Ya había terminado de bañarme, me había puesto un vestido negro que me llegaba un poco más arriba de las rodillas y no era muy ajustado; y tacones del mismo color. Después de meses iba a volver a maquillarme.
Uso un poco de máscara de pestañas, delineador y un labial rojo, pero poco, ya que no quería llamar mucho la atención. Tapo algunas imperfecciones y granitos y listo.
En el pelo me hize una media cola, dejandola algo suelta, y en las puntas me hice ondas, obviamente yo no tenía el ondulador, si no que era de mi mamá y había quedado en mi pieza.
Me mire al espejo y después de tanto tiempo me volví a sentir linda. Era raro verme en un vestido... era raro verme arreglada.
Sonrío al espejo y susurro un "Vamos, yo puedo" para después agarrar mi pequeña cartera y salir de la habitación.
Bajo despacio las escaleras, tenía miedo de caerme ya que hace años no uso tacones tan altos. Al bajar lo veo a él, al hombre más hermoso del mundo usando un traje negro, camisa blanca y corbata color salmón, "wow, no creo resistirme a este Luke" pensaba.
*NARRA LUKE HEMMINGS*
Escuché el ruido de unos tacos, supuse que ya estaba lista. Estaba sentado en el living, así que decido pararme para ir a verla.
Cuando levanto la mirada la veo en ese vestido, ese vestido que era tan Olivia. Después su maquillaje y su peinado. Sencillo, igual que ella.
La respiración se me entrecortaba al igual que se me dificultaba tragar saliva. Las manos me sudaban al igual que todo mi cuerpo. Las piernas me empezaron a fallar, creí que me iba a desmayar.
- ¿Cómo estoy? -dice sonriente-
- Em... -no podía modular una sola palabra-
- ¿Luke estas bien? -se ríe- tenes los ojos abiertos como platos y estás más blanco de lo normal -dice algo preocupada-
- Si si si si estoy bien es que...
- ¿Estoy linda? -susurra-
- Más de lo normal.
- Eso es buena señal -se sonroja-
- Wow, me impactaste.
- Cuando quiero me arreglo y soy una mujer elegante -dice bromeando-
-rio- No es por eso, si no que... pareces una princesa.
- Las princesas usan coronas y vestidos largos, y te aseguro que se saben arreglar mejor que yo. Aparte viven en castillos, y yo... en esta casa -levanta los hombros-
- Bueno, es verdad. Pero en MI castillo, vos sos la princesa perfecta -la tomo de las manos y pude sentir como temblaba- ¿vamos?
- Vamos -rie-
Al salir la limusina había llegado. Abro la puerta para que entre.
- ¿Listos para la cena romántica? -pregunta el chofer-
- Cla- ¿Ashton? -pregunta asombrada-
- El mismo -se ríe-
Olivia me mira esperando una respuesta.
- No quería perderse nuestra cita -digo levantando los hombros- aparte es buen chofer.
- ¿Y este coche? ¿De donde lo sacaron?
- ¿Estás insinuando que lo robamos? -bromea Ashton-
- No -se ataja Olivia-
- Un amigo de mi papá los alquila y se lo pedí prestado.
