En la última noche del año brindamos. Brindamos por el hecho de haber pasado otro año más, superando las derrotas y celebrando las victorias. Brindamos por nosotros mismos, por los que nos rodean, por los que están y por los que se han ido. Y damos la bienvenida a otro nuevo año, nuevos propósitos, nuevas experiencias, nuevas personas; simplemente con un leve choque de copas, pedimos pedimos suerte, amor, dinero, pedimos cada cosa de la cual este año hemos carecido, en mayor o en menor cantidad. Pero sobretodo pedimos felicidad y es por lo que realmente deberíamos de brindar, por haber sido felices, por serlo y por poder poder serlo muchos años más.
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Textos
RandomCon el tiempo aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que los arregles. Aprenderás que el tiempo no es algo que puedes volver atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alm...
