Capítulo Once

13.8K 717 6
                                        

Apoyo mi cabeza en su hombro y alzo la mirada.

Se percata que lo estoy observando y baja el rostro para besar mis labios, a lo cual, yo sonrió al igual que él.

- Me encanta tu sabor. - me muerdo el labio - Quisiera seguir probándolo. - añade a punto de besar otra vez. Pero lo alejo, sonrió y sigo comiendo mi helado de chocolate.

Se cruza de brazos a lo que yo río. Parece un niño de tres años. - Oye, ya eres grande como para comportarte así.

- Pero yo quiero besarte. - me subo a horcajadas de él y lo beso introduciendo mi lengua.

Me bajo de él cuando siento su erección, lo miro pícara y él se sonroja. - Listo. Ahora, apaga ese televisor que me ha entrado sueño.

Lo apaga y se tira encima mío, me río y le pego en el abdomen. - ¡Bájate! Me estás aplastando.

Me besa para callarme y le muerdo el labio. Suelta un jadeo y muerde mi cuello.

- ¡Hey! ¡VAS A DEJAR MARCA! - pataleo abajo suyo y se ríe mientras sigue mordiendo.- Mis padres van a matarte si lo llegan a ver.

Se encoge de hombros y toma mis manos y las sostiene por arriba de mi cabeza. - ¡Theo!

Me deja de morder y besa mis labios. Saborea cada centímetro de mi boca y suelta mis manos para meter las suyas por debajo de mi pijama.

Baja de mis labios hasta mi cuello donde se detiene para besarlo y seguir bajando.
Juego con su cabello y lo hago subir. - Solo disfruta, Theo. - lo beso y enredo mis dedos en su suave cabello. Hasta que tocan la puerta.

Gruñe y yo río, ¿quién puede ser a esta hora? Son las once de la noche, por si no saben.

- Si es John, juro que lo mato. - me vuelvo a reír y lo acompaño a la puerta.

Abre y un John con sonrisa divertida nos mira a ambos: - Por si no se han dado cuenta, el vecindario entero va a quejarse con sus risas y clichérias que se dicen. - me río y lo hago pasar.

Theo me mira indignado y bufa por lo bajo. - ¿Interrumpo algo? - pregunta John.

- Si

- No - digo yo.

John me sonríe, y Theo se acerca y me susurra - Esta me la pagas... Y sabes que no me olvido.

Muerdo mi labio, y le pego en su abdomen, a lo que él se encoge con una risa en los labios.

Sigo a John hasta la cocina donde saca unos potes de helados, como sabe todo sobre mi refrigerador. Me da el de Chocolate Mousse, él se queda con Sambayon y Theo toma el de Crema Rusa.

Corro al sofá enorme, y digo enorme porque tiene para ampliarlo y hacer una cama abajo de éste, dejo mi pote en la mesita y yo abro el sofá para sacar esa plaza de abajo, pero al agacharme, la mano de Theo me pega en el trasero y silba: - Dios Shai, estas jodidamente buenísima... - muerdo mi labio y le saco mi dedo del medio.

Una vez que la abro, me tiro y como mi sabroso y amado helado. Pero unas manos me arrebatan el helado y hacen que quede sentada en las piernas de Theo, me asusto y le pego, pero él es más rápido y me toma de las manos y hace que nuestros labios se estrellen y su lengua entre en mi zona bucal. - Mmm, ese sabor a Chocolate Mousse... Es exquisito. - me sonrojo y apoyo mi cabeza en su hombro para que no vea mi cara roja. Tomo entre mis manos el pote y sigo comiendo de él.

John se tira en la segunda plaza y miramos los tres la película que ha puesto Theo.

La película transcurren normal, hasta que Theo se da cuenta que John se ha quedado dormido y he acabado mi pote de helado. Me tira abajo suyo y me besa apasionadamente, muerde mi labio a lo que yo suelto un leve gemido.

Sonríe y con su lengua forma el contorno de mi labio inferior, muerdo su lengua y hace una mueca. Lo empujo y meneo la cabeza. Me paro y camino a la cocina con los potes vacíos para tirar, pero cuando llego a ésta, Theo me da la vuelta y me toma de las piernas, subiendo a la encimera.

Me besa y yo enredo mis dedos en su sedoso cabello para luego tironear de él y disfrutar del rostro de Theo. Vamos a hacerlo sufrir.

Bajo mis manos traviesas hasta llegar a su preciada identificación de masculinidad y lo acaricio. Se sorprende y este crece en tamaño hasta ser muy visible en su pantalón Elephant de Argentina. Muerdo su labio y luego lo separo de un empujón para salir corriendo y dejarlo con su calentón en la cocina.

Corro a la habitación para encerrarme en ella y reír al ver a Theo agachado sobre lo que se puede ver por debajo de la puerta. - Shailene, eso a sido muy feo de tu parte.

Río como una loca desquiciada y me acerco a la puerta, lo miro y le lanzo un beso. - ¿Recuerdas que quería ir lento? Pues esto es lento.

Bufa y le vuelvo a decir :- Encárgate de eso - señalo a su amigo - tu solo.

- Si luego me duele la mano, es culpa tuya. - me río y se va. ¿¡Acaso va hacerlo?! Es un guarro.

Es un tarado... Mi tarado...

Mierda, el jefe || Sheo #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora