—¿Perdonarte por qué?— pregunté tocándole la espalda. Rick se puso de pie.—No es tu culpa— lo miré.
—Que tú hayas estado allí, es mi culpa, porque no pude hacer nada para que ese hijo de puta no te lleve— cerró sus puños.—De todas formas no entiendo por qué no me dijiste nada, Emma. ¡Esto es grave!— gritó, asustándome.—¿Que te hizo?— cuestionó, negué con mi cabeza.—Dime que te hizo, por favor— volvió a preguntar.
—¿Realmente importa?— pregunté y me puse de pie frente a él.—¿Eh?— insistí.
—Necesito saber que te hizo— ladeó la cabeza, noté como de a poco su paciencia se iba colmando.— Es importante para mí— suspiró.
Sabía que a lo que se refería. Era importante para el por su orgullo de hombre, habían tocado a su mujer embarazada, cualquier hombre se cabrearia y se sentiría la persona más miserable si eso le pasa, su peor enemigo había secuestrado y luego abusado de su mujer, entendía que se sintiera así, pero me molestaba en cierta parte, porque yo también estaba dolida, y mucho. Aún no podía borrar las asquerosas imágenes que Negan había dejado en mi mente, pero Rick no pensaba en eso.
—¿Qué quieres saber?— pregunte alzando mi tono de voz pero preocupando no despertar a las otras dos personas que se encontraban en la casa.—¿Si me violó? No, no hizo eso— sonreí falsamente mientras varias lágrimas cubrían mis mejillas.
—¿Y esas marcas?— señaló mi busto y volvió a preguntar, sacándome de quicio. El también tenía lágrimas en sus ojos.
—Violar a una mujer no es la única forma que hay para abusar de ella— apreté mis ojos, comenzando a recordar cada asquerosa imagen.— No tienes idea lo que sentí durante y luego de toda esa mierda. Las imágenes de Negan obligándome a besarlo, chupano mis pechos, metiendo sus malditos y asquerosos dedos dentro de mi y hasta obligándome a que lo masturbe, todas esas imágenes de mierda giran en mi cabeza desde ese día— hable sollozando. Rick me miraba y no podía descifrar cuál la expresión de su rostro.
Me dolía haberle dicho todo así, pero el había preguntado, así que contesté.
—¿Eso querías escuchar?— me acerqué más a el.— Pues eso fue lo que pasó—
Rick tenía sus manos en el tabique de su nariz y miraba en dirección al piso.
—Por favor, di algo— toqué su brazo pero lo apartó rápidamente. Comenzó a caminar hacia la puerta pero lo detuve antes de la abriera.—No voy a dejar que te vayas sin antes haberme dicho algo— no contestó, solo miraba el piso.—¡Háblame!— grité hechando humo por mi nariz, golpeando y empujando su pecho. Me había colmado la paciencia.
—Emma, déjame salir. Voy a dormir abajo esta noche— me corrí, el abrió la puerta y salió sin esperar alguna respuesta de mi parte.
Lloré en la almohada durante horas, preguntándome por qué mierda Rick había actuado así. ¿Acaso era mi culpa todo lo que Negan me había hecho? Claro que no. Rick debería haberme apoyado, yo también estaba mal, necesitaba que me abrazara y me dijera que todo iba a salir bien, que con el tiempo iba a olvidar todo lo horrendo que viví en el santuario - aunque supiera que eso no iba a pasar - y que juntos íbamos a vencerlo. Pero sin embargo, huyó de la habitación, dejándome sola. Está era la primer discusión que teníamos desde que nos enteramos de mi embarazo, y me dolía pelear en estas circunstancias, porque ya no teníamos tiempo para eso, debíamos estar más unidos que nunca, por qué cualquiera de los dos podía morir en cualquier momento. No había tiempo para discusiones.
A la mañana siguiente:
Desperté por los rayos de luz que entraban por la ventana. Suspiré al ver que era cierto, Rick no había dormido conmigo en toda la noche.
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DANGEROUS LOVE (Rick Grimes)
RomanceEmma, chica de 19 años, empezando sus estudios en la universidad cuando todo ocurrió. ¿Quien iba a decir que el mundo se iba a ir al carajo? Ahora se encontraba sobreviviendo con su novio Will de 21 años, y con su madre Katy de 50 años. Su padre h...
