Jack
Mientras recorrían los pasillos de Hogwarts Jack no dejo de pensar en el dragón y a pesar que se imaginaba como sería uno de ellos realmente, no pudo evitar que los pensamientos de preocupación y decepción afloraran en su cabeza, no debería de preocuparse teniendo en cuenta que la flor estaba muy segura, ya que Gothel no podía traspasarlo.
Al final se separaron, Hiccup y Rapunzel se quedaron hablando atrás y el continuo en solitario su camino hacia la torre de Gryffindor, después de dar la contraseña entro a la sala común, tan acogedora como siempre y con varios estudiantes, algunos jugando, hablando y otros estudiando. Saludo algunos de sus compañeros y se dirigió a su cuarto, increíblemente cansado se acostó en su cama y durmió.
Esa noche sus sueños volvieron a ser agitados, esta vez soñó con la misma voz de siempre, igual de inhumano, esta vez no se dirigía a él sino a otra persona, le daba un hechizo que sonaba parecido a una canción de cuna mientras la sombra asentía. El sueño cambio y se volvió a encontrar en aquel salón con la trampilla, esta vez abierta, se acercó y pudo ver un agujero negro que parecía no tener fin, luego cayó en él. Cuando volvió a ver se encontró en una jaula enorme hecha de oro en ella un sin número de pequeños pájaros revoloteaban alrededor de Jack, más arriba tres llaves, Jack estiro la mano intentando alcanzarlas y los pájaros lo atacaron con sus afilados picos dorados y su garras brillantes que empezaron a mancharse de rojo, grito hasta que se vio cubierto de esos animales y de pronto la jaula se desvaneció y los pájaros también, aliviado vio sus manos cubiertas de sus propia sangre y escucho el gruñido.
Jack había escuchado ese gruñido antes, dos veces por lo menos, se volvió y encontró lo que espera ver ahí, un dragón, no uno pequeño, un enorme dragón gris que lo miraba como un pedazo de carne jugoso, se quedó atónito observando a la bestia y la bestia lo observándolo.
Un minuto o quizás una hora más tarde el dragón volvió a rugir y lanzo una llamarada de fuego a Jack, quien atónito solo abrió la boca. Mientras se veía morir en vuelto en llamas escucho una voz dulce, encantadora y suplicante.
—A él no por favor—sollozaba—, por favor, por favor...
En ese momento despertó.
Con la respiración agitada y sudoroso se levantó de la cama, no sin revisar sus manos en busca de quemadura o cortes, no encontró nada y se quedó por un momento parado y aturdido, observo a sus compañeros durmiendo y decidió salir de ahí, abrió su baúl y saco la capa invisible, se la puso y emprendió camino fuera de la torre de Gryffindor.
Al principio recorrió los pasillos de Hogwarts sin rumbo, pero en el fondo sabía a donde iba, termino en el salón del espejo. La primera vez que había ido a aquel salón solo intentaba esconderse del profesor Lorax, unos días después de Navidad el recorría Hogwarts cuando lo encontró, Jack con la capa invisible no estaba seguro si solo quedarse quieto o esconderse, pero en ese momento el gato del celador paso cerca y pareció fijarse en la presencia de Jack, por lo que el decidió escabullirse de ese lugar y sin darse cuenta entro a ese salón donde el único objeto que había era el espejo, al principio no le dio importancia hasta que se paró frente a él y los vio.
Esa noche al entrar se quitó la capa y se acercó al espejo, ahí estaban sus padres sonriendo orgullosos, su padre alto y con un cabello castaño tan desordenado como el suyo, la misma sonrisa y su madre, hermosa, tenía el cabello más corto que su tía pero del mismo color, también sonreía y su ojos eran iguales a los suyos.
—No sé qué hacer ahora—comenzó—, es decir sé que la flor está segura, hay un dragón custodiándola pero tengo un terrible presentimiento...
—Normalmente le hago caso a mis presentimientos— respondió una voz ronca que pertenecía al director de Hogwarts.
—Director yo...
—Me preguntaba quien descubriría este espejo, debí suponer que serías tú.
—Yo no debería estar aquí—dijo nervioso.
—Pero lo estas y me alegro— el directo suspiro y se puso frente al espejo—, es hora de que hablemos.
—¿Sobre qué?
—Sobre muchas cosas— comenzó el director—, empecemos por tus padres, apuesto que eso es lo que ves cuando miras al espejo, a tus padres vivos —Jack asintió sin añadir más—, ellos estarían muy orgullosos de ti, especialmente tu padre, sería feliz con el uso que le das a su capa.
—¿Sabe sobre la capa? —pregunto Jack sorprendido.
—Si yo la guarde durante muchos años—respondió—, estaba esperando a que su dueño llegara a Hogwarts.
Jack volvió a asentir, él le había dado esa capa en navidad estaba seguro, había resuelto uno de los muchos enigmas que tenía y recordó que estaba haciendo en aquel cuarto.
—¿Usted escucho sobre la flor?
—Así es —Ambos guardaron silencio y Jack pensó que debería irse de ese lugar. —¿Sabes que muestra este espejo?
—No sinceramente.
—Te enseña a tus padres muertos—Jack asintió —, vivos y contigo, aquello que más deseas ¿no?
—Si.
—Entonces ¿Qué crees que muestra este espejo?
—A nuestra familia muerta—dijo volviéndose para ver a sus padres.
—No—respondió el director—, muestra nuestro mas profundo deseo, el tuyo es que tus padres vivan. ¿Es verdad?
Jack no dijo nada y solo vio al director, esta vez él asintió.
—Has venido con frecuencia verlos, es bueno soñar Jack pero no tanto vivir en los sueños—dijo North tocando el hombro de Jack—, es muy peligroso de hecho, es por eso que este espejo será traslado lejos de aquí, a un lugar donde será mucho más útil.
—Eso significa que nunca volveré a ver a mis padres—No era una pregunta solo una triste verdad.
—Tus padres murieron por una buena causa.
—Murieron igual—indicó Jack.
—Murieron protegiéndote a ti y a todo el mundo mágico de Pitch Black—expresó North—, debes recordar eso.
Jack lo miro con tristeza y volvió su mirada al espejo, sus padres le sonrieron y deseo poder entrar ahí, estar de nuevo con ellos.
—La flor está en peligro—anuncio.
—Ya hecho todo lo que está en mi poder para protegerla—Jack suspiro, pero no se movió igual que el directo.
Jack agarro la capa con más fuerza, el recuerdo de sus padres y los vio, en silencio se despidió de ellos, se despidió de la sonrisa de su madre y los ojos de su padre, ambos levantaron la mano como si después de todo decidieron al igual que él que era hora de continuar. Sonrió con la nostalgia de un pasado perdido para siempre y miro a su director que igual de triste miraba el espejo.
—¿Qué mira usted? —pregunto sin esperar respuesta.
Por un instante pensó que el director ni siquiera lo había oído, se quedó pensativo y se volvió para no quedar frente al espejo, Jack lo observo con atención, lucía una larga barba y una capa roja oscura, parecía alguien con mucho años pero a la vez no podía decirse que era un hombre viejo, estiro la capa para ponérsela e irse de ahí, cuando el hablo.
—Me veo a mi mismo en mi taller—mintió —, cuando era más joven. Cuando los tiempo eran mucho más sencillos.
Jack no pudo evitar asentir, pero si algo había aprendido de sus tíos era ver como las personas mentían, pero todos tenían derecho a guardar sus secretos y convencido de la aprobación de su director supo que debía de hacer.
*
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TBF I: El regreso del elegido. (Primera versión).
FanfictionJackson Overland se podría describir como un chico extraño, sus padres habían muerto cuando él era un bebé lo que lo obligo a vivir con sus tíos, los Bennett, que se encargaron de intentarlo hacerlo normal pero después de diez años de sucesos extrañ...