ENTENDER

685 54 2
                                        

Steven decidió ir a ver si su amiga azul se había calmado,  puesto que era preocupante el modo de reaccionar que había tenido ante la revelación del híbrido

El joven gem no había ido donde ella tan rápido, porque esperaba que Peridot hiciera entrar en razón a su deprimida amiga, el no tomó importancia a las palabras de Lapis se decía «solo necesita pensarlo» o «De seguro solo dijo eso por la impresión»

Que desgracia que el híbrido estuviera equivocado, puesto que al llegar al granero solo veía lo que parecía ser una fría estatua, de lo que antes era su amiga

Al verla sentía miedo, puesto que esta no daba ni un mínimo movimiento, se quedaba estática e inerte

El joven dudaba en si ir o no donde ella, no entendía que pudo pasar para encontrarla en esa situación; pero su amor y afecto hizo que tuviera valor para acercarse donde se hallaba su pálida amiga, con delicadeza le tocó del hombro para esperar una reacción que no se daba

«Peridot» decía preocupado «¿Que sucedió?» le cuestionó el híbrido, no había respuesta, el híbrido trataba y trataba, cada vez con más fuerza en su tono de hablar, para posteriormente convertirlos en gritos, que no conseguían respuesta, trató de hacer que reaccioné por medio de jalones en su hombro, que al igual terminaron por la desesperación que sentía en volverse bruscos

Parecía inútil el intentar, Steven solo tuvo que desistir al tratar de hacer reaccionar a la pequeña rubia, puesto que no conseguía nada, ni una sola expresión en el rostro de la gema podía obtener

Las lágrimas no dejaban de salir de Steven, el era muy sentimental siempre; pero esta vez la situación hacia que el se sintiera peor que otras veces, la razón de esto era que el mitad gema ya se daba una idea del porque su amiga estaba así, era por Lapis, era más que obio que esta había cumplido lo dicho antes, que hiba a huir, al parecer poco le había importado el dejar a su amiga sola y sin compañía

El transcurrir de las horas se daba sin ningún cambio, el mitad humano sentado, contemplando a su amiga que se hallaba en una especie de trance, por su lado la gema verde se había perdido en sus pensamientos quedando todos envueltos en tratar de resolver ¿Por qué su amiga le había abandonado? Puesto que ella estaba segura de que convenceria a la gema azul de quedarse y luchar para que ambas puedan seguir juntas

Ya habían pasado diez horas desde el incidente, el sol se estaba ocultando; pero Steven no se iría, la mancha que se hallaba en la gema de la verde se había vuelto solo un punto que era imperceptible, ya que se encontraba dentro de la gema, casi en el medio de esta, Steven no había notado en ningún momento esta mancha, ya que su prioridad se centraba en la inercia de su amiga, la forma en la que estaba de rodillas con la cabeza y la mirada dirigida al cielo

Steven se preocupaba más por cada segundo que pasaba, las lágrimas que tenía ya hace unas horas se habían detenido, el solo expresaba una mirada perdida, al igual que su amiga; pero cuando todo parecía que hiba a quedar así para siempre, la verde limón decidió romper el panorama que se tenía en ese granero, dando sus primeros pasos con dirección a el híbrido, que al principio eran torpes (por haber estado tanto tiempo quieta) pero luego se hicieron normales, el mitad gema no sabía como reaccionar o como lo haría ella, así que decidió esperar a que ella hablara

— Steven, siento que hallas visto eso — poniendo sus manos en los hombros del híbrido

— Peridot ¿estas bien? — cuestionaba el rizado

— De hecho no Steven, entenderas que me duele un poco todo lo que paso — exclamó antes de abrazar al joven

— Peridot, esto es mi culpa, yo fui quien tomó desiciones apresuradas — abrazando más fuerte a la gema — sin tomar en cuenta como las afectaría — decía sollozando

— Steven — separándose un poco para verlo a los ojos — esto no es tu culpa, yo lucharía por ti y por todas sin reclamartelo, porque sería mi decisión, al igual a la que tomó Lapis de irse

— Gracias Peridot — limpiandose las lágrimas — Peridot me preocupaste ¿qué fue lo que te paso?

— Steven, creo que todos tenemos nuestras formas de desahogarnos — le respondió

— Creo que tienes razón — en un suspiro

— Steven te agradesco que me acompañaras — dándole un beso en la mejilla al híbrido — pero ya es hora de que vallas a tu casa — dirigiéndose al granero

— ¿Estas segura? Puedo acompañarte si quieres — propuso el joven

— No gracias, no es por ofender pero quisiera estar sola — dijo desde la entrada al granero

— Esta bien; pero si tienes algún problema, recuerda que estaré aquí para ti

— Gracias Steven; pero enserio voy a necesitar estar sola unos días

— Lo entiendo, adiós Peridot — dirigiéndose al portal

— Adiós Steven — concluyó para entrar al granero

— Muy bien, ahora estamos solas — sentándose en el suelo — se que entraste al granero, dime quien eres — Reclama la gema verde sin obtener respuesta — escuche tus risas desde afuera acaso te divierte mi sufrimiento

La rubia no obtenía respuesta haciendo que se enfade más, ella desde ya unas horas había escuchado las risas de esta sin entender ¿quién era? o ¿por qué lo hacia? Lo único que distinguía era su tono femenino, nada más

Quizo estar sola porque halgo dentro de ella le decía que lo estara, volvía a escuchar esa risa que cada vez era más cruel y fría, la gema verde ya no toleraba más esas carcajadas, así que con sus poderes elevó todos los objetos de metal que se hallaban en su disposición y los arrojó a todas las paredes del granero callando las risas que habían

Cuando parecía haber detenido a la autora de tales carcajadas, volvió a oírlas y sin más se levantó del suelo y dijo «Muéstrate cobarde» para luego repetir la misma escena, ella lanzando los metales y la otra riendose de ella por sus intentos

— No caeré en tus trucos — se dirigió a la puerta — me voy — saliendo del granero

— ¿Acaso no querías verme? — se pronunció entre risas la autora de el enojo de Peridot

Peridot se estremeció «esa voz» pensaba, mientras daba vuelta entrando al granero «no puede ser» se repetía; pero al entrar lo vio, su cuerpo temblaba, sus ojos se cristalizaban, mientras que su mirada se perdía en la figura que tenía en frente, no lo podía creer era imposible, sus pensamientos se unieron con sus palabras para soltar en un unísono el nombre de la figura que se encontraba en frente «Lapis»




Las Consecuencias De La Corrupción (Steven Universe)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora