Ya no siento nada.
Espero con calma
la tormenta que aguarda.
Un torbellino sin olas,
sin agua,
con el único fin de destruir
(me)
a su paso.
Todo o nada.
La suerte está echada.
La apuesta cae
sobre una sola carta.
Puedo ver lejos el horizonte...
en llamas.
Nada bueno espera
más allá del alba.
Pero no pasa nada.
La experiencia me acompaña
y todo avanza.
La mar volverá a la calma
después de la batalla.
Solo aguanta un día más.
(Y otro...
y otro.)
En la meta nace la mañana.
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Catarsis ©
PoetryAquí os dejo una parte de mí, para no tener que cargar con ella a cuestas.