BUENA ELECCION

5.7K 329 16
                                        

CAPÍTULO 3

BUENA ELECCIÓN

CASÉMONOS

ADRIEN

¿Quien podría ser?... esa era la pregunta que no dejaba de rondar en mi cabeza, decidí distraerme leyendo la carta que me entregaron.

Misión

Minutos para conocer a tu esposa, ¿nervioso?
¿Tienes hambre?, claro que si, ¿Qué modelo no tiene hambre? Y todo esto nos lleva a tu esposa, quien también tendrá hambre.
¿Y que se pregunta ante eso?, "¿tienes hambre?¿Qué te gustaría comer?

¿Qué te gustaría comer a ti Adrien?

—pues un croissant

Ella tendrá que responder lo mismo en lo que este pensando.

—ya tengo hambre

Me distraigo cuando las puertas del ascensor se abren dejando ver a una peliroja, ¿será ella?

—hola!!! Un gusto conocerte!!—esta chica si que se hace escuchar—

—igualmente...—la pregunta importante—eh... ¿ya comiste?

—en realidad no

—¿qué te gustaría comer?—no se porqué, pero en mi mente esperaba que no dijera lo que yo pensaba—

—creo que quiero...unas cajetas de coco—dí un suspiro de alivio y no tarde en reírme al darme cuenta de mi nerviosismo—ah, pero te equivocaste, no es a mi a quien debes hacer la pregunta, sube 10 pisos más y la encontrarás

—muchas gracias

Las puertas del elevador se cerraron, a medida que subía los pisos disminuían, este paró en el piso 40 dejando a la vista a otra mujer.

—hola, estaba esperándote

—¿ah si?—¿será ella?—

—si, a ti te estaba esperando, dijeron que tenías que preguntarme algo

—si, bueno, ¿te gustaría comer algo?

—claro, si tú pagas con gusto—no pude evitar reírme—

—¿y que te gustaría comer?

—mmm cr...—¿dirá croissant?—crema catalana estaría bien

—crema...—solo asentí llevando una mano a mi rostro—

—bueno te asusté, esa era mi misión, no soy tu esposa, sigue subiendo otros 10 pisos

—¿la próxima será mi esposa?—no pude evitar preguntar, la curiosidad me carcome—

—no puedo responderte eso, adiós

Me miré en el espejo del ascensor mientras volvía a subir.

—¿quieres comer algo?, ¿Qué te gustaría comer?, ¿tienes hambre? Agh!!

Me doy la vuelta cuando el elevador para y veo a la despampanante mujer frente a mi.
Unos segundos es lo que necesito para detallarla, ojos azules, no puedo decir como zafiros porque no tienen comparación, cabello moderadamente largo con flequillo, esbelta y pálida.

Hermosa.

Tiene que ser mi esposa.

—hola...-yo la conozco, es la competencia de mi padre en el mundo de la moda, la repasé con la mirada, se notaba que estaba nerviosa igual que yo—

—hola... soy Adrien

—si te conozco, yo soy Marinette

—también te conozco...—escucho música que viene fuera del ascensor, ella se queda quieta-

—no lo haré si?, no bailaré—¿bailar?¿de que está hablando?, ¿ella iba a bailar para mi?, no pude evitar reírme sin llamara su atención—

—¿te... gustaría comer algo?—ella asintió—¿tienes algo en mente?

—pues un croissant estaría bien—ella dijo lo correcto—

—¿hablas en serio?

—si, tengo hambre, los del programa aún no me invitan nada—me río con ella, a mi tampoco me invitaron nada—

D-Bienvenida al programa Marinette

—gracias, me hiciste una buena elección

—lo se, es mi trabajo y ... ¿qué tal? ¿qué te parece tu esposo?

—es guapo, escuché mucho de él en las noticias, coincidimos en el algunos programas o desfiles, pero jamás tuvimos la oportunidad de charlar

—bueno, ahora tendrán más tiempo para poder hablar y conocerse, ahora es tu esposo

—adelante, pasa—me hice a un lado para dejarla entrar y se posicionó detrás de mi—

—¿ahora... a donde vamos?

—yo creo que arriba... eso dijeron los del programa—"mi" esposa evitaba mirarme, yo también estoy nervioso pero no puedo quitarle la vista de encima—

Los 10 pisos restantes pasan de una manera rápida, en cuanto salimos de allí hay varios trabajadores del hotel observándonos, parecen emocionados por nuestra presencia.
Se dan la vuelta y lanzan confeti hacia nosotros empezando a cantar un FELICIDADES en coro.

—gracias!!!... él es afortunado de tenerme como su esposa—ella hace reír a varios incluso a mi—disculpen ¿saben por donde debemos seguir?

—si, aquellas gradas dirigen al último piso.

—oh...hay que caminar... gracias 

Ambos empezamos a subir las gradas, conversando un poco y así evitar estar incómodos, después de todo es mi esposa y estaremos un buen tiempo en esta relación de Casados.

En cuanto llegamos al último piso la vista es lo que llama nuestra atención, las calles llenas de vehículos, la Torre Eiffel o este simple y hermoso lugar, lleno de pasto sintético al parecer y una malla con varios corazones rosas colgando.

Lo siguiente es... ¿Qué que tenemos que hacer aquí?.

CASEMONOS  [Indecisos #1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora