5ta Bala

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Unos pasos apresurados resonaron por todo el pasillo. La invitación a la ceremonia de compromiso de Katsuki Yuuri había llegado de sorpresa a su puerta esa mañana, tenía que informarselo a su amo.

Lo encontró fumando en el patio trasero, pensando en a saber qué. No le importaba, esto era más importante.

—¡Señor! —llamó atrayendo su atención— Señor, malas noticias.

—¿Qué pasa? ¿Qué ocurre ahora? ¿Dejaron escapar a aquel inútil que nos debía cincuenta millones de yenes? —preguntó aburrido. Siempre había malas noticias y siempre terminaba siendo una nimiedad.

—Ya recogimos el dinero que nos faltaba de aquella persona, pero no es eso lo que le vengo a decir, esta mañana nos llegó una invitación, la ceremonia de compromiso de Katsuki Yuuri es en una semana.

—¿QUÉ? Ese bastardo... —Tiró el cigarrillo al piso con rabia y lo pisó sin piedad hasta que terminó apagado— Espera, hay que calmarnos. Es solo la ceremonia de compromiso, aún tenemos tiempo. Dime, ¿Quién es la afortunada? Iré a seducirla para que cancele el compromiso.

—Señor, en la invitación no decía el nombre de la novia, solo daba a entender que era del señor Katsuki. Al parecer piensa presentar a su pareja ese día.

—Bastardo, está jugando conmigo. —Maldijo con rabia—, pero dos personas pueden jugar en un mismo juego. Ya verás, en el día de la ceremonia, haré que Katsuki pase la verguenza más grande de su vida.

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Tal vez fue una mala idea, pensó Yuuri al ver el alboroto que estaba haciendo su familia con respecto a su compromiso. Muchos sirvientes corrían de un lado para otro preparando los últimos detalles para la presentación de su prometido, el cual iba a ser esa noche.

Al pasar por la cocina, pudo escuchar el rítmico sonido de los cuchillos contra las tablas de madera, el burbujeo de las ollas sobre la estufa y a madam Lilia lanzando órdenes como general coordinando un ataque a base enemiga, mientras supervisaba que la comida no tuviese ningún efecto.

La presentación debe quedar hermosa, la escuchó decir antes de alejarse para ir a su habitación. Cuando abrió la puerta, una visita inesperada lo sorprendió con un abrazo.

—¡Pichit-kun! ¡Qué gran sorpresa! ¿Cuándo llegaste a Japón? —saludó Yuuri mientras le devolvía la muestra de afecto. Víctorque no lo había extrañado sería una mentira, tenía más de un mes sin hablar con el moreno.

—Regresé ayer, no podía perderme el compromiso de mi mejor amigo. Por cierto Yuuri, que malo eres, ¿Por qué no me dijiste que conociste a alguien? No sabes cuanto me sorprendió cuando la invitación me llegó de la nada.

—Lo siento, a decir verdad yo tampoco esperaba comprometerme, solo sucedió.

—¿Qué quieres decir?

Fue en ese momento que en la privacidad de su cuarto, Yuuri le contó todo lo que se había perdido desde la última vez que hablaron. Al finalizar, Pichit se estaba riendo a más no poder.

—En serio que eres único Yuuri, No puedo creer lo que hiciste. Pero me alegro —dijo después de calmar su risa—, al parecer conseguiste a alguien que te hace felíz. Ahora ya no estarás solo.

Y tenía razón. Yuuri no había dejado de sonreír mientras le contaba con cariño lo sucedido.

—Cambiando de tema, ¿Dónde está tu prometido? Solo faltan unas horas para la cena y aún no lo he visto por aquí.

—Debe estar en su habitación descansando. Estos últimos días ha estado recibiendo las lecciones impartidas por Lilia, al parecer no tiene buena memoria y ha recibido lecciones extras por lo mismo.

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