Al día siguiente me desperté con mucho dolor de cabeza, tenía los ojos inchados, y terribles ojeras. ¿Por qué? Llegó mi papá de L.A pero no vino solo, vino con la tarada de la novia (ahora mujer) a presentarme a mi "hermano". ¿Por qué lloré? Me pelié con su novia porque me vivie criticando, todo hago mal. Y resulta que ahora estoy "obesa". Me tienen cansada.
Estuvimos a los gritos por 3 horas, vino la policía a casa porque los vecinos los habían llamado por si pasaba algo grave. Además, no somos de haces escándalos y que de la nada aparecieran gritos... era raro.
"Mirate, gorda y fea, igual a tu madre" es lo último que me dijo esa estúpida, y fue ahí cuando le pegue. No va a insultar a mi madre, NUNCA. Ella me devolvió el golpe y así estuvimos por un largo rato, hasta que llegó mi padre y me separó, como siempre, echándome la culpa de todo.
Salí corriendo y me encerré en mi cuarto a llorar en silencio. Cómo lo hacía de costumbre. Las manchas negras volvieron, me empecé a marear, tenía miedo, necesitaba a Luke, pero el nunca iba a venir, así que me senté en mi cama, me abracé a mis piernas y como pude puse música, eso siempre me tranquilizó.
Mientras sonaba "Beside You" yo seguía llorando, rezando porque Luke trepara a mi balcón y me abrazara.
Sí, tengo mucha imaginación. Pero es lindo soñar de vez en cuando.
Cuando me tranquilicé, entre a Twitter a desahogarme. Cómo nadie que me conociera me seguía, empecé a tuitear. Pero le tuiteaba a Luke, contandole como me sentía. Era una buena forma de descargarse.
"@Luke5SOS: te necesito tanto en este momento. Daría todo lo que tengo para que estes acá conmigo tranquilizándome."
"@Luke5SOS: ¿qué hice yo para merecer todo esto Luke? ¿Por qué recibo tanto odio? ¿Por qué sólo se fijan en mi cuerpo?."
"@Luke5SOS: por favor, da alguna señal de vida, te necesito Luke, te necesito. Las lágrimas no cesan, vení y abrazame, sólo vos me das paz."
"@Luke5SOS: en estos momentos sólo deseo morir, así dejo de causar problemas."
Esos fueron algunos de los miles que le mande. Al cerrar la notebook me fui a dormir, me sentía muy mal.
Recordé todo esto y empecé a llorar de nuevo. "No, otra vez no, no seas estúpida" me repetía a mi misma. Me levanté desganada y me fui a tomar una larga ducha.
Cuando salí, mire el reloj y había estado 45 minutos bañandome. Hoy, tenía que llamar a Agostina para ver si quería ir a Metro Radio, pero para ser sinceros, mi ánimo no era el mejor. Pero la llame igual, ya que realmente quería que conozca a los chicos. Cuando se enteré todo lo que pasó con Ashton, Calum y Luke se muere.
Termine de cambiarme y bajo a ver si había alguien. Por suerte, estaba sola, mamá ya se había ido al trabajo.
Voy a la cocina, busco una pastilla para el dolor de cabeza de uno de los cajones y me la tomo. Vuelvo al living, agarro el teléfono y llamo a Agostina.
- ¡Hola Oli! -dice feliz-
- ¡Hola Agos! -trato de sonar lo más normal que puedo-
- ¿Qué pasó ahora? -nunca le puedo mentir-
- Te lo resumo: papá y novia vinieron, presentaron su hijo. Gritos, policía, golpes, insultos, lloré, me dormí. Dolor de cabeza infartante.
- ¿Tenes un hermano?
- Hermanastro... pero no es para lo que te llamo.
- ¿Para que entonces? -dice confundida-
- Para que vayamos a la Metro Radio a ver a los chicos.
- Pero Oli, eso queda lejísimos -dice triste-
- Sí, pero ya sé como ir, solo confía en mi. Dale porfa, quiero que los conozcas.
- ¿Ya los conociste?
- Si boba, ayer, ¿no te acordás que me dejaste plantada?
- Ay es verdad perdón. Pero para, ¿quién nos va a llevar?
- Un amigo -dijo hiper feliz-
- ¿Qué amigo? -esta chica me desespera-
- Sólo decime si o no YA.
- Bueno sí sí esta bien. ¿A que hora hay que estar allá?
- A la una, todavía tenemos tiempo. Bañate, arreglate, que en dos horas por ahí partimos -ahora si que estoy feliz-
- Mmm bueno esta bien, confío en vos eh. Chau amiga, te quiero.
- Chau amiga, te quiero más. Beso -cuelgo-
Genial, ahora tenía que decirle a Ashton que me pase a buscar pero... ¿COMO? No le dí ni mi twitter, ni mi número de teléfono. Deje el teléfono en la mesita ratona cuando noto que hay un papel abajo de la foto que Ashton había dejado ayer.
Este chico es íncreible, me decía a mi misma mientras me reía. Y era lo que había pensado, era su número de teléfono. Había arrancado una hoja de un cuadernillo que había debajo de la mesita, y lapiceras había en la mesa. Que tonta fui, como no me di cuenta antes.
Me armo de valor y marco su número. El corazón me va a salir del cuerpo. Suena tres veces y me atiende. Parece que recién se despierta, tiene voz ronca.
