Los labios de Sebastian son muy suaves, y su aliento a wiskey me embriagaba aún más que su perfume, cuando dejó mis pechos, me besó lentamente en la boca, ahogué un gemido sonoro en su boca, cuando Chris logró que llegué al primer orgasmo. Me sentí en el aire Chris de acostó a mi izquierda y Sebastian a mi derecha, ambos me acariciaban, Chris besaba mi cuello, y Sebastian recorría mi cuerpo con sus manos, y pasaba su lengua en mis hombros, yo llevé mis manos a sus miembros, y los acariciando lentamente, no había prisa, teníamos toda una noche por delante, Chris comenzó a besarme con locura, y me hizo sentar en la cama, ambos hombres colocaron sus p*nes en frente de mí, yo les sonreí perversamente, me llevé el p*ne de Chris a la boca primero, mientras que con mi mano derecha masturbaba a Sebastián, Chris gemía como loco, y Sebastian me acariciaba las mejillas cálidamente, solté el miembro de mi amado para agarrar el de Sebastian, estaba tan duro y caliente, parecía que explotaría en cualquier momento, Chris se colocó detrás mío y besaba mi espalda, bajo hasta mis nalgas y comenzó a besarlas y morderlas, eso me encantaba, Sebastian me separó e hizo que lo mire fijamente, me besó con fiereza, con necesidad, mientras las manos de Chris estrujaban mis pechos, Sebastian se recostó y me hizo acostar sobre él penetrando me muy despacio por atrás, al comienzo la posición fue incomoda al igual que el tamaño de su p*ne, ya que es un poco más grueso que el de Chris, una vez que su miembro estaba dentro se quedó quieto hasta que me acomodara bien sobre él, y ahí empezó con movimientos lentos, Chris se puso frente a nosotros y separó lo más posible mis piernas, y me penetró salvajemente en la vagina, creanme eso fue la gloria, tener dos hombres penetrando te es magnífico, casi no podía respirar con la envestida que ellos me daban, no tenían piedad de mi, Sebastian gemía en mi oído y me mordía los hombros mientras Chris chupaba mis pezones, y le daba golpes a mi clitoris con su mano, eso me ponía como una loba en celo, quería más de ellos mucho más, los tres gemiamos demasiado fuerte, el clímax estaba cerca, nuestros cuerpos estaban empapados de tanto sudor, yo prácticamente me resbalaba del cuerpo de Sebastian, ya no sentía mis piernas, así cambiamos de posición ahora me senté sobre Sebastian quien me penetraba en la vagina, y Chris por detrás.
Cuando perdí noción del tiempo llegue al clímax, me tiré con todo mi peso sobre Sebastian, quien no paraba de decirme cosas bonitas al oído, era una locura tenía a un romántico empedernido, que me decía cosas como, eso es gatita, síii siiii mi pequeña movete así, sos hermosa bebé. Y del otro lado tenía al amor de mi vida mucho más loco que nunca que me decía mil cosas sucias y perversas como me gustan, que perra sos guapa, te gusta que te coja guapa?!! Siii grita así mi amor cuando te follo!!!!.
Cada uno a su manera me transportaba a diferentes dimensiones, y mis sentidos estaban fuera de sí, ambos acabaron dentro mío, casi al mismo tiempo, completamente desechos nos acostamos juntos, le di la espalda a Sebastián y me acosté en el pecho de Chris, quien me besaba con mucho amor intentando recuperar el aliento. Sebastian acariciaba mi cuerpo, haciéndome temblar.
Que maravillosas sensaciones que obtuve esa noche, no habíamos parado de follar en toda la noche, cuando el sol, ya estaba en su punto máximo, nos levantamos, cada quien se dio un baño por separado, desayunamos los tres y nos despedimos de Sebastian.
En el camino no parábamos de hablar sobre lo ocurrido en la noche, fue una gran experiencia para los tres. Chris manejó hasta un súper mercado, donde compramos varias cosas para preparar juntos un delicioso almuerzo, ya que hoy tendremos a Tom y a la pequeña Lisa con nosotros.
Al llegar a casa nos cambiamos de ropa, y bajamos a la cocina a preparar el almuerzo, Chris abrió una botella de vino blanco que desgustaba mientras cocinabamos. El timbre sonó y era el chofer de Jenny que traía a la niña, quien venís dormida, una hora más tarde vino Liam con Tom, lo invitamos a comer, pero dijo que tenía una cita, a pesar de sentir un poco de celos me dio una gran alegría de que se dé la posibilidad de empezar nuevamente una relación, con alguien que realmente lo quiera y lo merezca.
Pasamos un gran día en familia, era increíble lo bien que se llevaban, Tom con Lisa realmente parecen hermanos de pura sangre, Chris se babea por ambos, pasamos el día jugando en el patio y a caballo, Tom ya está acostumbrado a montar en Indio, pero la pequeña Lisa es aún miedosa, y es muy lógico, por eso ella va conmigo y Tom con Chris. Ya en la tarde decidimos hacer un pastel para tomar la merienda, pero la cocina se tornó en un lugar de guerras de harina y huevos, terminamos tomando unas deliciosas tazas de leche con chocolate y malvaviscos, porque nunca hicimos el bendito pastel. Chris llevó a Tom a bañarlo en su habitación, y yo a Lisa en la suya, le seque el pelo con el secador, y desenrede cuidadosamente su larga cabellera, la acosté y le leí un cuento, se durmió muy rápido estaba cansada de jugar tanto. Me levanté de su lado, le di un beso y al mirar a la puerta ahí estaba Chris mirándome muy enamorado, corrí a él y le di un largo beso, él me tomó de la cintura, enrosque mis piernas en sus caderas y fuimos al baño, de nuestra habitación, abrimos el agua caliente y la dejamos correr, fue un momento erótico pero sin sexo.
También estábamos exahustos tener a ambos niños en la casa era una osadía, y se sumaba al cansancio que ya traíamos de la desenfrenada noche con Sebastian, jamás la olvidaremos quedará en el recuerdo por siempre.
Hola hola cómo están hermosuras?!!!
Lamento haber dejado ésta historia atrás, pero necesitaba de más inspiración, y además solucionar pequeños inconvenientes de la vida. Espero su voto!!! Y ya saben si les gusta, voten comenten y recomienden. Mil besos!!!!
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