La noticia de nuestra mudanza no fue tomada de la mejor manera, pero comprendieron que lo hacÃamos por cumplÃr sueños, metas y por un mejor futuro, para nuestros padres lo peor era alejarlos del nieto, a pesar de que derramaron muchas lágrimas, nos felicitaron y nos desearon las mejores de las suertes.
Hoy nos encontramos viajando a la ciudad de Washington, en busca de casa, tenemos dos casas en vista y un departamento, los vimos por Internet, en una página de una importante inmobiliaria. Estamos sumamente nerviosos, a nuestro pequeño Tom le afectó la altura, asà que no paró de llorar durante todo el viaje, llegamos al aeropuerto subimos a un taxi y salimos hacia un hotel, donde nos hospedaremos, mientras vemos casas.