CAPÍTULO 24

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Tenía casi una hora sentada frente a Clayton; quien no se cansaba de decir estupideces, de amenazarme mientras bebía una botella de whisky .  Miré el reloj detrás de él, y me di cuenta que eran casi las siete de la noche, y eso comenzó a desesperarme por completo, porque que ya casi era la hora, y tampoco sabía nada de mi cubana.

-¿Por qué ves tanto el reloj? oh...Es hora del encuentro con la criada-preguntó entre risas, tabalenadose un poco, el alcohol lo estaba acabando.-Ay Lauren, aún no entiendo...¿Por qué te fijaste en una mujer? ¿no te da asco?-se levantó de aquella silla, y yo volteé a ver al soldado que estaba cuidando de este hombre como si fuera realmente importante.-¿No te daba asco acostarte con una mujer?-preguntó de nuevo, cerca de mí.-Contestame...-me jaló del cabello, y yo cerré los ojos al instante, sintiendo un poco de dolor.-Mirate...eres un asco, y esa criada...solo una niña de veintidós...¿tú de verdad crees que ella te ama? ¿tú crees que ella verdaderamente ama a una mujer como tú?

-Lo creo, ella me ama tanto como yo la amo ella-respondí, y sentí que jaló aún más.

-No lo creo... a ti no te gustan las mujeres, y ella solo está confundida... apuesto que solo quiere dinero, poder...-murmuró rosando su nariz por mi mejilla- a ti te gusto yo, tú me amas a mí, yo soy tu esposo...yo soy tu hombre-dijo para después intentar besarme bruscamente, pero me alejé aunque me lastimara más.

-Tú ni si quiera eres un hombre....-dije despues de aquello, él sonrió  mientras negaba y me soltaba del cabello- eres nada...-hablé con tanto odio, mirándole a los ojos.-Jamás me hiciste sentir como mujer... y ella lo ha hecho.-señalé mirando como su sonrisa se borraba- Cuándo ella me toca...me siento tan mujer, cuándo me hace suya...tengo mucho más placer que cuando tú lo haces, y cuándo terminamos de hacer el amor, solo quiero quedarme con ella, entre sus brazos, diciéndole todas las cosas que me hace sentir, diciéndole cuanto la amo y me vuelve loca...es algo que tú jamás vas a tener de mí...porque eres nada Clayton-señalé con tanta ira dentro de mí, que sentía que podría explotar, y él , estaba de la misma manera.-jamás seré tuya, jamás te amaré, tú lo sabes.

-Me das asco...-murmuró apretando sus puños, e increblemente reprimió sus enormes ganas de golpearme, y casi estaba segura que lo hacía por el soldado que cuidaba desde las escaleras.- me da asco tener una mujer como tú, pero siendo honesto no me gusta compartir lo mío... así que... tal vez tienes razón, no serás mía de esa manera, pero tampoco de ella. Te quedarás conmigo...-dijo comenzando a reír como un estúpido , pero yo sabía que se moría de rabia.-te quedarás acá con esta estúpida gente, en este maldito infierno, a mi lado,  así será siempre Lauren-sentenció. Pero gracias al cielo, de un momento a otro sonó el telefono, lo que me dio un 'respiro'. -¿si?-contestó el imbecil, mirando al militar al fondo-No, no tenia idea...-murmuró con una sonrisa, mirándome de nuevo a mí-¿Así que todos?, interesante...-su mirada era tan perversa, había tanta malicia en ella-no, dejalos... tengo una idea mejor. Que no, deja que salga, es mi última palabra-añadió,con una gran sonrisa en su rostro, colgando aquel teléfono .-Así que pensabas irte con la criada y nuestro hijo-Mi sangre se congeló en ese instante, mi corazón se detuvo por segundos- verás Lauren, no pienso dejar que te vayas...-encendió su tabaco, y dio una calada más.-¿Sabes? no soy tan malo como tú crees que soy...-no dejaba de sonreir, y eso solo me asustaba mucho más- te daré la oportunidad de que vayas a despedirte de ella, porque como te dije...tú no te irás -dio una calada más, mirándome con seriedad, como si lo hubiera dicho de verdad-irás acompañada del militar-señaló al hombre, y yo aún no me podia creer lo que sucedia.-Anda ya, porque entonces voy arrepentirme, y mandaré por todos ellos que se van-advirtió, e inmediantamente me puse de pie, y él se acercó más -Si haces algo que no debes, él tiene ordenado disparar...-murmuró cerca de mí, mirando al hombre- así que no hagas estupideces, y de una vez te digo que el niño se queda aquí  en la casa, con su padre.

HAVANA ; CAMRENHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora