Capítulo siete. —Behind the Scenes.
Podía sentir la euforia del público en el concurso, el presentador anunciando la entrada y el principio, los nombres de los grupos participantes, ya teníamos puesto nuestro vestido, unos pantalones de baile negro resplandeciente con una blusa dorada, y unas zapatillas del mismo color de la blusa: ese era el vestuario que las mujeres estábamos usando. Los hombres un vestuario de los mismos colores, sólo que era más varonil.
—Chicos, recuerden, no se pongan nerviosos. Aunque no sé porque les digo esto sí sé que aun así estarán nerviosos… —Ríe para proseguir hablando. –Quiero que hagan como que el público no esté allí, no los miren a los ojos, siéntanse felices, esta es una oportunidad que no pueden desaprovechar.
Esperamos detrás del telón, viendo en la televisión la transmisión en vivo, al instante recordé que Justin estaba viendo el concurso, lo que me puso los pelos de punta, Sharon apoya su mano en mi hombro con una sonrisa en su rostro, volteo a ver la pantalla cuando anuncian nuestro nombre, cierro los ojos y suspiro tratando de calmar mis nervios.
—Bien chicos, este es su momento, solo suyo, ahora ¡a triunfar! –Todos los del grupo gritan y nos abrazamos entre sí, salimos cuando la música empieza a sonar.
Las luces se enfocaban solo en nosotros, de diferentes colores, la mayoría blancas, tuve una sonrisa en mi rostro en todo momento, cuando terminó la canción las luces se apagaron y todo quedó oscuro, estaba agitada, el baile había sido difícil, pero todo el esfuerzo lo valía.
Podía oír los aplausos del público y las personas sentadas frente al escenario, los jurados nos miraban con una sonrisa y uno que otro estaba de pies aplaudiéndonos.
Cuando la primera jurado hizo una seña con las manos indicando que hicieran silencio, nos miró y empezó a hablar a través de su micrófono.
—Bueno chicos, primero felicidades por estar en el concurso, esta categoría veo que se les hizo difícil en los ensayos, pero al final lo que mostraron en el escenario fue épico, me quedé encantada , espero que la siguiente ronda sea igual o mejor que esta.
Las demás sugerencias de los jurados no pudieron faltar, las notas que nos habían dado eran: 5, 4, 4 y 5. La nota más alta era el cinco, hasta la más baja que era el uno.
— ¡Lo hicieron genial! –Ethan choca sus manos con todos mientras nos abrazábamos. –Todavía no se vayan a cambiar, tenemos que esperar hasta el final del concurso.
Me quedé en uno de los sillones de nuestros camerinos, algunos estaban viendo el programa por la televisión que teníamos allí, otros estaban entretenidos en su celular, al igual que yo.
Mi celular vibraba debido a que le había llegado un nuevo mensaje o me estaban llamando, reviso y el mensaje era de Justin.
<<Lo hiciste genial, bailas increíble (;>>
Sonrío inmediatamente, tecleo las letras para escribirle una respuesta de agradecimiento.
Al enviársela reviso mi carrete donde se encontraban las imágenes, escojo una que nos habíamos tomado en grupo antes de salir a nuestra presentación, tenía varias notificaciones en Instagram, ya sea porque le dieron el “me gusta” que se encuentra en forma de corazón, subo una foto sin descripción alguna y bloqueo nuevamente mi celular.
— ¿Con quién hablas? –Pregunta Sharon inesperadamente, mientras se sienta a mi lado.
—Ya debes saber, supongo. ¿Por qué?
—Curiosidad. –Se encoge en hombros y esperamos hasta el final del concurso.
—¡___! –Mi mejor amiga me grita muy cerca del oído, la verdad estoy empezando a creer que ella piensa que estoy sorda.
—Dime. –Respondo calmada, ella me sonríe y prosigue a empezar a hablar.
—Habrá una fiesta. –Me dice emocionada como una niña pequeña.
— ¿Cuándo y dónde? –Pregunto con curiosidad.
—Sábado, piscina del hotel, la organizó Ethan, sólo falta que tú invites a Justin y su team.
—Oye espera… —Ella sonríe antes de que pudiera decir algo más, corre hacia el baño y se encierra en él.
— ¡No le diré nada! –Le grito mientras suelto una sonora carcajada, ella sale inmediatamente y quita el celular mío de la mesita de noche. —¡Oye no! ¡Dame mi celular!
Corro hacia ella, pero mi mejor amiga mucho más inteligente entra al baño y vuelve a encerrarse en él.
—Listo. –Coloca mi celular de vuelta en el lugar donde se encontraba antes, se tira en la cama, cruza sus piernas mientras se apoya en el respaldar. La miro y busco mi celular, efectivamente, le había enviado un mensaje, con la hora, día y el lugar, ella me sonrío inocente cuando voltee para verla, él había contestado con un “Claro, me verás allá”.
Al día siguiente me encontraba arreglando mi bikini que usaría en la piscina del hotel, se podía oír la música empezar y tras las ventanas veías a la gente bailar. Me coloqué unos shorts y una blusa de tirantes con unas sandalias, Sharon ya se encontraba abajo con todos los de mi grupo, sólo faltaba yo, Justin me había mandado un mensaje notificándome que llegaba en 8 minutos aprox. Agarre un bolso púrpura con unas letras brillantes negras que decían el nombre de la marca. Allí hecho el bloqueador solar, una toalla, y cualquier otra cosa que me hiciera falta. Amarro mi cabello en una coleta desordenada, me coloco unos aretes y quito mi collar para luego dejarlo en un pequeño bolsillo de la mochila.
Agarro la llave de la habitación, cierro y la guardo en el bolso, al bajar por el elevador observo a Justin quien se encontraba en la entrada del hotel esperándome o al menos eso suponía, al verme me sonríe y me abraza, lo acepto gustosa y caminamos juntos hacia la piscina, el envuelve su brazo en mi cintura, atrayéndome hacia él, lo miro incómoda y me sonríe para por lo menos poder tranquilizarme.
— ¿Cómo estás? –Pregunta a través de la música y el ruido de la piscina, mientras dejo mis cosas en una silla desocupada, él repite mi acción, nada más que en la silla que se encontraba al lado de la mía.
—Parada, hablando contigo, creo que es bastante obvio. –Decido burlarme de él un poco, el ríe por mi humor.
—¿Enserio? Estoy que no te creo, de verdad. –Reímos juntos y Sharon viene hacia mi empapada de agua.
— ¡Hola chicos! –Nos saluda a ambos y me alejo un poco de ella para que no me moje.
—Sharon, guardemos distancias, todavía no me quiero mojar. –Ella ríe y enarca su ceja derecha, Justin fue todo lo contrario a mí, él la saludo y ella me miró.
—¿Ves? Tienes que aprender de Justin, hay que saludar. –Ruedo los ojos y ella nos avisa que en una esquina donde se encontraba uno de los trabajadores del hotel atendiendo estaban los refrescos y comida chatarra, pronto pedirían pizza.
—¿Cómo es eso de que no te quieres mojar todavía eh? –Dice mientras observa cada acción que yo hacía al quitarme el short y la blusa, desabrocho mis sandalias y guardo todo eso en mi bolso.
—Pues, prefiero broncearme y luego… ¡Espera, oye bájame! –Grito golpeando su hombro mientras los dos nos caíamos en la piscina, al yo salir de debajo del agua él me mira riendo, se veía relajado y sus ojo mostraban diversión.
Hoy definitivamente iba a ser un día muy divertido.
