Capítulo Diez

16.3K 760 22
                                        

Un mes más tarde...

Con la sartén impulso al huevo hacia el techo y grito de alegría al ver que cae dado vuelta y en la sartén.
Mis padres tuvieron un percance y no podrán venir hasta dentro de una semana, su trabajo en la empresa está peligrando, al parecer el dinero recaudado para la mejora de la misma, fue robado. Mis padres deben estar presentes toda esta semana. O más. No lo sé.

En cuanto a Theo, sigue durmiendo. Duerme como un oso en hibernación. Aproximadamente a las dos de la madrugada, se desató una tormenta y un rayo cayó cerca de casa, haciendo un temblor. Él seguía dormido y yo no pude dormir hasta que la lluvia calmó y no me preocupe más.

Ha empezado a quedarse en mi casa a dormir, y yo no se lo impido. Más bien me agrada, me gusta tener una persona que pueda cuidarme.
Se ha comportado muy rigurosamente hacia personas desconocidas, es decir, ex amigos de la primaria, instituto etc. Para él serán desconocidas, pero no para mí.

Escucho unos pasos pesados bajar la escalera y lo veo sobandose los ojos. Pero mis ojos se desvían increíblemente hacia su abdomen, donde se hallan unos increíbles cuadritos bien formados gracias al gimnasio.

Sacudo mi cabeza y me concentro en el desayuno. Entra en la cocina y sonríe por el rico olor. - Rayos, cocinas muy bien. - le pego y lo miro mal. - ¿Qué?

- Estás en la casa y ahora cocina de mis padres. ¿Puedes tener al menos un poco de consideración y no ser insolente? - dije

Abrió los ojos y comenzó a reírse exageradamente - ¿Y ese lenguaje, Woodley? - dijo entre risas - Suenas como mi madre - vuelvo a pagarle y se ríe y pasa su brazo por mi hombro. - ¿Quieres que te lleve a la empresa? - asiento y apoyo mi cabeza en su hombro.

- ¿Tienes que hacer algo luego del trabajo? - niega con la cabeza - ¿Quieres ir a Mac Donald's? - se ríe y besa mi cabeza

- Claro que quiero ir. De paso, me pido el número de alguna otra chica. - le pego un codazo y se ríe. - ¿Vas a comerte eso? - sinceramente he perdido el hambre, se me ha antojado un Mac Donald's. Niego con la cabeza y mete la mano sin importarle lo caliente que está la sarten - Oye, vas a quemarte.

- ¿Me he quedamo? - niego con la cabeza mirando sus manos - No te preocupes por mí. Yo sé cuidarme solo. - le sonrío y me sonríe, mira mis labios y me separo inmediatamente.

- Voy a cambiarme. - asiente y se rasca la nuca.

Yo prometí nunca dejarme influenciar por un hombre, pero él es diferente. Ha cambiado demasiado desde que hemos convivido en el mismo techo, se ha comportado muy educadamente, ha sabido soportarme en mis momentos femeninos. Y en muchos más.

Las sensaciones en mi estómago son diferentes, siento mariposas desconocidas y muchas sensaciones más. Las cuales no habia descubierto hasta hoy. En otras palabras, reconozco que siento una atracción tóxica hacia Theo, mi jefe. Y no debería sentirla, pero, ¿por qué seguir lamentándose por algo que ya la tienes jugada? Él me ha confesado indirectamente su atracción hacia mí, y no está referida al sexo.

Tomo un vestido negro con un frágil y sutil escote en la espalda. Un saco femenino color blanco y unos tacones blancos con algunas perlas decorativas. Dejo mi cabello al natural y lo mismo con el maquillaje; solo que con un poco más de tapa ojeras, por lo ocurrido en la noche, pero nunca sin sobrepasar lo permitido.

Me doy una última mirada en el espejo y salgo del cuarto. Admiro la voz gruesa y el perfecto cuerpo de mi jefe y le sonrío al ver que casi se cae al caminar hacia mí. - Estas hermosa. Como siempre. - muerdo mi labio y me lanzo a abrazarlo. Amo abrazarlo, como amo abrazar a la gente. Es una pasión Woodley.

