Al fin llegaron al estacionamiento del hospital universitario. Ambos iban en absoluto silencio, aunque cada uno iba pendiente del otro. El mayor apagó el motor y luego se quedaron ahí, sentados sin saber qué decir.
En realidad Yoon Gi era el que estaba inseguro. Maldiciendo por dentro pues no le solía pasar, pero ahí estaba, nervioso y callado, junto a un chico lindo que lo había abordado en la noche y que lo hacía sentirse sumamente excitado.
De repente, Jimin se puso de lado y lo miró, como siempre, con su hermosa sonrisa.
─ Pues... entonces... muchas gracias, hyung. Eres un chico muy bueno y amable... además de hermoso. – Le dijo y sin más, se hincó a un lado del mayor y tomando con suavidad su rostro, lo besó apenas rozando los labios del otro, pero haciéndolo sentirse muy caliente.
Cuando Jimin terminó, Yoon Gi lo miró ahí, elevado sobre él y sonriente. Cuando el menor se giró en su asiento para salir, el doctor Min se le arrojó encima y lo detuvo del cuello de la camisa, entrando a su boca con la suya, en un beso completamente profundo y necesitado.
Era una sensación algo violenta, pero excitante, tener a ese joven médico tomándolo entre sus brazos y besándolo sin poder contenerse.
Al fin lo soltó y luego se miraron. Entonces fue Yoon Gi quién habló.
─ Cuando vayas a besarme, hazlo bien, mocoso. – Le susurró demasiado cerca del otro. Jimin sonreía feliz. Veía el efecto que había causado en Yoon Gi y se sentía más que satisfecho.
─ ¡Oh Yoon Gi, en verdad sabes besar! – Se burló del otro, con una aparente tranquilidad.
En lugar de contestar, Min volvió a besarlo con fuerza, sin querer realmente que el otro se alejara y tuviera que dejar de besarlo y de tenerlo tan cerca de él. Se afianzó más sobre Jimin, acomodándose sobre la cadera del menor.
─ Hyung. Te quiero enseñar un par de cositas. – Le dijo Jimin, abrazando al otro contra su cuerpo. Sus manos traviesas se deslizaban por encima de la camisa del otro y debajo de su abrigo, recorriendo su espalda, haciéndolo sentir pequeñas descargas que lo hacían desear más y más.
─ ¡Jimin! – Le susurró en el oído, dejando que el menor hiciera lo que quisiera con su cuerpo. Se pegó más y comenzó a frotarse sobre la entrepierna del otro, logrando que por fin, Jimin cerrara los ojos y gimiera excitado a morir.
─ Vamos... vamos a otro lugar, hyung. Un lugar... - Pero no podía hablar, pues suspiros repentinos lo interrumpían. – Privado. – Y suspiró. Luego, los dos se besaron ansiosamente.
─ Vamos. – Le contestó Yoon Gi, pensando en el diván de su consultorio, que estaría vacío a esas horas. Simplemente se sentía alucinado con Jimin, y quería seguir sintiéndolo por un rato más.
Salieron del automóvil, caminando lentamente, sobre todo porque de repente se detenían a continuar besándose, y al fin llegaron hasta el edificio donde estaba ubicado el despacho del doctor. Iban a entrar, cuando éste recibió una llamada en su celular.
─ No contestes... cariño. – Le susurró Jimin en el oído, siendo completamente tentador, pero Yoon Gi tenía una costumbre demasiado arraigada y después de besarlo suavemente, le dijo:
─ Debo hacerlo, pero nada me hará alejarme de ti, esta noche. – Le insinuó mirándolo con fuego en los ojos. Luego dirigió su mirada al celular y vio que era Jin.
─ Dime. – Le contestó, tomando de la cintura a un Jimin que le devoraba la otra oreja.
─ Yoon Gi, debes venir. Ren... Ren está muy mal. Necesito que lo hipnotices, tenemos que sacarlo del coma hoy mismo, o lo perderemos. – Le dijo en un tono que hizo al doctor darse cuenta de la urgencia.
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Dark Side. YoonMin.
FanfictionJimin tiene una carga sobre sus hombros tan grande que tiene que recurrir a la ayuda que le pueden dar los demás. YoonGi es un famoso hipnotista que quiere encontrar a alguien especial.
