Hija...
Tenías que protegerla...
Ella volverá.
...
-Tú papá nos abandonó, ¡¡Él no te amaba!!.-La voz amargada de mamá resonó en la habitación.
-Pero...
-Pero nada blake, el hombre que te engendro no te quiere cerca, ni a ti ni a mí, esto se acabó.-La puerta se cerró tras su espalda, me permití llorar como lo solía hacer siempre, llena de culpa, de dolor, de asco.
...
Corrí por los pasillos de la Universidad, ya eran quince minutos tarde, la alarma no sonó por la mañana y cuando salía del piso me di cuenta que aún llevaba pijama.
Doble en el último pasillo y me pare fuera de la sala, se escuchaba como el profesor dictaba su clase con poco entusiasmo y por la ventana se veía que pocos lo escuchaban.
Intente calmar mi respiración por el esfuerzo de a ver corrido y toque la puerta esperando la aprobación para entrar.
Escuché la ronca voz del profesor decir adelante, abrí la puerta y dispuesta a ir a disculparme por mi atraso pero el profesor hizo una seña para que fuera a sentarme a mi lugar.
Sin levantar la mirada me dirigí a un puesto vacío al medio de la clase.
En el mismo instante que me senté la clase prosiguió.
Pasaron los minutos y sentía una imperiosas corrientes eléctricas establecerse en mi cuerpo.
Una extraña sensación de ser vigilada me tenía algo alterada sin contar que no entendía nada de la clase.
Ya aburrida de sentirme insegura y hundida por la sensación de vigilia, me gire sobre mi puesto y observe el lugar.
Justo atrás mío un chico de lentes que había visto un par de veces estaba dibujando algo, más atrás había una chica media dormida y justo al final estaba Celeste, pero ni siquiera me estaba mirando.
En la esquina contraria a ella había un chico que me resultaba bastante conocido, pero tampoco me observaba, cambie la vista al puesto delante de él, unos ojos grises me miraban atentamente causando escalofríos.
Tenía que protegerla...
No hacía falta decir su nombre, él estaba más que atento a cada uno de mis movimientos.
Mis manos empezaron a sudar y mis pierdas ardían por moverse en dirección a la puerta.
Sus ojos grises tenían un extraño brillo, y a pesar de estar lejos de él podía notarlo.
Tenía una expresión casi inexistente, y si no me equivocaba la lastima era lo que surcaba sus ojos.
Te tiene lástima Blake.
Las palabras de mamá resonaban en mi cabeza.
Deje atrás la mirada de Adrian y recordé a mamá.
Se podría decir que no era la mejor, aunque la quería como a nadie, la amaba, ella era una persona directa, no tenía pelos en la lengua, ni siquiera con su hija de diez años.
Después que ella falleciera me di cuenta de cuanta falta me hacía, y fue ahí cuando las palabras de ella resonaban en mi cabeza, aunque en una versión más aterradora, era como mi conciencia. Aunque después de un tiempo la deje de oír, la supe dejar ir.
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Súcubos
Sci-fiCuando Blake conoce al chico que le quita el sueño con sus constantes apariciones ;Toda su vida de un rumbo de 180 grados, haciendo que dude de todo su pasado, que al parecer esta basado en mentiras. Su vida se llena de misterios por descubrir, secr...
