Seamos maduros por todas las veces que me arrancaste los labios a mordidas alcanzando al infinito y por las que estuvimos juntos acompañando nuestras tristezas.
Sí, lamento decirlo tarde pero fuiste un maldito.
Y ya sabes que tengo mal temperamento.
Te perdono y nos perdono a ambos y te querré para siempre como el amor de una etapa de mi vida que se convirtió en adiós.
ESTÁS LEYENDO
Alejandro
RomantikAlejandro, lo mejor que has hecho con tus dedos más que hacer sonar el bajo y la guitarra, es haberme tocado el alma y el corazón.
