Capítulo 30: Primer mes.

21 2 0
                                        

  Lo nuestro transcurrió sin más problemas hasta llegar a la primer gran fecha esperada, nuestro primer mes juntos, domingo 15 de junio del 2014, por diversas causas ese día no pudimos festejarlo, pero un día antes salimos, fuimos a comer a Paseo Durango, la gran plaza del lugar donde vivimos, comimos en un restaurante con temática de superhéroes, ordenamos pizza, se sentía extraño estar sentados solos ahí, pero no extraño incomodo, se sentía extraño poder disfrutar de nuestro noviazgo sin importarnos quien más estuviera ahí, llegamos temprano porque más tarde llegarían sus amigos para festejar el cumpleaños de uno de ellos, al llegar ellos comenzaron con la carrilla y nos dispusimos a celebrar con el resto en vez de noviar, todo fue grandioso, como siempre, Ed pagó mi cuenta, salimos de ahí a caminar por la planta baja, solo caminar y convivir, tomo mi mano al salir del restaurante y así se mantuvo todo el recorrido, solo paramos para entrar a una tienda de videojuegos y para comprar un cup cake de chocolate con chispas de chocolate, al intentar pagar me lo impidió y pagó él, no era que me interesara su dinero, sabía que al gastarlo en mí era su manera de decirme que le importaba, solía ser muy tacaño con todo y amaba el dinero, odiaba gastarlo pero parecía disfrutar pagar mi cuenta siempre.

Se hizo tarde, llegaron por todos pero por Ed no llegaban, no podía irme y dejarlo solo, así que se fue conmigo, llegamos a su casa a dejarlo y estaba vacía, así que tuvo que ir conmigo a la fiesta de mi tía que sería esa tarde, conoció a mi familia, a todos les caía tan bien, era grandioso ver como todo entre nosotros era perfecto no existía error alguno.

Ya era de noche y al fin marcaron sus padres, ya estábamos en mi casa, fueron a recogerlo, salude a su madre y se disculpó, pero para mí no tenía que hacerlo, pase el mejor día a lado de su hijo, al irse olvido su celular, así que a la mañana siguiente pude verlo, estaba en pijama y dormida cuando escuche el timbre, era Ed, solo lo entregue y antes de entrar me dijo: -"Así que ya un mes, wow"-, no respondí solo sonreí y entre a mi casa feliz.

Mi celular estaba descompuesto así que aquel día no mensajeamos todo el día, fue como cualquier otro día solo que aquel día tenía una fecha especial.

Lo volví a ver hasta el lunes en el colegio, llegamos juntos como siempre pero como ya estábamos en exámenes finales solo llegamos a presentar el examen y nos fuimos, termine antes que Ed y no alcance a verlo.

Querido Ed:

Esos días no hablábamos mucho, apenas y podía entrar a las redes en la computadora y no siempre coincidíamos, nos íbamos a diferentes horas del colegio, tu padre estaba enfadado contigo y no te dejaba ir a mi casa, yo castigada sin permiso de ir a la tuya, extrañándote cada día más y más.

Sentía que se acababa lo nuestro, sentía que te perdía, me sentía vacía sin ti y solo quería abrazarte y decirte que te amaba, los pocos momentos que te veía estabas jugando con tu Tablet y yo disfrutaba de sentarme a tu lado a admirarte y ver lo perfecto que eras en todos los sentidos para mí, un día me dijiste que ya que en si por nuestro primer mes no habíamos hecho nada debíamos irnos un fin de semana a tu rancho, sonaba genial la idea pero sabía que no me dejarían así que rogué y rogué, hice de todo por ir y al final me dejaron con la condición de que fuera al menos una niña conmigo, invitamos a Angélica, una mala decisión, bueno de hecho no queríamos que fuera, pero era la única que podía ir, la única a la que le daban permiso de todo, paso todo el viaje llamando la atención de todos y en especial de tu papá, yo siempre siendo un desastre y ella tan perfecta, típica mosquita muerta ante los adultos y la más lanzada con nosotros, era la primera vez que conviví con tu papá y la última, simplemente me odió, no tenía que decir nada se le veía a distancia, intentar caerle bien a alguien siempre me resulto difícil, nunca nadie me dijo que siendo yo misma podía contra el mundo, siempre quería agradar a todos y por agradar a algunos decepcionaba a otros.

¿Como te olvido?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora