- Hola -dice con voz ronca-
- Hola... ¿Ash? -digo dudosa-
- No, soy Luke, ¿quién habla?
En ese momento mi corazón empezó a latir más rápido de lo normal, me empecé a sentir mareada, las manos me temblaban y me sudaban. No podía contestar.
- ¿Hola? ¿Estas bien?
- Em sí -digo nerviosa- Hola Luke, soy Olivia.
- ¿Olivia? -dice sorprendido y con un tono de voz más alto- ¿Cómo conseguiste el número de Ash?
- El me lo dio... hablando de él, ¿esta por ahí?
- Se está bañando creo, ¿necesitas algo? -dice dudoso-
- Em, no. Sólo quería decirle a Ashton que acepto su propuesta.
- ¿Propuesta? ¿Qué propuesta? -creo que esta celoso-
- El sabe a qué me refiero.
- Esta bien -dice cortante-
- Nos vemos más tarde Luke...
- ¿Más tarde? ¿Por qué? -se lo notaba confundido-
- Sólo... nos vemos más tarde -digo sonriendo- Chau.
- Chau linda -dice y corta-
Cortó pero yo seguía con el teléfono en la oreja. estaba shockeada. "Me dijo linda, me dijo linda" pensaba. Mejor trato de pensar en otra cosa porque si no, me va a pasar lo del otro día. Dejo el teléfono en la mesa y voy a la cocina a buscar algo de comer, todavía no había desayunado nada.
Mientras me preparaba unas tostadas y una chocolatada, tocan el timbre. Seguro era Agostina.
Abro la puerta y sí, adivine, era ella. Me da un fuerte abrazo, tan fuerte que me empezaba a ahorcar.
- ¡Hola amiga! ¿Como estas? ¿Estas mejor? -dice preocupada-
- Si tranquila, ya pasó todo. Te dije que vengas en unas horas, ni siquiera desayuné todavía...
- Bueno es que quería saber como te fue ayer con lo de la radio y los chicos y todo ese quilombo que tuviste. No me contaste nada mala -me pega en el hombro-
- Vamos a la cocina que te cuento bien -digo esto mientras cierro la puerta-
Llegamos a la cocina y se sienta en la mesa.
- Ya ya ya contame todo -dice ansiosa mientras golpea la mesa como nena chiquita-
Me dirigo a la mesa, dejo mi desayuno en ella y me siento.
- ¿Qué queres saber? -digo tranquila-
- Todo. Si viste a los chicos, si te sacaste foto, si te firmaron un autógrafo, si te tocaron la mano o alguna parte del cuerpo -dice levantando una ceja-
- Que raro vos y tu mente pervertida -digo riendo- Si los conocí, pero no me saqué ni foto ni me dieron un autógrafo.
- Uh, ¿por qué? -dice triste-
- Me descompuse -dije levantando los hombros-
- ¡¿Y tan tranquila me lo decis?! -dice desesperada-
- Sí, pero porque Luke me sacó de donde estaba y me llevó con el adentro del edificio.
Sus ojos se abrieron como platos y empezo a dar pequeños golpecitos a la mesa mientras ahogaba los gritos.
- ¡¿Qué?! ¡Te lo tenías bien guardado nena! ¡Ya mismo me contás todo! Pero todo eh -dice con una enorme sonrisa-
- Me estaba congelando del frío, y aparte estaba muy nerviosa, y cuando se me acercó me empecé a sentir peor. Me había dicho que me había visto llorar y yo me quedé helada. Entonces Luke se dio cuenta, le dijo al de seguridad que me saque. Me sacó y el me llevó con el adentro del edificio. Me hizo un café, Calum me dio su buzo porque toda mi ropa estaba mojada y nada, eso.
Creo que Agostina se estaba por desmayar, no tenía ninguna expresión en su cara. Seguí el relato.
- Pero, todavía hay más. Resulta que mientras hablabamos con Luke, me pregunto por mi padre...
- Oops -dice triste, ella sabía lo que me pasaba cuando hablaba de ese tema-
- Sí. Oops. Cuando me fui del edificio, empecé a llorar, tanto que los ataques de pánico volvieron -digo triste mirando la taza-
- Ay Oli, ¿en serio? Ya mismo tenes que volver al psicólogo, no quiero que te pase lo de la última vez no lo voy a permitir.
- Me quedé parada llorando en medio de la calle. Ashton me sacó de ahí.
- Para, me estoy mareando. ¿Ashton? ¿Que hacía con vos? -dice confundida-
- No estaba conmigo, parece que saludaba a unas fans y me vió ahí parada. Cuando me reconoció vino, me abrazo y como pudo me sacó de ahí. Escuchaba que me gritaban cosas y el les respondía, pero los escuchaba como si estuvieran lejos. -digo triste-
- Olivia, tenes que volver a tratarte, esto no es en joda. Me estoy preocupando.
- No pasa nada en serio, es sólo porque volví a hablar de mi papá.
- Eso. Lo de tu papá. Contame que pasó. -dice haciendo una mueca-
- Nada, vino a casa a presentarme a su "hermoso y adorable hijo" -digo remarcando las comillas- y estaba todo bien, hasta que la tarada de su novia abrió la boca. Dijo que la casa era fea, pero que estaba bien conmigo porque hacía cara con mi cara.
- Ella no tiene derecho a decirte esto. ¿Tu padre donde estaba?
- Hablando por teléfono con mi madre. La llamó para decirle que estaba acá conmigo porque me "extrañaba" -digo triste-
- Seguro te extrañaba.
- No lo sé, sólo sé que defendió más a su novia que a mí. Para mi murió hace rato -digo enojada- pero aunque lo odie, lo voy a seguir viendo. A él y a la víbora de su novia.
- Bueno, pero ya pasó todo. Acordate que conociste a los chicos y se te pasa todo -dice feliz-
- Sí sobre eso -digo con una enorme sonrisa- Ashton me acompaño a casa -digo ahogando un grito-
- ¡¿QUÉ?! ¡NO ME JODAS! -ahora sí que está gritando- ¡¿ASHTON IRWIN ESTUVO EN TU CASA?!
- Sí, quería saber bien lo que me había pasado y el motivo.
- ¿Le dijiste todo? -dice preocupada-
- No todo, pero algo le conté. Si no, no se iba más de acá.
- Amiga, te envidio, mucho. Espero que hoy los pueda conocer. Lo cual creo que sí, porque ya sos como una amiga -dice saltando en la silla-
- No sé si amiga, pero conocida seguro -digo riéndome-
Estuvimos un rato más hablando hasta que suena el timbre. Cuando menos me di cuenta ya eran las 11 am.
- Vení -le digo mientras la agarro del brazo y la llevo hasta la puerta. Miro por la pequeña ventanita que había en la puerta y como había pensado. Eran ellos.-
- ¿Te acordas de ese "amigo" que nos iba a llevar a la Metro Radio? -me contesta diciendo sí con la cabeza-
- Bueno, son los chicos -en ese momento le tapo la boca para que no grite- Por favor, actúa lo más normal posible. Sé que es difícil, pero no los asustes -digo en risas-
Le saco la mano de la boca y veo que está por llorar de la felicidad. Su sonrisa era enorme. Pongo los ojos en blanco y abro la puerta. Lo primero que veo son sus ojos azules como el cielo y su enorme sonrisa con ese piercing que me encanta.
