- Te prometo que Angelo volverá a ti Adele, lo juro por mi vida - pensé.
Camine, para ser mas preciso corri hacía mi auto, saque mis llaves y conduje a toda velocidad, por mi hijo estaba dispuesto a enfrentarlo todo.******
- ¿Como dice?... En seguida salgo para allá... - Tenía el corazón latiendo a mil por hora, el comandante me habia llamado para decirme que habían encontrado a Angelo sentado llorando en una banca del parque que se encuentra cerca a su escuela. El tiempo en llegar se me hizo eterno pero por fin llegue, sali rápidamente del auto y corrí en busca de mi pequeño.
- Señora Adkins...
- Digame ¿Donde esta mi hijo?
- Tranquilicese y sigame - El comandante tenía razón, tenia que calmarme o sino asustaria aun mas a mi pequeño. Caminé tras el y nos detuvimos frente a una puerta blanca que al parecer era su oficina pues tenia una placa con su nombre impregnado.
- Adelante - dijo con una media sonrisa mientras abría aquella puerta que me separaba de Angelo.
- ¡Mamá! - gritó al verme y corrió hacia mí, caí de rodillas al suelo y lo estrujé entre mis brazos su pequeño cuerpecito.
- Mi amor, mi pequeño - lo llené de besos mientras las lágrimas de felicidad corrían por mi rostro, lo extrañé tanto, definitivamente lo necesitaba y él a mi.
- Perdóname mi amor, debi haberte cuidado mejor, pero no va pasar otra vez si, te lo prometo.
- Tenía mucho miedo mami - dijo abrazandome con mucha mas fuerza.
- Shuuu tranquilo mi vida, ya pasó, vamonos a casa.
- Disculpe señora Adkins pero necesitamos hablar con el niño...
- ¡No!... - di un grito mudo, no queria asustar mas a mi bebé - ¿acaso no se da cuenta que esta asustado?
- Entienda señ... - no terminó de hablar pues el comandante lo silencio haciendole una seña con la mano.
- No se preocupe señora Adkins puede irse pero necesitamos que vuelva mañana.
- Esta bien, con permiso.
- La acompaño - dijo saliendo tras de mí. Coloque a Angelo en el asiento del copiloto y le puse el cinturón de seguridad.
- Gracias por todo comandante, le voy a estar agradecida toda mi vida - dije estando ya por entrar al auto también.
- No tiene porque hacerlo yo únicamente cumplo con mi trabajo.
- De todas maneras gracias, usted me trajo de vuelta a mi niño.
- No es así - tomo mi mano - él aparecio solo y yo voy a averiguar como llego allí, se lo prometo - retiré mi mano de un tirón, subí al auto, cerré la puerta y lo encendí, tenia las lunas cerradas asi que hizo un golpe para que las bajara y eso hice - maneje con cuidado - sonrió - La espero mañana.
- Claro - fue lo unico que dije, las volví a cerrar y en unos segundos ya estaba en el tráfico camino a casa - ¿Pero que demonios fue eso? - pensé recordándo lo sucedido pero lo dejé en eso, en una incógnita mi prioridad en estos instantes era Angelo, mi hijo, que a propósito se había quedado dormido. Llegamos y lo cargué hasta su cuarto, le puse la pijama y cayó rendido casi de inmediato, me quedé alli contemplandolo y avariciando su hermosa cabellera por horas hasta que él sueño se apoderó de mi también.- Tia Laura - dijo al verla entrar con muchos globos de colores que decían "Te amo mi pequeño príncipe".
- Mi principito - respondió ella y corrió a abrazarlo con fuerza, sin duda era una escena tan tierna que no pude evitar soltar algunas lágrimas.
- ¿Y mi papi? - dijo de repente Angelo, Mierda, no le había avisado.
- Si, ¿Dónde está Simon?... creí que estaría aquí.
- Claro, sólo dejame y le aviso - dije avergonsada y apenada.
- Haslo ahora - eso sono mas como una orden, marqué el número y este me mandó al buzón, intenté nuevamente y nada, que extraño, Simon siempre tiene el celular encendido y mas ahora con todo lo que habia pasado.******
- Bueno, ahora sí tu y yo nos vamos a divertir como no tienes idea.
- ¡Estas enfermo!... ¿Tanto te cuesta aceptar que ella me eligió a mí?...
- ¡¡Cállate!! - gritó mientras me lanzó un puñetazo en la cara, no pude defenderme ya que estaba atado de pies y manos sentado a una silla - ¡¿Acaso no te das cuenta del estado en que te encuentras?! ¡¿Ah?! - Volvió a golpearme - Si quisiera podría matarte en este instante pero fijate que no, aún no, tú moriras lentamente deseando jamas haberla conocido, vas a suplicar por tu vida - me tomó el rostro con brusquedad poniendo el suyo frente a mi - ¿Y adivina que? Jajajaja igual te vas a morir - la rabia se apoderó de mi y le di un cabezaso tan fuerte que hizo que se cayera de espaldas.
- jajajajaja mal, muy mal - dijo poniendose de pie con una mano en el lugar del golpe - Mierda, mira lo que has hecho - me mostro la sangre que corria por su rostro - ¡Eres un hijo de perra! - grito y esta vez me golpeo mucho más fuerte e hizo que me cayera y siguió golpendome esta vez con patadas en el vientre.******
- Estoy preocupada, mira la hora y no hay noticias de él...
- Tranquila Adele, quiza se le acabó ña batería del ceñular y es por eso que no contesta.
- Lo sé Lau pero siento algo aqui en el pecho que no me gusta... ¡Maldición! Yo tengo la culpa, lo hice sentir culpable al hacerlo responsable de la desaparición de nuestro hijo, soy una estúpida.
- Vamos, animate, debe estar aun buscando a Angelo, ya aparecerá, ademas Daniel esta buscándolo.
- Eso espero Lau, nuestro hijo lo necesita, yo lo necesito, quiero pedirle perdón por haberle dicho tantas tonterías.
- Todo estará bien, seguro y al rato lo vemos entrando por esa puerta desesperado buscandolos para que sean de nuevo una familia - me abrazó tratando de consolarme.
¿Donde estas Simon? Regresa pronto por favor, nuestro hijo ya esta de vuelta y nos necesita para lograr olvidar este mal momento, amor perdóname..................................................................
Hello It's me... ¡Lectores estoy de regreso!... Si, lo sé, demoré siglos en subir un nuevo cap. pero no se imaginan por la travesía que pasé, ya luego se los contaré por ahora disfruten del capítulo 37 y mil disculpas por haberme ausentado tanto tiempo... Ya saben voten y comenten si les gustó. Nos leemos luego. 😉
Gracias por leer. 😊
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