- ¿Podemos pasar por un Mac Donald's? - asiente y besa mi cabeza. Me siento como una niña de 3 años.- Ya debemos irnos o no llegaremos, recuerda que estamos en la casa de mis padres y no en mi departamento. - asiente y salimos de la casa. No sin antes asegurarla como les prometí en caso de irme a trabajar o para salir a hacer las compras, salida con amigas del vecindario privado etc.

4 horas más tarde...

- Shai, ¿podrías alcanzarme los informes de Runfs, Alemania y Rhirths? - sonrío al escuchar su voz y le contesto inmediatamente

- Claro. De paso le entrego mi informe si usted gusta. - no tardo en recibir su respuesta

- Uuh, "la historia épica de Woodley" . Interesante. - nos reímos y tomo los informes de mi taquilla. No es que se los haya pedido antes, es solo que ahora hay un nuevo método de trabajo para las Secretarias. Todos los trabajadores que no ocupen el trabajo de administrar los archivos importantes del Jefe Empresarial, deben dejar sus informes mensuales en la taquilla de la Secretaria. Es mucho más rápido y fácil que estar yendo a sus oficinas e interrumpir sus oficios.

Salgo de mi oficina y entro en la suya; olvidando completamente el pedir permiso antes de entrar. Pero no hay nada del otro mundo. Solo él trabajando como corresponde, solo que con un detalle. Esta ves tiene los auriculares en sus oídos escuchando su música. Camino detrás suyo y le quito los auriculares para luego besar su mejilla, a lo que él sonríe y toma los informes para inspeccionarlos.

- Aún no lo entiendo - me mira y golpea su pierna para que me siente, lo cual hago. Se ha vuelto normal, no se asusten. -, ¿de que sirven los informes?

Se aclara la garganta y me mira a los ojos. - No se utiliza en todas las empresas, más que todo, solo las empresas mayores o de alto rango la utilizan para analizar sus trabajos; si ellos no llenan sus informes cada día y me lo entregan una vez al mes, yo puedo comprobar que no están cumpliendo su trabajo y sacarlos a patadas de mi empresa. - me río y apoya su cabeza mi hombro.

- ¿Que ocurriría si se olvidasen?

- Se confirman con las cámaras de seguridad. Puedo ver si están mirando porno o chateando o hasta incluso jugando en sus computadoras. - frunzo mi cara - Las computadoras están unidas a la madre, es decir, la mía. - asiento.

Levanta su rostro y me mira. Inesperadamente siento nuevamente esas mariposas en mi estómago al verlo sonreír. - ¿Lo has pensado?

Sé de que habla. Y sí , lo he pensado. Me prometí darle un mes para pensarlo, y lo he hecho. Mi conclusión fue que estoy unida a mi jefe, sean las circunstancias que sean. Lo quiero. Hasta inclusive, he llegado a amarlo.

Asiento y dejo libre el aire que no tenía idea que contenía. - Te daré la última y única oportunidad de intentarlo.

Sonríe de oreja a oreja y toma mis mejillas para luego besarme lentamente y tratando de controlarse. Me separo de él y le sonrío. Es inevitable.

- No sabes cuanto he esperado este momento. - nos levantamos y vuelve a besarme.

- El Mac Donald's sigue en pie. - dijo rápidamente, se ríe y nuevamente me besa. Enrollo mis brazos en su cuello y él en mi cintura. Apoyo mi frente en la suya y sonreímos como estúpidos.

- Te quiero, Shailene Diann Woodley. Juro no volver a hacerte daño y mucho menos perderte...

-------------------------------------------------------------------------------------

¡Hola bellezas!

Muy adelantado este capítulo, lo lamento mucho para las que les gusta los tipos de romance más extendidos, pero no me queda mucho tiempo. EPOCA DE PARCIALES. Oh si, es la definición de mis estudios. Me llevo alguna materia o no. Espero que no.

Rezen que no me lleve alguna, en ese caso, las historias se retrasarán hasta el punto de que Wattpad elimine las mismas por inactividad. SUpongo que hará eso. No lo sé. En fin, voten, comenten etc. Lamento mucho el adelanto.

Al menos actualicé. Espero me entiendan. 

Sin más que decir...

Las Amooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!

Mierda, el jefe || Sheo #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora