La clase del día se dio por terminada.
Louis tomó sus cuadernos algo maltratados de la mesa, y volteó para ponerlas en su mochila.
— Louis, te espero afuera, ¿bien? —susurró Alicia a su lado, llevando el sorbete de su coca a la boca para tomar un sorbo—. Tengo que hacer algo.
Louis le sonrió levemente—. Claro.
Ésta asintió y le dio un corto beso en la mejilla.
Cuando se apartó, Louis subió su mirada ligeramente. Y para su sorpresa, se encontró con la mirada de Harry puesta en él. Cuando el rizado se dio cuenta de ello, rápidamente desvió su vista y agarró sus cuadernos de la mesa y le dio la espalda.
Louis quería acercarse y hablarle, de veras que sí. Pero luego vio como Azul que se hallaba sentada a su lado, le susurraba algo en su oído y reía. Harry también rió.
De pronto, ellos dos se incorporaron con las mochilas puestas en la espalda, y salieron juntos.
Harry no le llegó a dar alguna mirada a Louis.
Ni si quiera cuando pasó por su lado. Sólo avanzó, ignorándolo por completo.
Con la misma punzada de dolor que ha estado sintiendo estos días, cerró su mochila y se la puso en su espalda.
No importa, Louis, no importa; se dijo a sí mismo.
Se aproximó a la salida, hasta que una voz detrás lo detuvo.
— ¡Louis!
El moreno ponía sus cuadernos en la mochila desesperadamente.
— ¿Zayn?
— ¡Tenemos que hablar sobre Harry!
— Zayn, ya hablamos acerca de eso... —suspiró.
— Es que...
— Escucha, sólo veo a Harry cómo un amigo, de veras. No tienes que andar presionándome. Mira, hasta saldré con Alicia hoy. ¿Ves? No hay problema.
El moreno llegó a su lado y suspiró fingiendo alivio—. Uf. Vaya, entonces que alegría que digas eso.
Louis alzó una ceja— ¿Ah sí?
— Sí, es que temía que te molestara que Harry y Azul tengan una cita hoy —alzó los hombros.
— ¡¿Qué?!
— Oh sí —Zayn miró sus uñas—. Oí por ahí que Harry le pediría a Azul ser su novia, y quién sabe matrimonio también —puso una mano en su mentón—. ¿En dónde dijeron que irían? ¿Pizz Ranch?
Louis quedó boquiabierto ante la información.
— ¡No! ¡N-no puede ser! —se exasperó—. ¡Harry no puede estar con ella!
— Sí, bueno —colocó una de sus manos en el hombro de Louis, y sonrió—, me alegra que veas a Harry sólo cómo un amigo, ya que no me gustaría ver tu reacción si... —Louis ya no lo escuchó, pues corrió hasta la salida chocando con el hombro de su amigo, y cerrando la puerta tras de sí—... él te gustara —sonrió burlón por haber logrado su cometido y suspiró—. Ay, éstos jóvenes de ahora. Tan tontos —negó divertido. Acomodó su mochila, dispuesto a salir de ahí.
Entonces, abrió los ojos enormemente.
Louis iría a la cita de Harry.
Oh, no.
— ¡Diablos! ¡Espera, Louis! ¡No! —se exasperó— ¡No dije que fueras allí! —Rápidamente se dirigió a la puerta para abrirla, pero en cuánto sus manos quisieron girar el pomo, éste no lo hizo—. ¿Qué rayos? ¡Louis! —gritó. Se empezó a preocupar, pues conociendo a Louis, haría cualquier estupidez y luego estaría arrepintiéndose—. Ay, santas nueces, ¿qué hice? Tonto Zayn. ¿Cómo haces que estos dos idiotas repitan la misma historia? —volvió a intentar girar el pomo pero éste no se abría—. ¡Demonios! ¡¿Quién puso el cerrojo?! ¡Alguien ábrame! ¡Ayuda!
Por otro lado, Louis corría tan rápido que incluso no llegaba a sentir sus propios pies. Estaba abriendo la puerta principal.
— ¡Louis! ¡¿A dónde vas?!
Paró en seco.
Ay, no.
— A-Alicia —titubeó, cuando ya la tuvo en frente—. Pero que... sorpresa, ¿qué andas haciendo aquí? —rascó su cabello.
— Eh, esperándote, ¿quizás? —posó sus manos en su cintura—. Te dije que te esperaría afuera.
— Oh, sí —rió nervioso—. Claro, cierto.
— Bueno, ¿iremos?
Louis frunció el ceño, sin idea de lo que hablaba—. ¿A dónde?
Exasperada por su actitud, Alicia revoleó los ojos—. ¡A cenar! ¿No te estás disculpando hoy en la mañana y dijiste que iríamos a un lugar?
— ¡Oh, claro! —rió aún más nervioso—. Por supuesto, sólo quería jugarte una broma —le dio un suave golpe en el hombro. Alicia no cambió su cara—. Lo que pasa, es que —sobó su brazo. Una excusa, una excusa—, tengo que darle algo a Harry que se le ha olvidado, sí.
Dios, ¿qué cosa? Piensa rápido.
Puso una mano en su bolsillo, y sintió unas monedas.
— ¿Qué? Pero él ahorita...
— ¡Esto! —sacó las monedas de su bolsillo—. Es su moneda de la suerte y vaya que lo necesita, ¿no? Si no, ¿qué clase de amigo sería si no le doy su moneda de la suerte en su gran cita?
La chica alzó una ceja—. Tienes otras dos monedas exactamente iguales.
— Pf, si conocieras a Harry de supersticioso —rió—. Él reconoce su moneda de la suerte, así que debemos llevárselo ahora.
— Pero ¿y la..?
La agarró del brazo.
— Eh, controla tu entusiasmo. ¡Vamos!
n/a: NO IBA A SUBIR ESTO HASTA MAÑANA, PERO ESTOY MUY MUY MUY FELIZ FELIZ FELIZ. ACABO DE VER QUE UNA DE MIS HISTORIAS CORTAS FAVORITAS ♥ YA TIENE SECUELA Y NO PUEDO ESTAR MÁS FELIZ, ASI QUEEEEE CÓMO ESTOY FELIZ, USTEDES TAMBIÉN SEAN FELICES JAJA.
Bueno, creo que ya debo dejar de usar mayúsculas... ahr. Se despide ésta chica súper emocionada que las ama muchoOoOo. Ciao, x.
pd: unos cuantos votitos más y llegamos a los 7K, muchas pero muchas gracias :') ¡las amo enormementeeee!
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Louis, dame un chicle.
NouvellesHarry quería no uno, no un par, no unos tres, si no todos los chicles posibles de Louis, pidiéndole a través de notas en hora de clases. © itslarryou™ 2016 || #13 en Historia Corta el 10/02/2017: ¡MUCHAS GRACIA...
