Y aquí estoy, recordando y dándole aunque sea una pizca de sentido a mi vida. En mi cuarto, como siempre. Sola y sin nadie. Todo se volvió oscuro de un día para el otro. Ya no soy la niña feliz que era antes, ya no soy la misma. Mi vida es solitaria...
Se hizo la hora de salir de la escuela. Con Rochi, levantamos nuestras cosas y nos fuimos. Ella me guiaba porque yo no sabía donde era.
Hasta que me acordé de algo...
Lali: Rochi! -iba a decir algo pero me interrumpió-
Rochi: si ibas a decir lo de la ropa....No, no usamos una ropa especial. Con la que tenes esta bien. -me dijo como si me hubiera leído la mente.-
Mi ropa connsistia en...
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(Ignoren los zapatos)
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Lali: está bien.
Estaba un poco asustada, ya que era la primera vez que iba a escalar y para colmo yo soy una de esas personas que le tiene vértigo a las alturas. Seguro se estarán preguntando "pero como subiste por tu ventana si le tenes vértigo a las alturas?" Buebo, la verdad es que mi ventana no es tan alta pero tampoco muy baja, es una altura intermedia. Y además lo hice con ayuda de Rochi.
Rochi tenía una espléndida sonrisa, claro! Ella desde chiquita que su padre le enseñó a escalar, ya está acostumbrada.
Su voz me hizo salir de mis pensamientos.
Rochi: Llegamos
Era como un galpón muy grande. Hay una puerta al costado y ella la abrió con una llave, supongo que su padre se la dió.
Subimos unas escaleras, había un descanso y luego subimos un poco más. Cuando llegamos me quedé con la boca abierta, literal.