UN POQUITO MAS

4.6K 256 51
                                        

CAPÍTULO 5

UN POQUITO MÁS

CASÉMONOS

ADRIEN

Salimos del hotel yo con el pensamiento de "ya tengo esposa" cuando se lo diga a mamá seguro gritará de alegría.

Vimos un auto con decoraciones de boda, ese debe ser nuestro.

—vamos, vine en ese auto, te agradará Edgar

—¿Quién es Edgar?

—el chofer, es que estaba aburriéndome de camino aquí y empezamos a hablar—abro la para ella dejándola pasar primero—hola Edgar

—señorita—asiente y nos ve por el retrovisor—ya trajo a su esposo

—si, me invitó a comer y él te dará la dirección—si que se lleva bien con todos, le doy la dirección de una buena cafetería y si pone en camino—

Durante el camino hablamos sobre mi familia, mis hermanos y la gran familia que me rodeó de pequeño, ella se asombra por los nombres que empiezo a listar, solo es capaz de recordar los de mis hermanos y padres.

—así que Félix es tu mayor, le sigue tu hermana Diana, luego tú y Sheril

—así es

—me dieron ganas de conocerlos—el auto para frente a la cafetería y ambos bajamos despidiéndonos de Edgar—

Al entrar nos llevan hacia una mesa algo alejada de la gente y se acerca una chica para hacer nuestro pedido.

—buenos días, ¿listos para ordenar?—Marinette la miro y se adelantó en hablar—

—si, varios croissant, ¿cuantos quieres Adrien?

—5 están bien y un café

—perfecto, lo mismo para mi, pero en vez del café quiero un té, gracias

—en un momento traigo su orden—ambos asentimos y retomamos nuestra conversación—

—¿qué hay de tu familia?

—no hay mucho que decir, soy hija única y ambos padres viven en China, soy cerebrito por lo que me gradué un año antes salí a los 17 y me gradué hace unos meses, había levantado mi empresa gracias a un diseñador que me descubrió, nos hicimos socios, pero él falleció él año pasado y ahora soy la propietaria.

—eres muy joven para haber logrado todo eso

—siempre me lo dicen—la misma mesera deja nuestras ordenes en nuestra mesa y se retira—

Comíamos en silencio, de hecho no era incómodo, hasta que quise intentar algo, tomé la mitad de mi croissant y le puse un poco de jale encima, me dije que... tal vez sería buena idea o no, de todas formas lo hice.
Lo acerqué a su boca y ella me miró un poco asombrada, pero lo aceptó.

—que suerte tengo, me tocó un esposo muy atento—reímos antes de que ella coma el croissant—

Ella es afortunada, no suelo tener esas atenciones.

D-...(lo miro fijamente)

—¿no vas a preguntarme algo?

D-no, las acciones expresan más que palabras y lo que hiciste estuvo muy lindo

Alternaba mi mirada entre mi café y ella, parecía indecisa por hacer algo, hasta que hizo lo mismo que yo, me sonríe y la imito.

D- esperabas algo así supongo

—de hecho si, en mi cabeza rogaba por que lo hiciera

D- y podemos ver la química entre ustedes

—¿Es muy obvio?, es inevitable, es como si nos conociéramos y no podemos evitar la naturalidad con la que hablamos y nos llevamos, estoy conociendo a una maravillosa mujer y es gracias al programa

—¿nos sacamos algunas fotos?

—¿no nos la tomamos ya?

—si, pero quiero algunas de mi esposa para mandarlos a mis amigos y presumir lo hermosa que es—ella me mira antes de asentir y pedir otra cosa—

—si me invitas un croissant, ya me terminé los míos y si yo también puedo tomarte fotos... claro también para presumir

—trato—me pide que haga cualquier cosa menos posar, ya que según ella soy fotogénico—

Es mi turno de tomarle fotos, ella cree que necesita posar pero no es así.

—me llegó un mensaje dice... "ya tenemos un se- papi"—se corta a sí misma y se lo que quería decir—

—¿ya soy papi?

—exactamente

—¿cuando ocurrió todo esto? Ya tenemos cuatro hijas que te dicen mami...¿porque?—mami...—

—soy mayor que ellas por un par de años y siempre hemos sido cercanas, un día conocerás a tus hijas te lo aseguro

CASEMONOS  [Indecisos #1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora