Era mi cumpleaños, estaba castigada entonces no había muchos motivos de felicidad, me levante temprano y mi madre me llevo al salón de belleza, tenía ganas de cortar mi cabello, siempre tuve mi cabello largo y castaño y no estaba en mis planes hacerlo corto pero quería algo diferente y decidí hacerme flequillo estilo año 2000, ha sido uno de los mejores cortes que he tenido y me quedaba bien, al llegar a casa marcó mi abuelita, la madre de mi padre, al parecer a la esposa de mi tío se le había adelantado el parto y se encontraba mal en el hospital. Mis padres salieron y mi abuelita se vino a mi casa, estuvimos mis hermanas y yo ahí casi todo el día.
Tres días después de mi cumpleaños cumplía un mes con Alex y necesitaba comprarle un regalo así que le hable a Angélica, ella se había ofrecido a comprarlo y fue a mi casa a recoger el dinero, al llegar decidió quedarse para acompañarme y de rato llegó Ed.
La presencia de ellos hizo mejor mi día, jugamos y platicamos, nos la pasamos muy bien, Ed no pudo evitar reírse de mi corte ya que parecía más niña de lo frecuente al igual que mi ropa que era bastante femenina a lo usual.
Ed Schmidt:
Siempre estabas en mis momentos importantes, solía amar tu compañía, realmente haces que todo parezca sencillo, Ed, en verdad aún no logró olvidarte, ni creo hacerlo, debiste enseñarme a vivir sin ti antes de dejarme para siempre, aún te ama, tu primer amor.
Mi tía mejoro y no nació su bebe en esté día, una de mis tías me llevó un postre y más tarde llegaron mis padres, al final del día creo que fue un buen día en compañía de los que más quiero.
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¿Como te olvido?
Teen FictionLa historia de una joven que no supo como dejar de lado a su amor de infancia.
