Capítulo trece. –Behind the Scenes.
Justin.
Una semana había pasado desde la última vez que había hablado con ___, debido a que ella había tenido muchas prácticas desde ahora por la competencia de baile. Me encantaba la forma en que hacía ver el baile tan fácil, pero a la vez tan complicado. Una forma tan extraña de explicarlo. Pero así se sentía.
A mis hermanos les había fascinado conocer a ___, mi padre fue muy amable con ella el resto de la última tarde en que nos vimos, sólo faltaba que mi chica (aunque todavía no le había pedido), bueno que ___ conociera a Pattie.
Esos eran los pensamientos que ocupaba mientras me duchaba, enrollé una toalla en mi cintura al salir y cerrar la llave del agua. Abrí el gigantesco armario y me coloqué unos boxers, seguido de unos pantalones que me quedaban colgados de la parte trasera, un buzo blanco y unas Supras rojas. Despeiné mi cabello en el espejo y bajé las largas escaleras, agarré mis llaves del auto y las de la casa para ir al garaje y montar en mi lujoso auto.
En un semáforo paré cuando marco en rojo, mientras aproveché para enviarle un texto a __ desde mi Iphone.
“Hey preciosa, estaré en el estudio, ¿cómo van los ensayos?”
Marcó dos palomitas al haberse enviado por el whatsapp, apreté el acelerador del auto al ver que la luz se había puesto verde. Llegué en unos 15 minutos al estudio, aparqué el auto y bajé mientras abría la puerta, pude ver a Poo Bear dentro.
—¡Hey Bro! –Saludó con un apretón de manos, le correspondí al saludo y me senté en una de las sillas con ruedas de cuero.
—Hey. –Dije mientras hacía unas mezclas y encendía mi Laptop.
— ¿Nueva música? –Preguntó mientras prestaba su atención a los sonidos que creaba.
—En verdad estoy continuando con el ritmo de una canción que ya tengo en progreso. –Dije pensando instantáneamente en ___, quien me hizo recordar el mensaje que le había dejado, saqué mi Iphone de mi bolsillo y miré para ver si había respondido.
“Voy bien gracias, terminaremos en media hora, hace bastante (para mí) que no nos vemos”.
Sonreí al leerlo, decidí responderle mientras mi compañero me veía intrigado.
“Te extraño. ¿No me extrañaste?”
—¿Con quién hablas he? –Preguntó mientras se recostaba en el sillón totalmente negro.
—___.
—¿Ella? ¿Enserio están saliendo? No la conozco en persona, pero digamos que las personas no saben callarse los rumores. –Dijo burlándose de los paparazzis, asentí dándole la razón.
—Todavía no le he pedido ser mi novia, pero estoy sintiendo fuertes cosas que no había sentido…con nadie. –Admití asintiendo para mí mismo, dándome apoyo.
—Wow, así que esto va enserio ¿no? –Preguntó viéndose sorprendido.
—Va enserio. –Confirmé con una sonrisa agachando mi mirada.
—¿A sí que no te importa si la invito a la cena que va a haber por mi cumpleaños recuerdas? ¿La que teníamos planeada? –Preguntó y me golpeé mentalmente, olvidando completamente que en dos días Poo cumplía años.
—No lo recordaba amigo, enserio. –Confesé semi-burlón. –Y no, al contrario, gracias por la idea, aunque creo que igual la hubiera traído conmigo.
—Bueno, aprovecharé para conocerla, ahí te daré mi opinión. –Dijo sonriente, negué con mi cabeza y le contesté:
—No te enamores de ella, es mía, si le haces algo te mato. –Advertí divertidamente.
—Todavía no, no le has pedido. –Me recuerda mientras me sonreía con victoria, aunque él y yo sabíamos que él estaba bromeando.
—Estoy planeando todo, quiero que sea diferente. –Le dije mientras buscaba ritmos que le siguieran a la canción.
Había pasado una hora desde que había llegado al estudio, no había salido de allí y ya era medio día, mi amigo se había ido a comer algo mientras yo decidí quedarme aquí.
—Hey. –Sentí que susurraron en mi oído, pude reconocer su voz y me giré rápidamente, feliz de que ella estuviera junto a mí.
—___. –Le dije de la misma manera y pude observar que no la podía abrazar debido a que tenía un cartucho en sus manos de comida. Me sonrío y la ayudé con la bolsa, la dejé en la mesa y la atraje hacia mí para abrazarla como tanto había deseado.
Era tan hermosa.
— ¡Cuidado y me dejas sin aire he! –Exclamó y reí mientras ella se separaba de mí tímidamente, se colocó de puntillas y me besó avergonzada, y se separó muy temprano para mi gusto.
—Hey. –Me quejé en voz baja y la agarre de la cintura para besarla a mi gusto, nuestros labios mezclándose y mordí suavemente su labio inferior, haciendo que se quejara en medio del beso.
— ¿Tienes hambre? –Dijo una vez que me separara de ella. Asentí y nos dirigimos a una mesa que se encontraba al frente del sillón. Abrió la bolsa y dejó ver comida de McDonalds en ella.
—¿McDonalds? –Dije burlonamente, ella se encogió de hombros y me regaló una tímida sonrisa.
—Tenía un antojo, llevaba mucho tiempo que no comía de esto. –Dijo mientras comía de su hamburguesa y exclamaba lo deliciosa que estaba. Reí y me recordé de comentarle sobre la fiesta de Poo Bear.
—Nos invitaron a una cena el sábado, ¿estarás ocupada? –Pregunté y ella negó con la cabeza.
—Esperaba que nosotros hiciéramos algo el sábado. –Dijo y la miré pícaramente. Ella se avergonzó segundos más tarde de haberse enterado de lo que dijo tuvo doble sentido. --¡No me refiero a eso bobo! –Me pegó con un cojín y reí mientras cogía una de sus papas. --¡Oye! –Se quejó.
—Ven. –Le digo mientras ponía la papa entre mis labios. –Róbamela. –Dije como pude y ella avergonzada se acercó para morder el otro extremo. Aproveché y la besé, ella rió y golpeó con sus manos mi pecho suavemente, mientras me seguía el beso, quitando sus manos y ahora enrollándolas en mi cuello, acariciando con sus dedos mi cabello.
¡Amaba que hiciera eso!
