Capítulo XII

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No quiero cerrar ese fic de esta manera, es cierto que no he respondido a los comentarios y quiero disculparme por ello... A todas esas nenas que han dejado comentarios y han votado un gran aplauso por su apoyo, por su amor, por esperar cada capitulo dia tras dia  y aguantar el que no publique como es debido.. Se que no soy la mejor escritora pero gracias por leerme...

PDTA: Este no es el fin jejejeje....

\(º-º)/

Para las nueve de la noche, estoy sentado en el sofá de la sala de mi piso leyendo un libro deslumbrante y aterrador de Stephen King. Luhan parece aburrido en la cocina jugando con una bola de lana y Apolo, quien se cansa después de un rato y acaba echado en el suelo tirando de su patita para tratar de alcanzar la bola. Poco después renuncia y Luhan parece hacer lo mismo.

Me enfrasco de lleno en la historia e ignoro por completo a mi compañero de piso. ¿Cuál es mi plan? Tratar de pasar desapercibido, tal como un cuadro en la pared que a nadie le gusta, al menos para él. Me estiro sobre el sofá, buscando la mayor comodidad para seguir en mi lectura. Siento los pasos de Luhan de un lado a otro, que van y vienen, está demasiado inquieto para mi gusto. No pretendo parecer interesado en lo que le sucede, tarde o temprano se rendirá y acabara hablándome. Pidiendo disculpas como debió hacerlo desde un principio.

El tiempo transcurre despacio y yo estoy enfocado en las líneas del viejo libro, voy por la pagina 214 cuando escucho como Luhan se sienta sobre la alfombra frente al sofá con la vista clavada en mi rostro. Retiro el libro y lo dejo reposar sobre mi pecho. Lo miro. Parece cansado y aturdido con todo lo que ha pasado. Llevamos una semana en el mismo piso, enclaustrados en una rutina que consta nada más y menos que en peleas matinales, antes de irme a la escuela y en más peleas una vez que regreso, pero hoy todo fue diferente. No volví a casa dispuesto a pelear sino que hice de él un ser insignificante en mi espacio personal.

Vive aquí, pues bien, que viva y luego se marche. No quiero excusas ahora ni un parloteo barato, estoy cansado de tratar de convencerlo de que vuelva a sus sentidos y comprenda las distintas situaciones; que acepte mi relación con Jongdae –que él mismo arruino– y deje a un lado sus sentimientos absurdos. Ya no tengo ni la menor idea de cuantas veces le dije que él era demasiado pasivo para mi gusto, pero él se enfrasca siempre lo mismo. Todos podemos cambiar. Patrañas, la gente no cambia por nadie ni siquiera mejora. Esas son excusas baratas para hacerte creer que algún día lo harán y cuando se te caiga la venda de los ojos te darás cuenta de que siempre quisiste engañarte a ti mismo al creer que algo podía mejorar y en realidad nunca lo hizo. Porque así es el ser humano, busca creer en cosas que no son palpables ni lo serán jamás. Excepto Dios.

¿A quién le importa lo que tenga que decirme Luhan ahora? Esa caminata por el parque me hizo reflexionar demasiado y quizá deba dejarlo pasar. Claro está, iba a luchar por Jongdae pero no haría nada por el chico que aún sigue mirándome con cara de huérfano olvidado que nadie tuvo la decencia de adoptar jamás por feo. Los problemas con Sehun los resolvería yo, aunque no había mucho que resolver porque ya le había llamado múltiples veces para disculparme por no actuar ese día y no decir nada en su defensa. ¿Qué recibí a cambio? Un montón de maldiciones y finalmente: vete a la mierda Minseok, lo hecho, hecho esta y no hay marcha atrás. Quien debería disculparse es Luhan no tú.

Acomodo mi postura, sentado en medio del mueble con las piernas cruzadas y las manos sobre mis rodillas tal como buda. Luhan está en la misma posición. Cuando nota que voy a ceder y escucharlo, su rostro cambia automáticamente como si yo fuera el apagador de su vida. Apacible como un cachorro perdido, Luhan da inicio a un meticuloso monologo que parece haber ensayado en el espejo del baño cientos de veces.

– Estoy cansado de tener que lidiar con tantos problemas entre nosotros. Pareciera que la vida en China fuera mejor para ambos de lo que es aquí, desde que llegamos hemos estado en un conflicto mutuo para probar quienes somos realmente. He conocido facetas en ti que no sabía que tenías. Has conocido facetas en mí que nadie había visto jamás excepto mi familia. Y aun así, trato de ser cauteloso con ello pero contigo pierdo fácilmente los estribos. No voy a tratar de entrometerme más en tu vida Xiumin. Quieres envejecer junto a un tipo mucho mayor que tú, hazlo. Peor no vengas a mi cuando las cosas se compliquen y sientas que no puedes hacer nada por remediarlo... –hace una pausa. Suspira– no quiero parecer un tipo controlador Min. Ya he pasado por muchas cosas y también me enamore antes de un hombre mayor, por eso trato de evitar que te causen daño. En la vida tienes que aprender a los golpes y te dejare hacerlo.

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