El gesto

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Tuve la necesidad de abrir los ojos, sentía la garganta demasiado seca. Me levanté y me quedé sentada unos momentos en la cama mientras miraba el suelo, puse los pies en el suelo frío y empecé a caminar de puntillas, bajé las escaleras y llegué hasta la cocina. Abrí el refrigerador y comencé a buscar entre la comida y frutas hasta que encontré una botella de agua. Mientras bebía de ella sentía como el agua fresca corría por mi garganta dándome una sensación refrescante; pensé meter la botella al refrigerador pero preferí llevarmela por si me volvía a dar sed. Subí las escaleras hasta llegar nuevamente a mi habitación, y me acosté en la cama mientras me daba la media vuelta para poder centrar mi vista en la ventana, la luz era muy hermosa por suerte tenía una vista perfecta. La ciudad era preciosa, sentí los ojos pesados y volví a caer en un letargo. Cuando desperté aún faltaban veinte minutos para las siete; me levanté de la cama y me solté el cabello, entré al baño y comencé a quitarme la ropa. Giré el grifo de la llave y el agua empezó a salir de la regadera era algo cálida, me envolví en la toalla y salí del baño. Me dirigí hacía el guardarropa y me puse una blusa blanca de manga larga de cuello redondo, con unas mayas de color azul y una falsa de tablones del mismo color. Y como siempre mi bolso, y unos zapatos negros. Bajé las escaleras y me fui directo a la cocina y cuando asome la cabeza, mi mamá ya se encontraba ahí preparando el desayuno.

—¡Hola! Mamá.

—¡Hola! Cariño. ¿Qué se te antoja desayunar?

—¿Podrían ser unos hot cakes?

—¡Por supuesto!

Me dirigí a la mesa, y me senté mientras miraba la mesa con desdén mientras imaginaba como sería el día de hoy...lo más seguro sería: soportar los insultos de Chloé. A decir verdad ya me había acostumbrado he estado en el mismo salón de clases con Chloé desde que íbamos en preescolar; cuando Alya apareció en secundaria fue como una especie de salvación para mi y Adrien ni se diga, pero la verdadera luz de todo es Ethan quien había aparecido en el último grado de secundaría. Y sin querer me enamoré de él, es que...¿cómo no hacerlo? Si es tan atento, amable, muy simpático y claro muy guapo. Hasta que pensamientos fueron interrumpidos por mi madre.

—Ten cariño, aquí están tus hot  cakes.—dijo mientras colocaba el plato de porcelada enfrente de mi.—esperó te gusten.

—¡Gracias! Mamá. —exclamé mientras dejaba que el aroma me consumiera—¡huele delicioso!

—¡Buenos días! —exclamó mi padre mientras bajaba las escaleras y se dirigía a mi mamá para darle un beso en los labios—¿cómo amanecieron mis dos amores?

—Bien, mejor que nunca.—respondió mi madre mientras movía la comida de la sartén.

—Bien, creó...—susurré con un hilo de voz.

—¿De acuerdo?—dijo inseguro de su respuesta.

—Eh...tengo que irme nos vemos.—dije nerviosa y tome mi mochila para salir de ahí.

Caminé unas cuadras púes la preparatoria no me quedaba tan lejos, como a otros de mis compañeros. Claro que algunos utilizan el taxi, el bus o incluso se movían en bicicleta, pensaba tantas cosas mientras miraba el asfalto agrietado algunos tenían unas marcas de zapatos, púes esto era de las personas que seguramente pisaban cuando el cemento estaba fresco, que estúpido pensé en mi mente. A veces era tan ilógico que las personas prefirieran ensuciar o echar a perder unos zapatos. Intenté sacar ese pensamiento de mi mente y seguí caminando hasta ver una pequeña bandera que era la que adornaba la escuela, seguí caminando hasta llegar a los escalones uno, dos, tres, cuatro y cinco. Cinco escalones que me dividían entre lo que era fracaso y éxito, era  irracional pero cierto; caminé unos metros hasta llegar al marco de la puerta, el salón esta vez se encontraba en penumbras, lo más seguro era que la señorita Bustier nos proyectara la clase de hoy. Caminé unos cuatro pasos para llegar a mi pupitre y sentarme, Alya ya se encontraba ahí sosteniendo su teléfono como siempre en las manos me miró con cara de decepción y preferí preguntarle quizás en algo podría ayudarla.

The mini menace Ladybug [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora