En un dos por tres mis labios se separan de los de Jared, como si fuesen un imán.
Mis ojos se cerraron muy fuerte ante ver a las persona que estaba en la puerta.
-¿¡Pero qué!? ¡Luis!..-dice Nathy abriendo los ojos como platos.
-¿Qué está pasando acá? -dice el Señor Moore.
¿Qué hago? Le digo que lo hice por que me gusta o que tenia una basurita en el labio ¡NO! porque me deje llevar por su belleza. ¡NO! ¿Luis que te pasa? Aprieto mis labios ante las preguntas de ambos.
-Pues... Yo... Solo vine a recoger mi bolso, lo olvidé acá. -dice Nathy haciendo una mueca en su rostro de admiración.
-¿Luis? bueno ¡Hola! Yo soy papá de Jared, a quien besaste -dice serio.
-Eh... Hola señor, un gusto, soy compañero de Jared en el Instituto, es un placer conocerlo.
-Lamento no poder decir lo mismo. -dice pesadamente.
-Eh... disculpen, solo vine a recoger mi bolso. -repite Nathy con la mirada hacia abajo.
-Te podrías retirar, quiero estar un momento con mi hija -indica el Sr. Moore.
-Con gusto Señor. -digo con una sonrisa sin mostrar dientes.
Salgo de la habitación de Jared para dirigirme a la mía, en camino hacia ésta, me topo con Nathy, entramos a la habitación, decidí recostarme en la camilla, ella se sentó en el sofá que estaba al lado de la camilla.
-¿Y? ¿Cómo te fue con tu... -estira sus labios y tira besos al aire. -río ante su gesto.
-Pues de echo sólo quería estar ahí para hablar con ella. Pero como viste, sólo paso y ya, no quise a hacer nada malo. -dije pasando mi mano entre mi cabello.
-No te pongas así, solo fue un beso y ya, no la tocaste ni nada ¿o si? -dijo riendo.
-Cómo crees no soy un pervertido. Quería charlar, eso es todo, me gusta sabes.
-¡Lo se! Se nota en tu rostro cada ves que la ves.
-¿Tan obvio soy? -¡que vergüenza!
-Descuida, para mi que si la conquistas. ¡Tigre! -reímos ante lo dicho.
...
Al pasar de las horas, el Doctor Rantij da una ultima revisión a mis exámenes y me dan de alta, gracias al cielo yo estoy libre de estar más tiempo en el hospital, por suerte mi mamá ya tenía ropa lista para mi.
Me eh dado una ducha y me eh cambiado, salgo de la habitación, siento la necesidad de ir a la habitación de Jared, al instante escucho como una enfermera entra directo la habitación de Jared con una tabla de apuntes. Decido ir a dar un vistazo, para ver de que se trata.
¡Por Dios! ¡Jared a despertado!
Entró a la habitación directo a tomar su mano, sin esperar alguna orden de los doctores y enfermeras que están dentro.
-¡O Jared!..
-¡Caballero no puede estar aquí, por favor espere afuera! -dice la enfermera poniéndome fuera de la habitación.
La enfermera cierra la puerta enfrente a mí seguido de acomoda a Jared en la camilla dando así una mejor postura a la espalda de Jared. Decido bajar a recepción, donde me topo con Byron quien esta frente a la maquina expendedora.
-¡Byron!
-¡Luis que gusto! Gracias al cielo estas bien. -dice dándome fuertemente un abrazo, el cual accedo de inmediato.
-Tengo una noticia. -dije jadeando.
-¿Qué... Que sucede?
-De echo... pues Jared acaba de... bueno no se si fue hace un momento o ya lleva tiempo...
-Habla de una vez por todas. -dice sacudiendo mis hombros.
-¡Jared está despierta!
-¿Qué? -dice mientras se da la vuelta dirigiéndose hacia la sala de espera familiar.
Decido ir tras de el, para saludar a todo, y dar dar las buenas nuevas, que dudo mucho poder hacerlo, ya que Byron se me adelanta a gritar la noticia.
-¡Oigan, Jared ya despertó!
Todos se levantan, al escuchar esto. Espero que se emocionen por mi también.
-¡¡Luis!! -dicen todos al unísono.
-O, si, Luis también esta de alta. -dice Byron con la mirada baja, cerrando un ojo y dirigiéndose a mi, rodeandome con su ante brazo.
-¡Descuida Byron! Pero si, es cierto ¡Jared a despertado!
Todos nos dirigimos con el doctor Rantij para saber más de la recuperación de Jared.
El doctor Rantij con una enfermera, nos indican de que ella está estable, no tiene ningún problema, si en dado caso hay algún inconveniente nos daremos cuenta. Decidimos entrar, uno por uno para ver como estaba Jared.
-Bien, ¿quien entra primero? -dice Nathy.
-Si me permiten... quisiera entrar primero. -dice la Sra. Moore.
-Si, si, es tu hija, tu tendrías que ir primero. -dice mamá, con una sonrisa en su rostro.
Llego nuestro turno, entramos a ver a Jared, cada que alguien salia de la habitación, decían -¡Si me recuerda!
Primero decidió entrar La Señora Moore, seguido del Sr. Been M. Después la hermana menor de Jared acompañada de su madre, después fue Nath, seguido de Byron, quien tuvo que insistir le a Lissa para que ella también entrase después de él, obviamente ella no tuvo mucho tiempo de relacionarse con ella para que Jared la recordase, después de que Lissa entrara a ver a Jared, salio de la habitación y nos dijo a todos, con su mirada ida en el suelo.
-Creo que recuerda de mí, no lo se muy bien, solo sonrio y dijo hola.
-Al parecer todos seguimos en su cabeza. -dijo Nathy sonriendo.
Luego de ella entró Joseph, diciendo.
-Se acuerda de mi. Seguido de Joseph, fue mi mamá, quien salió de la habitación con una sonrisa muy amplia en su rostro.
-Gracias a Dios, todos estamos en su corazón. -dice mientras junta las palmas de sus manos.
Dirijo mi mirada hacia dentro de la habitación donde estaba Jared, no se si se recuerde de mi, solo espero no ser la única persona que haya olvidado.
-¡Ánimo hijo! Se que ella no te a olvidado. -dice mamá tomando mi mano derecha.
-Pero... ¿y si ella no me recuerda? ¿Será que recordara que soy una persona importante para ella? -digo viendo a mis alrededores.
-Tranquilo, ella lo sabe -dice Nathy.
¡Ánimo, ve! Dicen todos al unísono, menos el Sr. Been, quien solo asiente con la cabeza.
Me adentro a la habitación, dejando a todas las personas que me rodeaban tras mía, esperando que ella me recuerde.
-Hola, ¿Como estas? Soy Luis, soy tu compañero del instituto, ¿te acuerdas de mi? ¿Jared?..
-Hola... Luis... eh creo que si, lo siento todo esta algo borroso.
~
Con cariño J.
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La Chica de San Valentin
Teen FictionPero, a veces, creo que enamorarse es también ese momento de calma cuando estás en el punto más alto. Donde se puede observar toda la ciudad durante el atardecer, el aire es más cálido y la brisa te agita los rizos con suavidad.
