Capítulo 37: Dan's POV (parte 1)

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Era una de esas tardes en que scrollear Tumblr y tomar café eran lo más emocionante que pasaría en el día, y no me quejaba. Últimamente no me había estado sintiendo muy bien anímicamente, y como la mayoría de las veces, no sabía por qué. De vez en cuando entraba en estos ciclos de desánimo psicológico en donde cuestionaba la existencia de la vida en la tierra y todo tipo de cosas por el estilo, y no quería hacer nada, aunque por supuesto, no dejaba de subir videos para que mis seguidores no se preocuparan.

Dichos ciclos no me importaban mucho, ya que tenía experiencia viviéndolos, y sabía que se irían en un par de días. Sólo me quedaba enfrentar la situación y dejar que pasara.

-Dan, recuerda que esta noche es la fiesta de Michael- Phil se asomó por la puerta, apoyando sus pálidas manos en el marco de esta.

-Ya te dije que no iré, no estoy de ánimo- respondí y devolví la mirada a la pantalla de mi computador.

-Oh vamos Dan, sé que no te gustan las fiestas, y yo tampoco soy un fan de ellas, pero Michael en verdad quiere que vayamos, además le debemos una por no ir a su cumpleaños- el ojiazul entró a mi habitación y se sentó en el borde de mi cama.

-No lo sé Phil, no me siento muy bien- reafirmé.

-¿Estás seguro? Creo que te vendría bien salir un poco de la rutina. Oh y casi lo olvido, Chris irá también, y ha pasado un tiempo de que no lo vemos, apuesto a que te hará reír- Phil sabía de mis crisis existenciales y trataba de animarme. 

-Estoy seguro.

-Está bien, si cambias de opinión avísame- me miró algo desconsolado, y salió de la habitación.

Durante las siguientes horas solo me paré de la cama para ir al baño y para hacerme algo de comer. Patético, lo sé, pero que más iba a hacer. Aunque quizás Phil tenía razón. Un poco de aire fresco para salir de la rutina me haría bien.

Decidí hacer algo por mi vida, así que apague el notebook, me levanté de la cama y me dí una ducha caliente. El agua corriendo por mi cuello era agradable, así que estuve parado bajo la ducha por más de lo normal, cuidando de no mojarme el pelo, que lo había lavado ayer. Luego me vestí rápidamente con algo casual, agarré mi celular, mis audífonos y las llaves, y salí a caminar. 

Puse la música en shuffle y Creep de Radiohead comenzó a sonar. Irónicamente, así mismo es cómo me sentía. 

Caminé cerca de diez minutos y pasé por un Starbucks. El día estaba nublado y se avecinaba una lluvia; era el clima perfecto para comprarme un café, pero recordé que no había traído mi billetera. Genial.

Luego de otros tantos minutos de caminata, había comenzado a atardecer y como no quería estar fuera cuando oscureciera, decidí volver al departamento. 

No podía dejar de pensar en que me sentía algo culpable por no ir con Phil a la fiesta, sabiendo lo incómodo que se sentiría con tanta gente desconocida, aunque por lo menos estaría Chris allí, ¿verdad?

Llegué al departamento y caminé directo al dormitorio de Phil.

-¿Es muy tarde para cambiar de opinión?- pregunté algo avergonzado.

-Claro que no ¿entonces vas?- Phil se estaba abotonando una de sus camisas favoritas.

-Sí, pero sólo porque le debo una a Michael- la verdad era que el cargo de conciencia no me permitiría dejar a Phil solo, pero él no tiene que saberlo.

-Genial, pero antes deberías cambiarte, la fiesta es semiformal. Nos iremos en 20 minutos- sonrió.

Me dirigí a mi habitación y cogí unos jeans negros y una camisa color crema adornada con polillas -mis peores enemigas- y me vestí. Me coloqué los zapatos y chequee mi cabello en el espejo.

-¿Estás listo Dan?- escuché a Phil gritar desde el living.

-Ya voy- respondí.

Tomé mi abrigo y bajé junto a Phil a tomar el taxi que nos esperaba.

Luego de casi media hora llegamos al edificio de Michael. Nos abrió la puerta sonriente y lo primero que noté es que había un montón de gente que no conocía. Mi antisocial interior temía, y más en este "estado" de crisis momentánea en el que estaba, pero no había nada que hacer al respecto. Por suerte Chris y Nick habían llegado antes que nosotros, así que Phil y yo fuimos a conversar con ellos.

Pasé la mayoría de la fiesta sentado en un sofá, jugando en mi celular, o hablando con los chicos. Las fiestas no eran algo que disfrutara mucho a menos que estuviera rodeado de amigos y gente que en realidad conociera- lo cual no era el caso aquí-.

-Dan, ¿podrías traernos unos tragos?- Chris preguntó.

-¿Por qué yo?- reclamé.

-Pues porque te la has pasado jugando en tu celular, vamos, mueve tu trasero- rió.

-Está bien, está bien- tomé nuestros vasos ya usados y me paré fingiendo estar indignado, pero en realidad estaba agradecido de ir a un lugar más tranquilo por aunque sea unos minutos.

Empujé la puerta de la cocina con mi pie, ya que mis manos estaban ocupadas con los vasos. Los dejé en la encimera y busqué en el refrigerador algo con alcohol para relajar mi mente.

Me dispuse a preparar los tragos. Pensaba esmerarme en ellos, no sólo porque me antojaba, si no porque así tenía la excusa de pasar más tiempo aquí sólo. Alinee los vasos y eché un poco de hielo molido a cada uno de ellos, luego vertí soda y ron, y les agregué algo de azúcar. Corté unas limas y para el toque final, puse unas hojas de menta. Perfecto.

Justo cuando estaba terminando los tragos y ordenando las cosas que había ocupado para preparar mi obra maestra, oí a alguien entrar a la cocina. Me dí vuelta para toparme con una chica de cabello marrón largo. De pronto me urgió hablarle, lo cual no era para nada común en mí, y menos ahora. Decidí hacer algo diferente y por una vez en la vida iniciar yo una conversación, después de todo, ¿qué podría salir mal?

-Hola, ¿cómo te llamas?- pregunté tratando de sonar seguro.

La chica tardó unos segundos en responder, como si dudara querer hablar conmigo. Preguntó por mi nombre mientras terminaba de prepararse un sandwich.

-Me llamo Daniel, pero puedes decirme Dan- sonreí.

Tan pronto levantó la mirada se quedó mirándome e hizo un gesto de saludo con su mano, pero desafortunadamente su mano chocó con un vaso y este cayó al piso, dejando el suelo lleno de vidrios y de bebida.

La chica dijo algo que no pude entender, como si estuviera enojada con sí misma, y a los segundos llegó Michael preguntando si todo estaba bien.

-Se me ha caído un vaso- mentí- pero ya lo limpio, no te preocupes.

-Okay.

Michael se fue y miré a la chica. Se veía desconcentrada, como si estuviera en su propio mundo.

-¿Estás bien?- le pregunté.

-Mmm...sí estoy bien- pareció salir de sus pensamientos- ¿Po-por qué te echaste la culpa?- titubeó.

-No es nada, es mi amigo, no se enojaría conmigo- sonreí tratando de parecer amigable.

-Ah, gracias de todos modos.

-Bueno, ahora hay que limpiar este desastre.

-Claro, traeré una bolsa.

Limpiamos todo y decidí invitarla a sentarse con nosotros. Ella aceptó y preguntó si me ayudaba a llevar los vasos.

-Mmm...no gracias, no quiero que rompas otro vaso- me burlé.

-Vamos, no voy a hacerlo de nuevo.

No me resistí a sus ojos de perrito y la dejé llevar dos vasos.

-Con razón te demoraste tanto en la cocina Howell- Nick me miró con una sonrisa pícara y noté lo incómoda que se había puesto mi nueva amiga.

-Ha ha, muy gracioso Nick- respondí lo más sarcásticamente posible.

Luego de presentarse nos sentamos a conversar. Chris había ido a bailar con una chica así que sólo éramos Phil, Nick, _____ y yo.

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⏰ Última actualización: Sep 07, 2016 ⏰

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It was always you - DanisnotonfireDonde viven las historias. Descúbrelo ahora