(Ruth)
Toque el suelo y me entraron ganas de llorar, corrí por las calles en dirección al hotel que estuve la otra vez, a recuperar mi coche e ir... no sé dónde ir.
Iba corriendo como podía por la calle y cuando veía a gente caminaba disimulando caminando a un paso más o menos normal, disimulaba como podía.
Cuando llevaba un rato caminando, empecé a notar como me seguían así que me pare y de reojo, gracias a las cristaleras de la tiendas, pude ver a dos chicos.
Mierda ¿Y estos quiénes son? ¿Por qué me siguen? ¿Son de la manada de Theo? Seguro que me volverán a llevar a casa de Camila. Empecé a acelerar el paso.
De un momento a otro, alguien me cogió y me levanto del suelo.
-Soltadme –empecé a gritar.
-Luna, Luna, tranquila.
Me gire un poco y vi que eran dos chicos, que conocí en la fiesta en la que me presentaron como pareja de Cody.
Deje de moverme y de gritar, cuando vieron que ya no forcejeaba me soltaron, me puse cara a cara.
-Que susto me habéis dado –digo medio llorando.
-Lo sentimos -se disculparon los dos.
-¿Qué ha pasado? –pregunte soltando lágrimas.
-Nos atacaron y los que te metieron en el túnel se olvidaron de decirte que tenías que girar a la derecha.
¿Eso quiere decir que Cody me sigue queriendo? ¿Qué nunca me ha dejado de querer?
-¿Cómo que os han atacado? –pregunte asustada.
-La manada de Theo nos ha venido a atacar.
Me quede callada mirando el suelo, pensando en que podía hacer yo.
-Luna, tenemos que ponerte a salvo –dijo sacándome de mis pensamientos.
-¿A salvo? Yo quiero que me lleves con Cody.
-Pero Luna... -dijeron los dos mirándome como si yo estuviera loca.
-Mirar a dos calles esta mi coche, lo cogemos y me lleváis allí ya.
-Luna, no creemos que sea buena idea... Además tenemos órdenes de ponerte a salvo -dijeron con cara de súplica.
-Una pregunta ¿Las Lunas de una manda pueden dar órdenes tan efectivas como las de un Alfa?
Se miraron entre ellos con el ceño fruncido, seguramente estaban hablando mentalmente, discutiendo sobre qué contestar.
-Suponemos que sí, siempre que no influya en ninguna orden del Alfa, así que te tenemos que poner a salvo.
-¿Podemos ir en coche?
-Sí, claro.
-¿Vosotros me podéis mantener a salvo entre los dos?
-Por supuesto por eso nos ha mandado el Alfa a nosotros.
-Genial, pues llevarme con él.
-No, no, no... -empezaron a decir.
-Es una orden y se puede cumplir –digo caminando hacia el coche.
-Nos cortaran los huevos –comenta uno en bajito.
-A los dos... -dijo el otro.
-Dejar de quejaros, y vamos.
Caminaba con los ¿compañeros de manda? ¿Se dice así? Supongo que sí. Con los dos compañeros de manda detrás, con pocas ganas de llevarme.
Cuando llegamos al coche, me gire con una sonrisa de circunstancia en la cara.
-¿Qué pasa? –me preguntaron.
-No tengo las llaves...
-Yo me encargo –dijo uno.
Se acercó a al coche y en un momento lo tenía abierto y arrancado. Le ha hecho el puente a mi coche. Él se puso a conducir y el otro de copiloto así que me toco ir detrás.
Durante el camino le explique lo de Camila, y ellos me contaron que ella no es una mujerlobo, pero hace tiempo se encapricho de Cody pero este le dijo que no y ella se enfadó. Theo aprovechó su despecho y le conto lo de los hombrelobo y todo y ella se alió a él.
Que seguramente cuando vio como me miro Cody la primera vez, se dio cuenta de que yo era su mate, por eso se hizo mi amiga y luego me llevo a la fiesta de Theo...
Que idiota soy, encima voy y le presento a mi hermano, yo pensando que era mi amiga y ha resultado ser una víbora.
Una lágrima se escapa, creo que están siendo demasiadas emociones para un día.
-No llores Luna –dijo mirándome con preocupación.
-¿Por qué no puedo llorar cuando es lo que siento? –pregunto intentando reprimir mis lágrimas.
-Porque no te queremos ver así, además puede que no lo sepas pero los hombrelobo, somos capaces de notar la tristeza y eso nos apena mucho –dice poniendo cara de cachorrito abandonado.
-No lloro por tristeza, lloro porque me siento tonta –digo sinceramente.
-Eso nos entristece igualmente, además no eres tonta, eres humana –dice lo último en broma.
-No te pases –dije riéndome, y secando mis últimas lágrimas.
El resto del viaje fue bien me acabaron sacando más de una sonrisa. Pero según nos íbamos acercando a la casa de la manada mis nervios iban aumentando, por ver a Cody.
Aparcamos al otro lado de la casa.
-El Alfa está en la otra parte, pero está peleando.
-¿QUÉ? –grite.
Sin darles tiempo a reaccionar, me puse a correr hacia el otro lado. En cuanto llegue vi a mi manada y a la de Theo una a cada lado mirando como dos lobos enormes peleaban, sabía que uno era mi lobo, Cody.
¿Por qué no hacen nada? Me pregunte mientras corría hacia Cody todo lo rápido que podía.
Estaba a punto de pasar por delante de la manada e ir al lado de Cody, cuando Tyler me agarro levantándome del suelo, yo empecé a golpearle los hombros y darle patadas, pero no me soltaba.
-Suéltame Tyler –le suplico, volviendo a empezar a llorar.
-Ruth, para, no te puedes meter en medio, te harás más daño a ti misma que ayudar.
-Bájame, Tyler suéltame –seguí insistiendo.
-Chicos llevarla dentro –ordeno Tyler.
Los que habían venido a buscarme se acercaron y me cogieron, yo seguía luchando.
En ese momento vi como un lobo caía y no se volvía a levantar, pero como no paraba de moverme para que me soltaran no podía ver quien era. El otro lobo también cayó al suelo...
-Soltadme –grite- ¿No veis que ya no luchan? Soltadme ya.
Me dejaron libre y fui corriendo hacia ellos, esta vez sin ninguna interrupción.
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Mi lobo
WerewolfRuth, la nueva chica del pueblo, tímida y dulce. Busca cambiar de aires, dejar de pensar en su ciudad. ¿Cómo puede cambiar mi vida una sola palabra? "Mate"
