Despiértame cuando el sol nazca.
Cuando la luz brille por ella misma,
sin nadie que la controle.
Sin nadie que la mire con ojos extraños,
quejándose de que no ilumina lo suficiente.
Despiértame entre besos esmeralda.
Que merezca la pena el despertar.
Que en la caricia
quede sellada la promesa
de que esta vez,
esta última vez,
será la definitiva.
Que merecerá la pena intentarlo.
Notar el rocío de las hojas
en mi piel desnuda
al caminar sobre estas lágrimas de pasado
que purifican el presente
y me dibujan un nuevo destino.
Que esta vez que salga
de esta jaula de alambre y sangre seca
haya un motivo
para arriesgarlo todo.
Para superarlo todo.
Para ganarlo todo.
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Catarsis ©
PoetryAquí os dejo una parte de mí, para no tener que cargar con ella a cuestas.