Dicen que la vida puede dar giros inesperados, cosa en la que yo no creía ya que para mí la vida era perfecta junto a ella.
Apesar de que mi vida de adulto no era como la había planeado, era estresante tener que pasar 24 horas de mi día trabajando para mantener la empresa, era jóven aún pero aunque estuviera enojado, cansado o estresado todo aquello desaparecía cuando entraba a la habitación y veía su rostro mientras dormía en medio de aquella inmensa cama. Se veía tan preciosa dormida bajo la luz de la luna que entraba por la ventana y me permitía ver una sonrisa dibujada en su perfecto rostro, con solo mirarla todo aquello que me molestaba desaparecía, ella era mi tranquilidad, era mi vida: Sin ella simplemente me volvería loco, me solté la corbata y me desnudé para luego meterme bajo las sabanas junto a mi amada, ella se movió un poco y luego se acomodó en mi pecho, yo acaricié su mejilla y le dí un cálido y dulce beso en sus labios, sonrío y susurré: "Buenas Noches preciosa", ella se volvió a mi para volver a besar mis labios.
- Te estaba esperando para decirte algo. - susurró con voz adormilada.
- ¿Qué cosa? - pregunté acariciando su cabellera.
- Te amo. - dijo y la felicidad se apodero de mi.
- Yo también te amo. - acaricié su cabeza apoyada en mi pecho, cerré mis ojos y dormí.
Sentía besos en mi espalda que subían hasta mi cuello, me moví un poco y volví a sentirlos.
- Mi amor hueles a perfume de bebé. - dijo con voz tierna, me di vuelta sin abrir mis ojos aún, se subió sobre mi acariciando mi pecho, yo sonreí, luego sus labios acariciaron mi piel hasta llegar a los míos. Y estaba disfrutando aquello.
- ¿Qué es esto que me estas dando? - pregunté.
- Se llama amor. - respondió ella para luego besar de nuevo mis labios, tenerla así era maravilloso y a la vez excitante
*si no les gusta las partes "salvajes" por asi decirlo, no lean esta parte, les aviso cuando termina*
Soltó una risita traviesa, creo que se había dado cuenta el efecto que sus caricias estaban produciendo en mi, empezó a bajar sus manos por mi pecho y con un leve movimiento rozo mi erección, solté un gemido.
- Si vuelves a hacer eso, te juro que no me controlaré. - dije besando sus dulces labios y ella sonrío, la tomé de ambas piernas y la apreté contra mi. Ella gimió al sentirme contra su sexo.
- No juegues con fuego cariño por que te puedes quemar. - le advertí y ella se arqueó cerrando sus ojos volviéndome a rozar, subía y bajaba mis manos por sus muslos, empecé a subir su camisón y ella se apoderó de mis labios con desesperación, yo sonreí satisfecho porque me encantaba tenerla así: Desesperada y Salvaje. Toda mía.
- Te necesito mi amor, hace más de una semana que no lo hacemos. - susurró mientras mordisqueaba mi cuello. - No sabes cuanto te extraño. - dijo, y me apoderé de sus labios. - Te necesito. Te deseo. Te amo. - susurró con la respiración entrecortada al igual que la mía, en un rápido movimiento me deshice de su camisón tirandolo a un lado, mientras mis manos recorrían cada centímetro de su piel cada parte que me pertenecía.
Lentamente la sentí moverse sobre mi y yo gemí de placer.
- Vamos a hacerlo despacio - le dije, ella se separó un poco para mirarme a los ojos.
- ¡Quieres hacerme sufrir! ¿Cierto? - dijo y yo reí. Rápidamente la apricioné bajo mi cuerpo.
- Solo quiero que lo disfrutes. - besé su cuello. - Que gimas mi nombre... - sus manos bajaban y subían por mi espalda.
Aparté sus piernas para poder ponerme en medio de ellas, besé su cuello y lo mordisqueé un poco. Con mis manos me dirigí al broche de su sostén y lo solté lo tire a un lado y volví a besarla, besé su cuello, luego sus pechos haciéndola arquearse de placer.
Bajé hasta su ombligo y sonreí al ver aquel piercing que tenia, y recordé la primera vez que le dije que me excitaba, subí a sus labios de nuevo, sus manos bajaron por mi pecho dibujando con sus dedos mis músculos hasta llegar al elástico de mi boxer .
Jugaba con el y yo sonreí, ella estaba haciéndome sufrir, la miré y ella también sonrío, metió sus manos en el rozándome y haciéndome estremecer, cerré los ojos y gemí, empecé a sentir desesperación por entrar en ella y apoderarme de su exquisito cuerpo, no se cómo lo hicimos pero en cuestión de segundos ya estábamos desnudos, acariciándonos y besándonos.
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Fall - Jack Gilinsky
FanfictionBien, déjame contarte una historia, Acerca de un chico y una chica. El se enamorò de su mejor amiga, Cuando ella està cerca Èl solo siente alegrìa. Lia y Jack, tienen mucho que contarte acerca de su historia... ¿Quieres descubrirla...
