Mi madre me dijo una vez que nunca dejará de luchar por mis sueños, que tarde o temprano se vuelven realidad. Ella era mi sueño, que pronto se volvería real.
Nick Turner
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-¡¿Que?!- el grito de Diana a través del auricular ocasiona que separe el teléfono de mi oreja. -Ahora mismo voy para allá, no te muevas, tienes mucho que contarme-
-¿y a donde iría?- digo divertida.
-Tu sólo…- se queda tartamudeando unos segundos frustrada -Ya voy para allá- dice firme y termina la llamada.
Diez minutos después Diana se encontraba sentada sobre mi cama, con una sonrisa en su rostro.
-Quiero saber todo, ¿que te dijo? ¿como fue? ¿no lo vio mi tío, cierto?- niego rápidamente.
-Me asegure que no se diera cuenta, le dije a Lena que no dijera nada sobre lo sucedido-
-¿y bien?- pregunta mirándome alzando una ceja, yo me encojo de hombros restándole importancia para hacerla sufrir un momento -¡¿Que paso?!- su voz sale ansiosa y sonrió recibiendo una mala mirada por su parte.
-Te diré- me quedo en silencio unos segundos, Diana me ve con una mirada que si pudiera me matara en ese instante, sonrio y continuó -fue emocionante, llegó Lena y me dijo que me buscaba un chico, rápidamente supe quien era, aunque al principio no lo creía- sonrio aún más, el sólo hecho de recordar las cosas me provocan una sonrisa en mi rostro -platicamos de varias cosas, de la banda, de mis clases, un poco de nuestras vidas- suspiro.
-Te hemos perdido- Dice Diana cuando escucha mi suspiro y mira la sonrisa dibujada en todo mi rostro. -¿Cuando lo verás nuevamente?-
La sonrisa se borra rápidamente de mi rostro y mi mirada cae al suelo, mientras recuerdo lo último que le dije a Nick antes de que se fuera -Le dije que no podiamos volver a vernos- me levanto de la cama, camino a la ventana y me siento recargando mi cabeza en ella.
-¡¿que hiciste que?!- grita Diana observándome, desvío mi vista de la de ella y observó el jardín.
El cielo se encuentra de un gris oscuro, al parecer comenzará a llover en cualquier momento.
-¿Por que lo hiciste?- Diana se acerca a mi y se sienta a mi lado.
-Tu lo sabes mejor que nadie- mi voz sale sin emoción alguna, escucho a Diana suspirar y deja caer todo su cuerpo sobre la ventana.
-Mira como te tiene, le pides que no te busqué más, cuando lo único que quieres es volver a verlo-
Volteo a verla y puedo notar en sus ojos desilusión. Es mi mejor amiga, mi hermana, mi confidente y se que no hay nadie más como ella que quiera verme feliz. -Eso quiero, quiero ver su sonrisa nuevamente, hablar con el, perderme en sus ojos, quiero verlo a él- sonrio y suspiro derrotada, Diana pone su mano encima de la mía en forma de apoyo. -Sabes muy bien que no puedo hacerlo, mi padre nunca lo permitirá-
-Desde que tengo uso de razón tu siempre has estado a mi lado- desvía su mirada y la posa en el techo - Crecimos juntas, te he visto reír, llorar, gritar, pero también he visto en ti esas ganas de vivir, salir y conocer el mundo- se queda en silencio un momento posando su mirada nuevamente en mi -Le pones un color a las cosas, siempre has dicho que estamos hechos de un color, que cada lugar, cada persona, cada cosa, todo tiene un color- me dedica una media sonrisa y continúa su discurso -Es hora de conocer esos colores, que vivas tu vida y no sus miedos, quiero verte vivir-
-¿y que pasa si son mis miedos? ¿Que pasa si afuera no es como me lo imaginé?- pregunto temerosa y siento como mi vista se comienza a nublar en presencia de lágrimas que quieren salir.
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Los colores de la vida
Romans"Cada persona tiene su propio color, el mío era negro, el suyo blanco" Natalie, es la chica misteriosa del pueblo que nadie conoce, hija del más rico del lugar, una chica que quiere saber de la vida. Ella, quiere ser libre. Nick, es el chico más po...
