capítulo 2

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_Bueno, nos tenenos que ir, o si no llegarémos tarde otra vez. - Se levantó del cojín la pisa talones.

_ Si, ya es tarde. - Me levanté y las acompañé a la salida.

_ Nos vemos, futura guardiana. - Soltó a carcajadas la que no habló con anterioridad.

Cerré la puerta, aguardé los cojines sin olvidar de sacudirlas, para terminar dejándolas en el pequeño sofá. Miré a Rafal y tuve que sacarlo de mis aposentos, era hora de descansar, entre Rafal y yo se había creado la costumbre de vernos cada mañana al abrir las ventanas de mi habitación, para saludar al sol e iniciar al día.

Era tiempo de combatir el insomnio y pensar mientras miraba el techo de mi habitación rescostada en cama, ahora entiendo porqué los psicólogos piden al paciente que se recueste en su camilla. Después de rato no pude aguantar el quedarme dormida.

"Toc, toc"

Escuché que tocaban la puerta. No quería levantarme, estaba tan agusto que me era difícil salir de mi compañero de sueño.

"Toc, toc"

Tomé por alto la llamada de mi puerta y continué durmiendo, solo por 1 min.

"toc, toc"

_ ¡ya voy! - ¿Quién es tan tarde?

Me levanté sin ganas aún con los ojos entre abiertos, estiré un poco el cuerpo bostezando, me puse mis pantuflas y salí corriendo. Al girar el manubrio de la puerta me topo con la presencia de...

_ T-Ta... Tae - Sin decir más, lo abrazé con todas mis fuerzas como sinunca más lo volviera a ver. Estaba tan cálido, que me asemejaba a un helado a punto de derretirse en la caluroza sensación que proporcionaba sus brazos y su pecho, no quería separarme de él por nada del mundo.

_ Hola - Aceptó mis brazos. - ¡Evangeline, estás helada! Déjame adivinar... Seguro te acostarte sin ninguna sábana.

Rápidamente, abrí los ojos y me alejé de él.

_ ¿Y cómo sabes eso, tú? - Dije haciendo un leve puchero.

_ Bueno, esa vez entré a tu habitación cuando estabas mal de salud, ví que estabas descubierta y tu camiseta estaba desacomodada, sin contar que tus mangas se subían. - Dijo con una sonrisa tierna e inocente. Me sonrojé rápidamente como el tomate más rojo de un jardín agricultor, todo por la vergüenza.

_ Eres un pervertido. - Le golpeé despacio en el hombro.

_ Está bien, lo siento. - Tiró un leve suspíro. - Cambiando de tema... - Se acercó a mí. - ¿Puedo entrar?

_ Cla... Claro. - Le permití el pase haciéndome a un lado.

¿Por qué estaba tan nerviosa? Tal vez me sorprendí que Taehyung invadiera mi centro de protección y refugio.

_ Pasó mucho tiempo desde que me dejaste ingresar a tu habitación. - Era verdad, desde pequeña siempre jugaba con él en mi habitación, sin embargo, ahora que pasó el tiempo, cada uno fue madurando para los juegos.

"¿Y por qué ahora lo dejas ingresar?" su mirada es convincente. " No tienes remedio" hablé conmigo misma.

_ Pero, hace no mucho entraste a mi alcoba.

_ Eso no cuenta, no me diste tu consentimiento.

Miró a cada rincón de mi mundo y se hubicó en una banca, seguido de una seña pidiéndome que me sentara en la cama.

_ Dime que sucede, me tienes muy asustada ¿Pasó algo? - Hablé ya acomodada en el colchón.

_ no... Ningún inconveniente.

💋ANGEL KISS 💕 BTSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora