Primer juego: Baloncesto.
5 minutos.
20 puntos con Azul y 21 con Louis.
10 minutos.
43 puntos con Azul y 42 con Louis.
15 minutos.
65 puntos con Azul y 66 con Louis.
20 minutos.
81 con Azul y 81 con Louis.
25 minut...
— ¡¿Pueden parar de una vez?! —gritó Alicia—. ¡Llevan casi media hora con ese estúpido juego! ¡Y lo único que hacen es empatar!
— No puedo creer que diga esto —murmuró Harry, del otro lado—. Pero concuerdo con Alicia. Ya paren con eso. ¡Me aburro!
Otra fila de jóvenes miraban molestos la escena, pues llevaban tiempo esperando jugar. Algunos sólo observaban sorprendidos, esperando ver quien ganaba.
Sin embargo, Louis y Azul sólo se lanzaban miradas competitivas, ignorando a los demás.
— ¿Saben qué? —Louis se detuvo—. Tienen razón. Éste juego es ridículo y lo único que hacemos es empatar.
— ¿Prefieres ir al juego del gusanito con los niños? —Azul rió burlona—. Nadie te está agarrando.
— ¿Qué tal ese juego? —Louis señaló más allá del salón. La chica sonrió, concordando.
— Oh, no —Harry negó, poniéndose al lado de su amiga—. No. Ya no van a jugar ningún juego más. Se acabó.
Segundo juego: Mesa de aire.
1 round.
4 puntos con Azul y 4 con Louis.
2 round.
5 puntos con Azul y 5 con Louis.
3 round.
0 puntos con Azul y 0 con Louis.
Los dos jugadores se miraron sorprendidos.
— ¿Cómo es posible que no pierdas? —gruñó Azul, al frente del castaño.
Louis rió— ¿Cómo es posible que "tú" —recalcó— no pierdas?
— ¿Cómo es posible que ustedes hayan jugado y yo no? —se unió Harry.
— ¿Vamos a jugar en los carros chocones? —preguntó la rubia, acercándose al rizado.
— Tengo pegamento en mis zapatos y no puedo moverme.
— Un cuarto round —Louis sonrió desafiante, con Azul imitándole.
Ésta iba a responderle pero Harry negó—. ¡No! ¡Suficiente! Dios, ¡parecen unos idiotas queriendo ganar al otro!
Los dos lo ignoraron, y la chica colocó la moneda en la máquina para seguir jugando.
Harry exasperado, agarró un chicle que tenía en el bolsillo y se lo llevó a la boca.
— Dios, Harry —Azul lo regañó, tratando aun de concentrarse en el juego— ¿Cuándo pararas de comer eso? Es asqueroso.
Louis estalló en carcajadas, mientras veía que había metido la ficha en el lado de su contrincante—. ¿Oíste eso, Harry? No le gustan los chicles.
Entonces Azul anotó su ficha en el lado de Louis y sonrió. Justamente la partida había terminado.
4 round.
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Louis, dame un chicle.
Historia CortaHarry quería no uno, no un par, no unos tres, si no todos los chicles posibles de Louis, pidiéndole a través de notas en hora de clases. © itslarryou™ 2016 || #13 en Historia Corta el 10/02/2017: ¡MUCHAS GRACIA...
