PRIMER QUIEBRE

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El rizado salió rápido de esa casa, buscó con la mirada a la rubia, la cual estaba caminando por la playa.


Se acercó lo más pronto posible sacando a la rubia de su mente


— Hola Peri

— Steven ¿Có~mo te fué? — pregunto muy preocupada.


Seguramente la rubia esperaba a un Steven molesto o triste; pero en cambio solo lo vio algo perdido.


— Eso no importa Peridot — contestó con cierto desinterés para luego tomarla de la cintura y atraerla a él — lo que importa es que tú y yo estamos juntos.


La rubia estaba más nerviosa que nunca, estaba sola con el rizado. La playa estaba desolada y la luz del día se perdía.


— ¿Qué pasa linda? ¿No dirás nada? — insistía con más atrevimiento el chico acariciándole el rostro.


La rubia estaba muy asustada, era algo normal el estarlo, porque el temor siempre se lo tiene a lo que no se comprende.


— Ante tantos tormentos en mi vida tú eres mi calma, eres el oasis en este desierto, enserio no sabes que haría si no te tuviera. — explicaba en susurros mientras seguía recorriendo la piel de la rubia con su mano.


La tensión era fuerte, la gema verde estaba ruborizada ante estas acciones.


— Steven, la que, la que debe estar agradecida aquí soy yo. — expresaba con timidez.


El híbrido veía su oportunidad abrirse y mostrarse, acercó el rostro de la rubia para implantarle un beso en sus labios, un beso bastante profundo y apasionado.


Miles de voces retumbaban la cabeza del chico, todas estas le exigían que lo hiciera riendo con demencia.


«Si es tuya demuéstrelo»


«Rápido, no tendrás otra oportunidad»


«Está débil es tu momento de actuar»


Y de tantas y tantas voces, una dijo algo bastante interesante.


«Lapis viene, debes hacerlo mientras ella te ve»


Ante las anteriores voces Steven estaba de cierto modo de acuerdo; pero esta le atemorizaba bastante y lo peor era que empezaba a sonar más que las anteriores.


«Si Lapis te ve con ella sabrá por fin que es tuya y la dejará en paz»


«Hazlo, no pierdas la oportunidad, es la única manera de salvarla»


La rubia estaba algo impactada, un beso así ya era algo desproporcionado; pero estaba dispuesta a continuar.


Steven sintió la cercanía de esa gema, era claro que ya venía. Devia hacerlo, estaba ya seguro de ello.


Tomó a la rubia con más fueza comenzó a besarla en el cuello, a acariciarle el cuerpo entero.


La rubia solo gemía, sentía ese cosquilleo en su cuerpo, talvez comenzaba a dudar; pero no haría nada para evitar lo que venía.


De repente unas palabras.


— ¿Ves esta soledad? — se pronunciaba entre susurros — ¿Te percatas que no hay nadie más que nosotros? Estoy con el corazón a punto de estallar, eres lo único que quiero en este mundo, enloqueceré si no te tengo, hagamos esta noche nuestra. — hizo una pausa — ¿Qué dices?


Las Consecuencias De La Corrupción (Steven Universe)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora