Cuando Blake conoce al chico que le quita el sueño con sus constantes apariciones ;Toda su vida de un rumbo de 180 grados, haciendo que dude de todo su pasado, que al parecer esta basado en mentiras.
Su vida se llena de misterios por descubrir, secr...
Tomé la rosa negra que descansaba sobre la mesita de noche.
El escenario cambió radicalmente desde mi habitación hasta un bosque, el hecho de no sorprenderme me hizo saber que todo esto era solo un sueño. Uno muy real.-Pensé.
Camine por el bosque, los árboles parecían tener años, musgosos y altos, casi quitándome la vista del cielo.
Aunque todavía se observaba el sol, algo me decía que estaba en medio de la puesta del sol.
La rosa que aún estaba en mi mano resbaló en el momento que un cuervo se abalanzó sobre mí, me agaché dispuesta a recogerla, cuando la encontré levante la cabeza para seguir mí camino, pero el escenario volvió a cambiar.
Estaba frente a un castillo, grandes pilares se encontraban en la entrada, por los lados muros altos de concreto me impedían ver más allá, y justo en frente de mí se encontraban dos grandes gárgolas, pero no eran estatuas, eran animales, sí que lo eran. Movían grandes alas flotando a unos dos metros del suelo.
Eran hermosas dentro de todo. Y parecían destacar contra el contraste del castillo.
Camine hasta la entrada a paso lento temiendo a los animales, pero parecían no notarme, al llegar a la puerta unos pasos me alertaron y como la idiota que soy corrí a esconderme detrás de un pilar.
La puerta se abrió con un ruido estridente, de ella salió un chico de pelo negro que se me hizo completamente conocido. Su cara no estaba a mi alcance pero detrás de él salió un hombre, se notaba mayor que el chico anterior. Su pelo era negro con algunas canas, era alto y se notaba musculoso.
-¡¡Se supone que tenías que PROTEGERLA!!.-Grito el hombre, su voz me hizo estremecer, pero no más que esa frase
"Mierda, tenía que protegerla".
Adrian...
El chico se dio la vuela y ahí todo quedo algo más claro, aunque no entendía nada.
Adrian parecía furioso, sus nudillos se veían blancos por la presión, y sus ojos cerrados como meditando antes se actuar.
-Eso hago, pero Blake parece no....-Dijo sorprendiéndome, mi corazón pareció pararse por completo, no podían estar hablando de mí, eso era algo...algo que no podía ser.
-Soy TU jefe, y ella MI hija, y tienes que PROTEGERLA...-Un nudo se formó en mi garganta, y un pitido se mantenía constante en mis oídos, ahora si juraría que mi corazón era toda una bomba de tiempo.
Su hija...
El era mí...
-¿Papá?.-Las palabras salieron sin pensarlo, al igual que unas cuantas lágrimas.
Mis ojos seguían puestos en ellos los cuales parecieron si oírme.
Los ojos se Adrian me examinaban de arriba a abajo, no parecía sorprendido.
Él hombre, su jefe...mí...eso, me miraba completamente sorprendido, hasta diría asustado.
Sus ojos eran marrones, los cuales me resultaron completamente familiares, completamente iguales a los que veía cada día por la mañana frente al espejo.
-Hija...
¡No!
Caminé de espaldas aún con los ojos llenos de lágrimas. Me abrace a mí misma sintiendo frío repentinamente.
Negué soltando sollozos sin poder respirar por completo.
Mi espalda choco contra algo duro, lo que supuse era otro pilar. El hombre dio pequeños pasos tratando de acercarse a mí.
-¡Aléjate!.-Grite como si eso fuera a detenerlo.
Me arrastré hasta llegar al suelo y abracé mis piernas llorando aún más fuerte.
Quería desaparecer por completo. Él no podía ser mí padre, no podía.
Mi padre era un infeliz que me abandono a mí y a mí madre antes de nacer. Él estaba muerto, muerto para mí, mi vida estaba bien así, no quería más personas en ella.
Quería estar en mí habitación, en mi piso junto a Celeste, llorando mientras vemos películas románticas y patéticas como solíamos hacerlo cada fin de semana.
No quería estar aquí, quería despertar.
Despertar y seguir siendo como hace un par de meses, solo una chica media nerd que vivía de romances ajenos pensando que estaba sola en la vida.
El tacto de algo en mi hombro me hizo sollozar más fuerte. Trate de correrme hacía un lado, no quería que ese hombre me tocará. Un completo extraño que parecía vivir en un mundo completamente diferente, algo que solo aparece en libros, eso no era real. Era solo una mala jugada de mi mente. De mis sueños.
Pero la mano en mí hombro parecía no querer cooperar con mis ilusiones de que esto solo sea un sueño.
Levante solo un poco la mirada, quería ver que todo había desparecido, pero él estaba delante de mí, arrodillado mirándome con lastima en los ojos que tanto conocía.
-Esto es un sueño.-Dije para mí misma.
-Lo es.-Dijo Adrian, sus ojos y sus expresiones me decían que lo que salía de su boca era mentira.
-Quiero despertar, quiero despertar.-Volví a susurrar como una súplica.
Un movimiento tras de él llamo completamente mi atención.
Detrás de Adrian, el hombre me miraba sin ni una expresión en el rostro. Pero en sus ojos se notaba la angustia que sentía.
Baje la mirada, no quería verlo, mi mirada se centró en la rosa. Estaba a unos dos metros atrás de Adrian.
-La rosa, tómala para irte.-Dijo una voz en mi mente. Estaba segura de quien era esa voz, mire al dueño de la voz sabiendo que eso solo sonó en mi mente.
El me miro directamente y asintió casi imperceptiblemente, con sus labios empezó una cuenta regresiva. No sabía saber qué hacer.
《1, 2, 3》
Cuando su boca formo el tres salte como pude hacía la rosa mientras otra voz que no era la de Adrian gritaba en negación.
-¡¡NO!!-
Cerré los ojos con fuerza en el momento que sentí la textura en mis manos.
Al abrir los ojos un alivio que nunca había sentido antes albergó en mi cuerpo.
Estaba en mi casa, estaba en mi habitación, estaba sola.
Unos últimos sollozos salieron sin control, mi reloj decía que eran las tres de la mañana, pero no me sentía con ganas de dormir, no quería soñar con él, con ellos.
La rosa aún estaba en mis manos, sin pensarlo mucho me levante de un salto, vacíe una caja que tenía con unos zapatos y deje la rosa dentro.
La caja se fue directo al fondo de mi armario, me encargaría de que estuviera ahí por un buen tiempo.
*Jefe de Adrian, eso de Blake (Chris Pine)*
voto voto <3
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.