¿Para que engañarnos? Tengo miedo, sí, tengo miedo de no ser capaz de olvidar lo que sentía y siento por ti, porque volver a hablar es seguir manteniendo a flote todo lo que no había podido hundir. Pero ¿y qué? ¿Qué más da? Estoy en la edad de disfrutar, de aprovechar lo que me venga, de acertar, de equivocarme, de corregirlo y volver a fallar. Estoy en el momento clave para enamorarme o creer que lo hago, para adorar cada momento que vivo, para guardar rencor a momentos que olvidaré, pero sobretodo es el momento y la edad perfecta para dar todos los besos que quieras. Da mil y un besos, un simple roce o más que eso, besa con todas las ganas, expresa sentimientos en ellos, sea donde sea, sea cuando sea, con o sin permiso, pero besa. Arriésgate sin pensar en la consecuencia que esto tendrá. Quizás sea una ocasión que perderás. Me siento con una fuerza que me permite poder contra todo. Me siento con ganas de quererme más, con ganas de hacer lo que quiera. Quiero besar, abrazar, reír, llorar, quiero vivir sin pensar en qué dirán los demás de mí. Y poder ser por fin feliz contigo o sin ti.
ESTÁS LEYENDO
Textos
SonstigesCon el tiempo aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que los arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que puedes volver atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alm...
