—Vamos, Rodri. ¡Date prisa!
—¿De verdad es estrictamente necesario?
—¡Venga ya! Nerea me ha invitado y, ¿sabes lo que me ha costado conseguir que tú también vinieras?
Rodrigo resopla arrastrado por Alba. Unas cuantas calles más y llegarán a la plaza donde se celebrará el cumpleaños de Nerea. Es el primer botellón de Alba y aunque Rodrigo no estaba invitado había logrado convencer a Nerea para dejar que fuese también. A él no le apetece nada ir a aquella fiesta de alcohol y a saber de qué más... y menos aún cuando no se puede quitar de la cabeza el examen de matemáticas del lunes. ¿Es que a Alba se le ha olvidado estudiar?
La plazoleta está iluminada únicamente por una farola, y a los pies de ella, bolsas llenas de botellas de vodka, wishky, ron, ginebra, cola y gaseosa de naranja junto con vasos de plástico. Es octubre y comienza hacer frío mientras cae la noche, sin embargo, no parece importarles a la multitud de chicas con minifalda y voluminoso escote. Parece que les es fácil entrar el calor con los cubatas y con los chicos pegados a ellas. Alba no le da importancia, localiza pronto a Nerea y corre hacia ella dejando atrás a Rodrigo completamente paralizado e intimidado; no conoce absolutamente a nadie y jamás había probado el alcohol.
—¡Felicidades, guapa! —saluda Alba a Nerea con dos besos.
—Tía, pensaba que ya no venías. ¿Por qué has tardado tanto? Reza para que las bebidas no se hayan acabado.
—Perdona es que... —Alba mira un momento a Rodrigo de reojo antes de continuar— me ha costado convencer a Rodri de que viniese.
Nerea alza la mirada.
—¿Aún sigues yendo con él? —pregunta molesta— Pasa ya de ese gordo asqueroso, tía.
—Es mi mejor amigo, Nerea... no puedo dejarle solo.
—¿Y yo? ¿Acaso no soy tu mejor amiga?
Alba se queda en silencio, no sabe qué decir. Aprecia a Nerea por haberla integrado en su grupo, pero no quiere distanciarse de Rodrigo. Finalmente, Nerea resopla.
—Ven anda, sírvete algo de beber.
Nerea le acerca un vaso con cola y Alba toma un sorbo antes de atragantarse, sorprendida. Mira de nuevo el vaso y pregunta chasqueando la lengua:
—¿Qué es esto?
—Ron con Coca-Cola. Joder, ¿nunca lo habías probado?
Alba titubea, al final decide aparentar normalidad.
—No, sólo quería saber qué era exactamente. Si ginebra o...
—Pues hay una gran diferencia entre el ron y la ginebra, ¿eh? No sé que tipos de cubatas habrás bebido.
Alba prefiere no añadir nada más a la conversación y vuelve a beber de la copa. De repente se siente estúpida, intimidada y menuda. Sin apartar los labios del vaso busca con la mirada a Rodrigo, que extrañamente lo vuelve a echar en falta. Lo ve, solitario como siempre pero más de lo normal entre los borrachos de la fiesta. Quizás no debería haberlo traído con ella, o más bien no debería haber ido al botellón desde el principio y estaría ahora estudiando matemáticas con él. Estudiando, sí pero al menos en buena compañía.
Alba se dispone a dejar el vaso en el suelo e irse de allí con Rodrigo, seguramente no estará hecha para ese tipo de fiestas. Ya se inventará alguna excusa para Nerea.
Mira a Rodrigo mientas se acerca a él que acoge su mirada con una tierna sonrisa. Siempre tal leal... es el mejor amigo que alguien pudiese desear. Le debe tanto... Sí, volverán a casa, se quitará el maquillaje de la cara y estudiarán juntos trigonometría entre risas y galletas saladas. A Alba le alivia esa idea. Sí, prefiere estar mil veces con él que estar bebiendo alcohol entre extraños.
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Despertar
Novela JuvenilAlba, acaba de despertar de un coma producido por un accidente de tráfico. Está confusa y desorientada. No sabe donde está ni quién es. Y lo más importante: no recuerda nada de su anterior vida. Tendrá que recuperar la memoria y recordar a las perso...
