tres

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うちは サスケ
blind, capítulo tres
«el secreto perdido»








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veintiuno de octubre








No puede ver con qué velocidad pasa el tiempo, pero puede sentirlo. A veces cree que eso es muchísimo peor. Cincuenta y siete, cincuenta y ocho, cincuenta y nueve, sesenta. Una larga hora ha pasado desde que Sakura cedió a su capricho de quedarse solo en su hogar. No comprende totalmente por qué accedió, mas lo agradece y quiere creer que fue porque él también hizo un esfuerzo extra al permitir el corto examen el día anterior, aunque también es fuerte la posibilidad de que fue por la discusión que tuvieron en la mañana, esa donde le reclamó el porqué estaba tomando decisiones excesivas frente a otra persona, una totalmente ajena a su pequeño círculo social. Le había hecho sentir humillado. Sacude la cabeza. No quiere darle más vueltas al asunto, así que vuelve al comienzo: sesenta minutos pueden llegar a pesar como sesenta años, porque el tiempo suele ser relativo y, casi siempre, caprichoso con los mortales perniciosos como él.

Aunque solo han pasado sesenta minutos, él cree que han sido sesenta años por el aburrimiento que su hogar demuestra con creces al estar vacío, porque reconoce que la soledad que tanto buscó en un pasado también puede llegar a ser contraproducente de vez en cuando. De vez en cuando es siempre, al menos para él, quien prefiere la muerte a seguir viviendo ciego. Todo se une, todas esas sensaciones son pequeños trozos de papel que cortan su piel cuando intenta recogerlos desde los ripios, esos que se formaron cuando despertó un día y notó que sus ojos se le fueron arrebatados con facilidad, misma que perdió por la ausencia de su sentido; sentido que le susurra crudamente que no puede seguir sin una parte de él, quien piensa que morir es lo mejor para dejar de sentir ese dolor, ese que lo empuja al inicio y lo convierte en un bucle eterno donde sus pensamientos son los que lo orillan al abismo de donde no se ha caído por mera suerte. Tal vez ha sido por mero capricho, tal vez ese es un juego infame de un ente superior que se divierte de sus expresiones y cuencas vacías, tan vacías como el hueco en su pecho que le recuerda que no hay nada más que un sentimiento de añoranza por distintas cosas y sentimientos.

BLIND | SASUKEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora