014. Pietro Maximoff

4.5K 290 5
                                        

Título: Veloz.


Tu entrenamiento de esa tarde había sido cancelado puesto que el entrenador estaba enfermo. No te sentías con ganas de quedarte en casa, así que con tus zapatillas Adidas y una coleta alta saliste a correr.

Hacía bastante viento y eso te estorbaba un poco, pues tu cabello no dejaba de golpearte la cara. Tenías una chaqueta y todos los que pasaban no prestaban atención a lo que hacías, así que paraste en una esquina y fijándote que nadie te viera, hiciste que el aire parara y el cielo se despejara. Una pequeña luz amarilla brotó de tu mano mientras las nubes del cielo se iban. Y con una sonrisa pequeña, seguiste corriendo sin fijarte que solo una persona te había estado viendo.

Pietro te observaba desde hace bastante, se sentía como una clase de acosador. Iba a cada entrenamiento y te observaba, amaba verte hacerlo. Y extrañamente hoy no habías ido, y de hecho nadie. Por lo que esperó en la otra calle de tu departamento a ver si salías, y claramente estuvo en lo cierto. Todo iba bien para él, hasta que hiciste eso. Se había quedado pasmado en su lugar, tanto que casi te pierde de vista. Se le pasó una rápida idea en la cabeza, y ladeando una sonrisa, usó su velocidad para llegar a tu lado y correr al rededor tuyo dos veces para llamar tu atención.

Te detuviste asustada. Al parecer nadie se dio cuenta de lo que pasó pero tú sí. Diste vuelta en tus talones mirando a todos lados, pero solo pudiste ver a un chico con un traje y el cabello platinado. Te miraba burlón recostado en una pared que daba a un callejón.

—Nunca había visto a una persona manejar el clima.

Tus ojos casi se salen de órbita al escucharle decir eso. Te acercaste con rapidez a él y pusiste tu dedo índice justo tres centímetros al lado de su corazón. Podías escucharlo, no se inmutaba.

— ¿Qué quieres?

— ¿Por qué?

—Por quedarte callado.

Una de las cosas que podías hacer con tus poderes, era que podías subir la temperatura corporal de una persona hasta unos 48° y seguir subiendo, o solo hasta morir. Y también podías bajarla, hasta -12°. Odiabas la manera en la que lo habías descubierto, pero no podías hacer nada al respecto.

Pietro no respondió, pues se quedó mirando como tus ojos cambiaban de marrón a un naranjado combinado con rojo, como el fuego. Instantáneamente sintió que su pecho comenzaba a calentarse.

—Dime.

—Oye, no soy enemigo. No le diré... a nadie. Lo juro.

Sentía que su respiración comenzaba a faltarle. Sudaba y parecía tener alucinaciones. Te apiadaste de su alma por un segundo y los dejaste respirar.

— ¿Cómo hiciste eso?

—No es tu problema.

Pietro sonrió, sintiendo como volvía a su temperatura normal. Ya estaba empezando a ver arco iris.

—Si alguna vez necesitas ayuda con esos poderes —te tendió una tarjeta—. Llámame.

Cuando la tomaste, él se fue con su característica velocidad. Curiosa, viste que la tarjeta se tenía que abrir. De ella salía un holograma de la Torre de los Vengadores y con un número en la parte de abajo. Pensaste que era una broma de mal gusto e intentaste quemarla, pero no funcionó. La tarjeta estaba exactamente igual. Con un suspiro guardaste la tarjeta en tu pantalón y seguiste corriendo pesando en por qué no te quedaste en casa.

★★★

¡HOLA! ¡Espero que les haya gustado! Gracias por apoyaaaarrme y por sus votooooss y comentariooosss.

dabelezza xoxo

MARVEL: ONE-SHOTS (SIN EDITAR)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora