Dicen que el primer amor nunca se olvida
Desde la primera vez que la vió frente a esos juegos quedó atrapado por ella, y todos los días oró por la princesa de cabellos castaños y ojos grandes.
Ella no cree en el amor, ya no confía, el único momen...
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El colegio de Sara sufrió un accidente en las tuberías y las clases fueron canceladas por tres días, las chicas hicieron una celebración de ello, optaron por estar fuera del internado lo más posible , hicieron una petición a la directora y consiguieron que se hiciera una excursión. A pesar de llevar cuatro años en Madrid, Sara no había visitado muchos lugares y se alegraba de que iban a realizar la excursión.
--Chicas recuerden, ya tienen el itinerario a seguir, iremos en grupos de diez, no se despeguen de su líder, y si se portan bien les daremos algunas horas libres del itinerario – al escuchar a la directora la mayoría comenzó a murmurar en que ocuparían sus horas libres.
Al momento se formar los grupo a Sara no le tocó con ninguna de sus amigas, de hecho todas estaban en grupos diferentes, eran conocidas por meterse en problemas cuando estaban las cuatro juntas, así que la directora las distribuyó de es forma.
Pero eso no le quito el ánimo a Sara, sin ellas sería mas fácil prestar atención durante todo el paseo.
--Chicas las voy a extrañar – exclamó Pilar con dramatismo haciendo un puchero
-- No lo creo, en tu grupo está el hijo de la maestra Lucrecia, así que tendrás como entretenerte—sonríe Isabel mientras le mostraba la lengua a Pilar.
-- Hay ya, habló la envidia – le contrataco Pilar.
-- Ya chicas, si no terminaran de las greñas y serán castigadas antes de iniciar el viaje—Como siempre Lucía trató de calmarlas.
-- Bueno al menos nos reuniremos al final y nos iremos a divertir después – habló Sara emocionada. Al final todas se reunirían en la Plaza Mayor.
Sara miraba todo con gran detenimiento, atrapada por la arquitectura de todo lugar a donde iban.
La primera parada para Sara fue el Museo Del Prado, donde pudo contemplar la construcción del lugar, además de admirar grandes obras maestras, pinturas, esculturas. Estaba maravillada de toda obra de arte que estaba a su alrededor. No lograron terminar todo el recorrido, pero fue una agradable experiencia.
Después de un pequeño recorrido por los alrededores llegaron a La Plaza Mayor, Sara se dejó guiar por su maestra mostrándole diversos lugares, disfrutando sus calles, observando los Palacios, mercados, toda construcción que había en ese lugar. Cerca de las seis todos los alumnos se reunieron, Sara estaba esperando encontrarse con sus amigas para salir todas juntas en su tour particular, ya que eso les habían prometido. Pero grande fue su sorpresa cuando describió que todas sus amigas estaba castigadas, de Pilar, incluso de Isabel no lo dudaba, pero le extraño saber que Lucía también lo estaba..
No quería ir a ni un lugar sin sus amigas, pero ellas le insistieron para que se animara a hacerlo, ya que Sara conocía muy poco.
En otro momento no hubiese aceptado pero algo la motivaba querer explorar los alrededores. Una chica que era mayor que Sara la acompañó y juntas salieron de la plaza. Tomaron un taxi y Andrea – así se llamaba su acompañante -la llevo a visitar lugares más alejados de la Plaza. Al caminar por las calles sentía tuvo la sensación de dirigirse a una calle en específica, y escucho música en algún lugar, se sentía como atraída por ese lugar vió que Andrea estaba cerca y siguió caminando hasta llegar al lugar donde se escuchaba la melodía, vió una pequeña construcción, la cual parecía una casa pero su interior era muy diferente, y decía "Iglesia Nueva Vida ". El nombre llamo su atención, y recordó las palabras que su madre le había dicho años atrás "esos religiosos, fanáticos que se creen santos, si vas a con ellos van a señalarte y sabrán todas las travesuras que has hecho y te mirarán mal, además ahí castigan a los niños que se portan mal ."
Esas palabras la hicieron dudar de entrar. Si su madre tenía razón no la dejarían pasar, rápidamente se darían cuenta que ella no es como ellos, que había hecho muchas cosas malas, le recriminarían y señalarían. Se darían cuenta que ella no era digna de estar en ese lugar, eso era lo que ella sentía. Vió que una mujer entró y nadie le impidió el paso.
Tenía un poco de sudor en su rostro a causa de la caminata, su ropa un poco desarreglada, ya que todo el día estuvo con la misma. Había una lucha interna en ella, y estuvo apunto de irse pero ese sentimiento la impulsaba a entrar. Llegó a la puerta, y vió a la misma mujer que hacía unos minutos había entrado.
La "hermana" Josefa no había tenido un buen día, aunque tampoco había tenido una buena semana, ni siquiera un buen año, hacia meses que no oraba, ayunar ni se diga, la biblia se le había perdido y no se preocupó por comprarse otra , total en la iglesia proyectaban las citas, no necesitaba llevarla , aparte le quitaba mucho espacio en su bolso. Llegó temprano por que según ella, los diáconos no sabían hacer las cosas bien. El Pastor los había elegido mal, aunque ella pensaba que el que estaba mal era el pastor. Quien en su sano juicio hace un evento tan grande de jóvenes. A ella nunca le pidieron su opinión, la junta donde planearon todo fue un día que ella no pudo ir, si hubiera estado ahí se habría negado.
Josefa pensando en quejas y quejas se puso a acomodar a limpiar las bancas, por que como se imaginaba, la que hizo la limpieza no lo hizo como tenía que hacerse. Ella tenía que corregir todo que estaba mal
--Bien le dije al Pastor que Laura no hacía bien las cosas, yo la vi en su casa que no barre bien, y eso que solo la vi se pasada, pero como siempre no me da la atención que merezco, llevo más años que él en este lugar, y los conozco a todos—estaba Josefa hablando en voz alta y no se percató que alguien entraba. Cuando levantó la mirada vió en la puerta a una joven, una chica que estaba un poco mal vestida, sudada, y no muy bien peinada. Ella pensó que esa joven no tenía respeto, llegar a la iglesia así no estaba bien, además todavía no empezaba el servicio.
-- Hey muchacha, no puedes entrar—Esas palabras detuvieron a Sara, sintió que las palabras de su mamá eran ciertas – empieza hasta las siete y no puedes estar aquí adentro hasta que el Pastor te lo permita – en ese momento Josefa escuchó un susurro, unas palabras que no entendía:
Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.
Hacia mucho tiempo ella había leído esas palabras, pero no recordaba donde, pensó que era su imaginación, sacudió su cabeza para ver como la joven salía. Una vez más escuchó una voz, pero muy lejana, y no lograba entenderla.
Juanita hacia mucho que dejó de tener comunión con Dios, no lograba entender que Dios mismo le estaba hablando una vez más, posiblemente la última.
--Hola Josefa , Dios te bendiga, no te oí llegar – saludó el Pastor Armando.
-- Yo tampoco lo vi, dejó usted la iglesia abierta, cualquiera pudo haber entrado, menos mal que yo llegué –Recriminó Josefa.
-- Estaba aquí, y de repente tronó algo en el patio y fui a ver que pasaba, fue extraño por que no había nada cerca que rompiera el vidrio que vi despedazado, por eso me tuve que ir. – Armando sintió una sensación extraña en esa situación, no entendía que era lo que había sucedido.
Lo que Armando no sabía era que si el hubiese estado dentro de la iglesia podría haber visto a Sara. El debía estar ahí para invitarla. La necesidad que tenía Haroon de orar era para evitar esta situación, y al no hacerlo ella no pudo quedarse. Una pequeña oración hubiese hecho la diferencia,
--Bueno ya esta todo listo para cuando llegue ese predicador que trajo de México— expresó Josefa -- Se llama Haroon, Josefa, lo va a traer Felipe, hoy se despedirá de nosotros – Armando estaba feliz por el trabajo que se había realizado en el congreso, y por los resultados que habían obtenido. Pero el trabajo ahí no terminaba y el estaba consiente de ello.
Sara se sintió triste , ella pensó que en ese lugar iba a encontrar personas como las que visitaban a su abuelita, pero esa mujer solo se le quedó mirando se arriba a bajo, su madre tenía razón, sin conocerla la están juzgando.
Ella solo escuchó cuando la mujer le dijo que no podía estar ahí, y tenía razón, ella no merecía entrar a ese lugar. Esa situación le recordó que había sido rechazada. Y se confirma el hecho de que ella no merecía ser amada, algo tuvo que haber hecho algo mal para que eso le sucediera. Quizá tendría que hacer muchas cosas para llegar a merecer el que sus padres la amaran. Dios también la había rechazado, al no dejarla entrar a ese lugar se lo demostraba. Ella no sabía cuanto Dios la amaba. Que la libro de las garras de Darío, que le envío amigas que estuvieran a su alrededor, aunque ciertamente lejos de su tierra , de su familia, pero la libro de terribles situaciones si se hubiese quedado ahí.
--Hey, Sara, te me perdiste, ya me tenias preocupada, -- corrió Andrea junto a ella.
-- Disculpa es que me entretuve mirando algunas cosas --- Lo único que deseaba Sara en esos momentos era alejarse de ese lugar. Sin imaginar que ahí estaría Haroon dentro de poco. --Me siento algo cansada ¿podemos regresar? --
-- Me encontré unos amigos, ¿Puedes regresar tu sola? O quédate unos momentos y después nos vamos – Andrea no quería terminar su tiempo libre aún, pero Sara ya deseaba estar con sus amigas.
-- Puedo irme sola no te preocupes, diviértete con tus amigos, disfruta de este momento de libertad que nos dieron – Sara le sonríe a Andrea para confirmar sus palabras.
Sara sintió alivio cuando llegó de nuevo a la Plaza, ahí estaban algunas profesoras, vió a sus amigas y fue directo hacia ellas. --Que tal loquillas, como estuvo su tarde— todas voltearon a ver a Sara, Pilar enseguida notó que algo no estaba bien en ella.
-- Estuvo pasable, conocimos unos chicos muy guays-- sonrió Pilar de forma traviesa – lástima que no pudimos hablar mucho con ellos por que llegó Lucrecia a arruinarnos el momento –
-- Como no quieres que interrumpiera si unos minutos antes estabas coqueteando con su hijo – aseguró Isabel.
-- Ya, como si hijo fuera un santo – aseguró molesta Pilar – además no es que me fuera a casar con alguno, ni loca que estuviera – Lucia no entendía esa aversión al compromiso que tenía Pilar, ya que ella si deseaba hacerlo algún día, conocer a su Príncipe azul, casarse y tener una familia como lo habían hecho sus padres. Isabel deseaba lo mismo, el problema de ella era que se ilusionaba fácilmente, aunque su madre siempre le enseñó que podía valerse por ella misma , la enseño a ser fuerte y precavida.
Cada una de ellas tenía un diferente concepto del amor, según lo que habían vivido, visto y experimentado, pero cada una de ellas necesitaba una amor, aunque algunas no creyeran en ello.
Sara se prometió no volver a un lugar religioso hasta que fuera lo suficiente "buena" para merecerlo, y si ahí no le daban amor, entonces sería imposible encontrarlo.
Un falta de comunicación con Dios de parte de Josefa provocó esos sentimientos en Sara, en ese momento no fue consiente del daño que había cometido. Pero un día daría cuenta de ello y lamentaría terriblemente ese error, todo por no escuchar la voz de Dios.
****** Hoy es MARTES!!! ¿Que les pareció el capítulo?
Es lamentable cuantas Josefa hay en la iglesia, que llegan a ser tropiezo para otros. ¿Conocen a alguna? Puedo decir tristemente que me inspiré en las que conozco, las que siempre critican, opinan, juzgan pero nunca hacen algo bueno, diría el dicho "mucho ruido y pocas nueces"
Procuremos siempre escuchar lo que Dios nos habla, somo el medio que Dios usa para llevar su amor, debemos estar atentos a su voz, y mostrar lo que Él ha hecho con nosotros.
Gracias por leer. No se olviden de su voto 🌟, Dejen su comentario💬 opinen!! Se acepta de todo menos insultos 🤣 Compartan Que Dios les siga llenando de bendiciones 😘