- ¡Wow Derek! ¿Este carrito te lo compraste tu solo? -Ella se ríe- Obvio que no ¿Verdad? Me imagino que te lo compro tu papito ¿no?
- ¡Tú no cambias! -Dije cortando los ojos y negando con la cabeza.
- ¿No? Bueno yo diría que he cambiado bastante ¿No crees? -Dice cruzando las piernas hacia él y mordiéndose los labios, Derek no puede evitar sentirse atraído por ella, su belleza y sensualidad era innegable.
*Nunca en mis peores pesadillas hubiera imaginado sentirme atraído, ni un poquito de Emily Rudd ¿Qué me pasa? ¡Maldita sea es increíblemente hermosa!*
El disimula la batalla de sentimientos y deseos que atormentaban su cabeza y su cuerpo, en especial su entrepierna.
- Oye ¿A dónde vamos? -Pregunta mirando por la ventana del carro.
- A esta hora hay demasiado tráfico. Y tengo algo muy importante que hacer. Ya he desperdiciado bastante el tiempo.
- ¿Ah sí?! -Ella sonríe.
- ¿Te vas a ver con tu novia? Pobre la verdad, tener que aguantar esa cara de yeso no es cosa fácil me imagino.
- ¡Jajá que chistosa!. Porque mejor no te callas!. Ahórrate tus comentarios estúpidos y deja de fastidiar.
Ella le corta los ojos y cambia la estación de radio y empieza a cantar.
- ¿Qué haces?.-Derek regresa el radio a la estación anterior.
- Ya que no quieres que hable y me tienes aquí, ahogándome de calor porque eres tan tacaño que no quieres prender el acondicionador. ¡Por lo menos déjame escuchar música pasable de este siglo!
- ¿No ves que no me queda gasolina? ¿Prefieres caminar hasta la casa?
- ¿Qué? Tu papito no te dio la mensualidad para echarle gasolina a tu carro ¿Dereksito?
- ¡Cállate! Sabes que odio que me digan así.
- Perdóname Dereksito, pero creo que el nombre te queda perfecto.
- ¡Maldita sea! -El estaciona el auto y su respiración se hace agitada.
- ¿Qué haces? Me piensas matar ¿o qué?
- No será mala idea, ya que no hay testigos.
- ¿Eres un patán sabes? Mejor déjate de idioteces y arranca.
- Prométeme que te vas a callar.
Ella se le queda viendo por unos segundos. Se veía deseable cuando se enojaba,
*Me imagino lo salvaje que serás en la cama*
Emily aprieta las piernas, sintiéndose excitada, pensando en el cuerpo fuerte y sudoso... y el encima de ella.
- ¡Esta bien! Pero por Dios arranca, para por lo menos sentir la brisa, antes de que me muera del calor.
El intento encender el carro de nuevo. Pero no prendió.
-¡No puede ser!
- Hay no, no, no, ¿No me digas que se te acabo la gasolina?
Derek golpea el volante Y saca su celular, pero cuando intenta llamar no hay señal.
Doble mierda.
- ¿Tienes celular?
Ella niega con la cabeza, sacando su celular de su bolsa. Pero tampoco tiene señal.
- Eres un imbécil. Como se te ocurre dejar el carro sin gasolina. ¿Ahora que vamos hacer?, No dejas de sorprenderme con tus estupideces.
El voltea hacia ella y golpea su asiento.
-¡¡Cállate!! ¡¡Cállate!! ¡¡Me alteras, me fastidias!! ¡¡No te soporto!! ¡¿Qué no te puedes quedar callada por un solo minuto?!
- ¡¿Qué quieres que haga?! ¿Que me ría y le aplauda a tu brutalidad? Mientras yo que estoy agotada de un viaje y muriéndome de un calor infernal aquí, en este maldito carro por tu culpa.
Él se sale del carro rápidamente, cerrando la puerta de golpe.
- ¿Me piensas dejar aquí sola?
- Voy a ver si hay una gasolinera cerca.
- Por si no te has dado cuenta, esta carretera está desierta. ¿Ves una gasolinera por algún lugar? ¿Qué piensas caminar y morirte del calor?
- ¿A ti que te importa?
Ella lo miro con coraje.
- Esta bien, Has lo que quieras. Solo te pido que no te tardes. - Con eso dicho, ella arqueo la espalda y empieza a desabotonarse la blusa, hasta quedar en brasier, Derek se detiene y queda idiotizado.
-¡¿Qué haces??! -Pregunta con la voz algo temblante y la mirada llena de deseos, Cosa de que se percató ella.
-Hace mucho calor, me siento como si estuviera en una hornilla.-Ella le sonríe y despeja la mirada. Rozando su pecho con delicadeza y echándose aire.
*¡Dios me vas a enloquecer!*
Los deseos hacia ella eran incontrolables, provocando que su miembro se endurezca en una agonizante erección en su pantalón. Él entra nuevamente en el carro, ella voltea a verlo.
- ¿Que no ibas a buscar ayuda?
- Tienes razón, mejor esperaremos a que pase alguien -Dice sin quitarle los ojos de su pecho.
-¿Que me ves? -Pregunta mordiéndose el labio.
Derek era un hombre con bastante experiencia, jamás se había sentido intimidado por una mujer por más hermosa que fuera. El levanta la mirada hacia sus ojos.
- Lo hermosa que estas.
Ella sonríe.
-¿Te parezco hermosa? -Pregunta con la voz seductora.
- Demasiado. Dejaste de ser una niña hace tiempo. Eres toda una mujer.
Él le toma el rostro acercándose a ella y le susurra.
-En una mujer increíblemente bella.
Sus labios rozan...
- Derek...
Murmura ella, sintiéndose dominada por primera vez ante un hombre. Un hombre nada más y nada menos que Derek Miller. Su enemigo a muerte desde niña. Ahora ella se encontraba a su merced, suplicando que sus labios hagan contacto.
-Bésame...
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Hola estoy haciendo unas correcciones de la historia, espero que le guste. Chao, besos...
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Sabor a ti.
RomanceDe pequeños se odian.. Pero de grandes ellos se desearan, pero abra algo que les impedirá estar juntos, y hará que ellos se conviertan en amantes secretos. Pero mucha más pasión que cualquier amante.
