CAPÍTULO 18

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-POV CAMILA-

Estábamos en el carro, mirando la posada de la abuelita Lolita. Me sentía nerviosa, estaba decidida de hacerlo hoy, pero...al llegar, comencé a sentir una especie de temor.

-Hey...-sentí su mano tomar la mía-No tienes que hacerlo hoy, Camila-dejó un beso en mi dorso.

-No, si lo haré, solo....necesito un poquitico más de tiempo-soplé un poco con mi mano.

-Mi amor, llevamos aquí cerca de una hora-Señaló la ojiverde, reprimiendo una sonrisa.-No tienes que demostrarme nada.

-Lo sé, lo sé, si quiero hacer esto.solo dame...un poquitico más mami, porfa-dije mirando la puerta.

-Ok...-soltó una risita-Estás muy nerviosa, tranquila- volvió dejar un besito más sobre mi mano.

-¡Buuh!-sobresalté al escuchar un grito.

Coño!-grité escuchando las risitas de Sofi.-¡Qué carajo?!

-Le diré a mamá que dijiste una grosería-Señaló con una sonrisa.-Hola señora Clayton-saludó a la mujer a mi lado.

-Hola... Sofi -respondió amable.

-¿Qué haces afuera? ¿Y mamá?-pregunté saliendo del carro, justo cuando lo hice mamá venía con algunas bolsas del mandado.-Jesús-volví a entrar al carro-No estoy lista, no estoy lista,no estoy lista-negué nerviosa.

-Bien, entonces...no lo hagas,cariño-dijo con una sonrisa, pero en sus ojos había un destello de decepción y quizá tristeza.

-¿Qué tienes que hacer Kaki?-preguntó una curiosa Sofi, mirándonos a ambas.

-¡¿Sofi?! Qué haces allá mija!?-gritó mi madre.

Sofi me miró, y dudó en responder, volví a mirar a Lauren. Ella me dio una mirada que entendí a la perfección; debía hacer lo que yo creyera conveniente y a mi manera.

-Te amo...-dije a mi Dama, dejando un besito en su mejilla-¿Vienes conmigo?-asintió con una sonrisa.

Tomé una respiración profunda, y volví a bajar del carro.

-Mamá no te va a regañar-dijo mi hermanita tomando mi mano, como si supiera la situación.

Mi mamá volteó de nuevo, y acomodó sus lentes, frunciendo un poco el ceño y sonrió al mirarme, pero en cuanto se dio cuenta de la presencia de Lauren, su sonrisa se borró.

-Diosito ayúdame-murmuré en lo más bajo.

Mi madre dejó caer las bolsas, parecía realmente enojada. Me detuve un momento, mi cuerpo temblaba, pero todo eso se detuvo cuando sentí la mano de mi hermosa Dama sostener la mía.

-Aquí estoy contigo-susurró apretando ligeramente mi mano.
Aquel gesto me hizo sentir segura, y valiente.

Nos acercamos más a mi mamá; quien se habia quedado inmóvil mirando nuestras manos entrelazadas.

-No Karla,no-negó enojada-Suelte a mi hija-pidió mi madre, mirando a los alrededores; sintiendo vergüenza de que los demás vieran a su hija tomada de la mano con una mujer en la nueva Cuba.

-Mamá...-hablé intentado calmarla, pero ella sólo se acercó para jalarme hacia ella.

-Dije que la soltaras-Señaló con una mirada retando a Lauren.-Entra -pidió mi madre y yo negué.

Ella me tomó de la mano y me llevó a dentro de la posada, al entrar a la recepción me solté de su mano de una manera brusca.

-No mamá...-sentí mis ojos llenarse de lágrimas, pero no debía sentirme así, no ahora porque no soy una niña, soy una mujer que debe defender su felicidad, debe defender al amor de su vida.-¿Puedes escucharme? Por favor-pedí de buena manera.

HAVANA ; CAMRENHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora