profesor se levanta de su silla y dirige su mano hacia mi pupitre mientras dice - Pase - se acomoda sus viejos lentes sobre su cara y  me mira detenidamente, yo asiento y me dirijo a mi pupitre con pasos rápidos. Ya vuelvo a ser invisible.


Pasan 2 hora aproximadamente cuando suena el timbre de receso, suspiro para mis adentros y espero a que todos salgan, se quedan unos cuantos en el salón cuando yo me levanto y me encamino hacia afuera del salón, me pongo la capucha y meto mis manos en los bolsillos de mi sudadera; mientras voy por el pasillo siento algo chocar con mi hombro.


- Muévete friki - dice un chico de alta estatura golpeándome con su hombro, caigo al piso, trato de parar la caída poniendo las manos enfrente mío, pero estas tardan en salir de los bolsillos de la sudadera, haciendo que me tuerza la mano contra el piso al impactar.

Grito del dolor y pequeñas lagrimas salen de mis ojos, siento como choco con mi cabeza en el piso en el momento del impacto, esta empieza a doler y dar vueltas. Entrecierro los ojos por el dolor y me mantengo boca arriba intentando calmar el pulso acelerado de mi corazón.


-Que le has hecho, imbecil!?! - veo como Nathan viene corriendo en mi dirección, el chico me empujo ahora ya no esta, se fue mientras reía con sus amigos - Dios, Leia, no llores - dice Nathan agachandose hacia donde estoy con una mirada de preocupación total, esta respirando agitadamente y desde mi perspectiva se ve mas bonito aun de lo que ya es. Siento mis mejillas húmedas y mi vista nublada y borrosa por las lagrimas contenidas, Nathan toma mi mano y no puedo evitar soltar a quejido doloroso, cuando lo hago el suelta rápidamente mi mano - Lo siento, lo siento, te llevare a la enfermería - mis pies, mis manos, todo en mi esta temblando por el dolor, Nathan me mira mi rostro mientras me ayuda a levantarme, parece dolido de verme así. Pone una mano por mi cintura y la otra toma mi mano sana mientras me levanta suavemente del suelo, Sostengo fuerte su mano y con pies temblorosos trato de estar estable, corrientes eléctricas de dolor van desde mi mano hasta todo mi brazo. 

Solo cuando logro levantarme veo que hay un circulo de gente mirándonos a Nathan y a mi, unos sorprendidos, otros riendo, y otros simplemente observando. Alzo mi cabeza y veo el rostro de Nathan mirándome. - G-gracias - le digo en un susurro, por unos segundos pienso que no lo escucho ya que no responde, pero ese pensamiento se va cuando siento que me estrecha mas, de manera protectora, como si de una forma dijera " Aquí estoy para ti".


Llegamos a la enfermaría y me siento en una camilla mientras veo a un Nathan agitado enfrente mío.

- Ya vengo, voy a buscar la enfermera, debe estar atendiendo a alguien - dice acercando su mano a mi mejilla - No tardare nada, ya vengo - limpia una lagrima que estaba en ella y me sonríe tímidamente; yo asiento torpemente y presiono mis labios entre si.

Espero unos minutos sentada en la camilla, pasan alrededor unos 4 minutos cuando veo a Nathan venir de donde se había ido, al lado de una enfermera. La enfermera me sonríe y toma con cuidado mi mano.

- La puedes mover? - dice mirándomela, yo trato de hacerlo, pero al tratar solo siento mas dolor, doy un pequeño gemido, trato de nuevo y se mueve un poco, ella sigue haciéndome unas cuantas preguntas e intentando hacer que yo haga unos movimientos con la mano, mientras pasa eso Nathan esta a mi lado viendo todo lo que hace la doctora y de vez en cuando mirándome de reojo, yo por mas que no quiera y por mas dolor que sienta no puedo evitar sentir la cercanía que hay entre nosotros, lo cual me pone nerviosa y con esos horribles nudos en el estomago.

- Es solo un esguince  - siento oleadas de alivio al escuchar esas palabras - tendrás que usar una venda en la mano y tratar de no hacer muchos movimientos bruscos con ella - sonríe mientras se aleja y se dirige a unos cajones para buscar una venda, haciendo que Nathan y yo quedemos solos otra vez.

Nathan suspira aliviado y se voltea a verme con una sonrisa -  Menos mal, pensé que te la habías fracturado - dice, yo volteo mi cara y lo miro detenidamente, sonrío, una sonrisa sincera, que hace mucho no se la dedicaba a nadie logra salir de mis labios, una sonrisa agradecida.

- Yo también - el me mira por unos cuantos segundos mas, veo por el rabillo de mi ojo como se acerca la enfermera, dirijo mi vista hacia ella, Nathan hace lo mismo. La joven nos mira con una cara ilusionada mientras dice:

- Ustedes hacen muy linda pareja - nos sonríe y baja la mirada hacia mi mano donde empieza a vendarla con cuidado.

Siento como mis mejillas se calientan y como mi corazón late con fuerza dentro de mi pecho, miro de reojo a Nathan y noto que esta sonriendo tímidamente con la cabeza baja, tratando de ocultar su sonrisa. Otra vez ese molesto nudo se instala en mi estomago.









aliencaido



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