Capítulo 46: Promesas rotas.

19 2 0
                                        

Es triste como, todo lo que te tardaste años en recuperar, se puede romper en un segundo, como te das cuenta de que realmente no eres fuerte y una palabra tan sencilla, una frase corta que ni siquiera busca dañar te puede partir en dos, puede acabar con el trabajo que tanto te esforzaste, construir una personalidad o una barrera para protegerte pero con tan solo tocar el primer ladrillo todo cae al suelo, y vuelves al inicio, rodeada de gente a la que mil veces apoyaste, personas a las que siempre les demostraste lo mucho que vales y nunca fue suficiente y quizá es así, no eres suficiente, quizá esto es así y nada importa, tú no importas.
Tal vez estamos predestinados al fracaso algunos, al ser los que salgan dañados y los que se quedan solos al final, porque por más que ames tu soledad jamás se va a comparar con tener a alguien para ti.
Amigo Ed:
Me quise comer el mundo mientras te tenia pero al perderte no supe que hacer, me perdí un tiempo sin tenerte y luego me encontraste otra vez, te tuve tan cerca y a la vez tan lejos, te tuve sonriendo te tuve llorando, fuiste mi primer gran amor, no cabe duda de eso, siempre supiste cómo lidiar con mis problemas, jamás me hiciste sentir peor de como antes me sentía siempre tenias esa palabra de aliento o ese mensaje tierno, creí tenerte seguro y eras tan congruente conmigo, sabias que punto podía lastimarme y que punto podías tocar para levantarme  y hacerme sentir mejor, me siento tan rota otra vez, quizá nunca deje de estarlo, solo que era más fácil fingir que todo estaba bien mientras todo iba bien, rompí la promesa de años, siempre me engrandecía de decir que yo cumplía mis promesas pero sabes, ya no, ya ni eso soy, este año rompí todas, para mi, para ti, para todos, no se que está pasando pero me siento tan rota tan vacía, "No existe peor cosa que puedas hacerle a una persona rota que recordarle cuan rota está cada vez que intenta estar mejor", tú me enseñaste eso, porque ni yo sabía cómo ayudarme, esta vez no quiero agobiarte con mis problemas, ni a ti ni a nadie, pero cada segundo puedo menos, siento que no valgo nada, absolutamente nada, me siento una basura y solo quisiera desaparecer, no quiero levantarme de mi cama, ir al colegio o salir a algún lado, cada día es más difícil sonreír y fingir que estoy bien cuando solo necesito un abrazo y soltarme llorando, alguien que no me diga "Estas mal", alguien que no me juzgue, que ni si quiera me hable al respecto, pero aún así yo sepa que estará para mi, con un abrazo solamente.

¿Como te olvido?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora